Autorizaron la exportación de ganado en pie para faena: ¿una medida oportuna?
Lo dispuso el Gobierno esta semana, al derogar una normativa vigente desde hace 50 años. Hay dudas sobre la efectividad
El Gobierno Nacional levantó la restricción para comercializar al exterior ganado vacuno en pie destinado a la faena para consumo, mediante el Decreto 133/2025 publicado el miércoles en el Boletín Oficial. Sin embargo al interior de la cadena ganadera no todas las voces se alegraron con la noticia.
La habilitación para exportar carne vacuna de esta forma quedó formalizada por medio de la derogación del Decreto 322/1973 que prohibía esta práctica, aunque "facultaba a la entonces Junta Nacional de Carnes a autorizar exportaciones de ganado vacuno en pie con destino a los países limítrofes y a la República del Perú".
La flexibilización de las exportaciones de carne vacuna se da en medio del nivel récord que alcanzaron los envíos al exterior del sector en 2024, al totalizar la marca histórica de 629.949 toneladas peso producto (tn pp), un 11,8% más que en 2023 y un 2,2% por encima del máximo alcanzado en 2020.
El texto oficial argumentó que la medida se ampara en el DNU 70/23, promulgado en el inicio de la administración de Javier Milei, en el que "se eliminaron las facultades del Poder Ejecutivo Nacional de imponer prohibiciones de importación y exportación económicas, con el objeto de brindar certeza jurídica a quienes inviertan en el país".
En la misma línea, recordó que "el referido decreto, en su artículo 2°, establece que el Estado Nacional promoverá y asegurará la vigencia efectiva, en todo el territorio nacional, de un sistema económico basado en decisiones libres, adoptadas en un ámbito de libre concurrencia, con respeto a la propiedad privada y a los principios constitucionales de libre circulación de bienes, servicios y trabajo".
En ese sentido, puntualizó que dicha norma fija que "para cumplir con ese fin, se dispondrá la más amplia desregulación del comercio, los servicios y la industria en todo el territorio nacional y quedarán sin efecto todas las restricciones a la oferta de bienes y servicios, así como toda exigencia normativa que distorsione los precios de mercado, impida la libre iniciativa privada o evite la interacción espontánea de la oferta y de la demanda".
Asimismo, remarcó que "por el artículo 3° del citado decreto se establece que las autoridades argentinas, en el ámbito de sus competencias, promoverán una mayor inserción de la República Argentina en el comercio mundial".
Además, expuso que en el artículo 142 del DNU 70/23 sustituyó el artículo 609 de la Ley N° 22.415 (Código Aduanero) y sus modificatorias, "determinando que el Poder Ejecutivo Nacional no podrá establecer prohibiciones ni restricciones a las exportaciones o importaciones por motivos económicos, las cuales solo se podrán realizar por Ley".
De esta manera, el Gobierno consideró que el Decreto derogado "constituye una prohibición para exportar, basándose en una política en materia de comercialización de carne vacuna contraria a lo dispuesto por el Decreto N° 70/23 y por la Ley N° 22.415 (Código Aduanero) y sus modificatorias".
Sin embargo no tardaron en surgir algunas dudas, especialmente sobre el sentido de la oportunidad, en un momento en el que los frigoríficos “consumeros” tienen alta capacidad ociosa por la merma del consumo interno que se resintió con fuerza en línea con la caída del poder adquisitivo de los ingresos.
Desde el eslabón industrial remarcaron que “se derogó una norma surgida hace 50 años en un contexto de restricciones y como parte de medidas que nunca sirvieron para nada. Pero en este contexto en el que se intenta recomponer stocks, después de los últimos años que se perdieron miles de cabezas, genera algo de ruido esta medida. Pero de todos modos creo que es más ruido que lo que efectivamente puede impactar en el negocio. Tal vez podría haber salido con una medida de incentivo como la desgravación de valuación de hacienda, que están sobre la mesa pero que no avanzan”. Con respecto al relativo impacto que podría tener, mencionaron algunos elementos clave del mercado: hay pocos barcos preparados para el transporte de hacienda en pie; la distancia de Argentina con el mundo es muy grande y no se compara con la realidad de Australia, por ejemplo, y la distancia al Sudeste Asiático; sumado al tema de bienestar animal que hoy no es un elemento menor”, agregaron las fuentes consultadas por Tranquera Abierta.