Segunda suba del GNC en 15 días: ya acumuló 19% de aumento promedio
El precio del GNC aumentó ayer por segunda vez en quince días y, en ese lapso, ya acumuló un incremento del 19 por ciento. A fin de junio, el metro cúbico costaba poco más de 121 pesos promedio, pero tuvo un ajuste superior al 10 por ciento. Ahora, con una nueva suba, esta vez de 7 puntos, el combustible quedó en un precio de venta al público de alrededor de 145 pesos.
Hasta el 27 de junio pasado, el metro de gas comprimido estaba apenas por encima de 121 pesos promedio en la ciudad pero, al día siguiente, el valor de referencia pasaba a ser de $ 135. Y ayer, un nuevo movimiento de precios en los surtidores terminó dejando un acumulado de 19 por ciento de aumento en apenas dos semanas.
Para el referente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Río Cuarto, Jorge Ayerbe, la actualización de los precios les permite a los estacioneros acompañar la inflación.
Sin embargo, sostuvo que “el precio de los combustibles líquidos y el gas están atrasados con respecto a los valores reales que tienen en los países limítrofes, donde el precio de la nafta supera los 400 pesos por litro. Históricamente, un litro de nafta costaba un dólar”.
Para graficarlo con un ejemplo concreto, comentó que “un tanque de nafta acá cuesta 13 mil pesos y en Uruguay, 38 mil”.
En el mismo sentido, Ayerbe se quejó de que los precios de venta al público representan “el 35 por ciento de lo que sería el costo real del combustible, y esto afecta a toda la cadena de comercialización”.
Consultado sobre si hay actualmente una tendencia a la baja en el consumo de combustibles, Ayerbe indicó que no hubo merma importante, porque “los que reemplazaron el auto por otro medio de transporte, lo hicieron hace ya bastante tiempo”.
Por último, se refirió al caso particular del GNC y explicó que el precio de venta al público también está atrasado, aunque aclaró que, al estar desregulado, depende de la decisión de cada estacionero. En tal sentido, dijo que la mayoría prioriza un valor competitivo para seguir vendiendo.
En otro orden, señaló que, por la brecha de precios a favor del GNC con la nafta y el gasoil, se esperaría que el consumo de gas debiera ir en una curva ascendente cada vez más pronunciada. Sin embargo, aclaró que los costos de instalación de los equipos son altos y terminan desalentando esa opción.
Para los taxis, “las tarifas quedaron obsoletas”
Los trabajadores del volante adelantaron que el último incremento del GNC termina de licuar el ajuste de tarifa que les había otorgado el Concejo Deliberante y que empezó a regir desde el 30 de junio pasado, en el orden de un 20 por ciento.
Ocurre que el ajuste trimestral de precios para servicio de pasajeros se terminó de licuar con las subas que tuvo el combustible en dos semanas, como consecuencia de que las petroleras adelantaron la actualización mensual en los surtidores.
Por otro lado, el taxista comentó que hay una gran dispersión de precios en el GNC, según la estación de servicio en la que se haga la carga del combustible, y dijo que el trabajador del volante busca siempre los mejores precios.