La actividad se desarrolló en medio de la controversia por los riesgos sanitarios que implicaba su organización, considerando el aumento de contagios por coronavirus detectados en los últimos días.
Entre los reclamos, fueron destacados el rechazo a la reforma judicial que el Ejecutivo nacional presentó para su debate en el Congreso y en reclamo de una mayor flexibilización de la cuarentena, entre otros puntos.
En la ciudad, la marcha tuvo en la zona de Plaza Roca el punto de mayor concentración. En tanto, la caravana de vehículos continuó el recorrido por distintos sectores.
Además, hubo protestas en Córdoba capital, como así también en Rosario, Santa Fe, Tucumán, Mendoza, Salta y Mar del Plata, entre otras.
En la ciudad de Buenos Aires, el epicentro fue el tradicional Obelisco, con una larga caravana de vehículos cubriendo por completo la avenida 9 de Julio y haciendo sonar las bocinas, en general enarbolando banderas argentinas.
Alrededor del Obelisco, cientos de personas con banderas argentinas se concentraban, en su gran mayoría con barbijo y respetando el distanciamiento social, mientras que también se sumaban largas colas de vehículos.
El "banderazo" se replicaba también en otros puntos, como frente a la quinta presidencial de Olivos y en la esquina de las avenidas Cabildo y Juramento, en el barrio porteño de Belgrano.
En el microcentro porteño volvieron a producirse episodios de violencia contra periodistas del móvil de C5N, que fueron agredidos con insultados y empujados, al punto que tuvo que intervenir la Policía de la Ciudad con un doble cordón de infantería para separar a los agresores, lo que llevó a que tuvieran que interrumpir su trabajo en el lugar.
"Cómplices de la corrupción", "traidores a la patria", fueron algunas de las consignas que lanzaron los manifestantes, y una joven fue interceptada por la Policía por arrojar un "huevazo" contra móviles periodísticos.
Rechazo
Ante la rápida difusión de la convocatoria, el presidente Alberto Fernández expresó preocupación y advirtió sobre las posibles consecuencias que puede desencadenar en plena pandemia de coronavirus.
"Es una invitación al contagio, no cabe ninguna duda", afirmó el jefe de Estado en diálogo con radio La Red, y agregó: "Ahí tienen a los anticuarentena, algunos muertos y otros enfermos, por haber ido a esas marchas". De esta forma, sostuvo que quienes asistan a la marcha deberán conocer "los riesgos" a los que se enfrentan. También dijo que será responsabilidad del Gobierno de la Ciudad "el control de las personas" que participen del evento en el distrito, donde se prevé una gran concentración de manifestantes en la zona del Obelisco.
Por su parte, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sostuvo que la movilización contra el Gobierno "es un desafío ridículo en medio de la pandemia" de coronavirus, y advirtió que "si después falta una cama" para atender a un enfermo, "va a ser culpa" de los manifestantes del llamado "17A".
"La marcha es un desafío ridículo en medio de la pandemia. Yo no salgo desde el 13 de marzo y estos irresponsables hacen una marcha donde el contagio es seguro", disparó.
El presidente Alberto Fernández expresó preocupación y advirtió sobre las posibles consecuencias que puede desencadenar en plena pandemia de coronavirus.
En declaraciones radiales, insistió en que la marcha es "absurda" e "históricamente incorrecta".
"Es tan absurda esta marcha. Hay muchos que mienten y nos toman de tontos. Están haciendo algo que es históricamente incorrecto", señaló.
La referente de los Derechos Humanos apuntó al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por permitir que la movilización pueda realizarse.
"Es parte del Pro, no nos engañemos. En manifestaciones, él permite que se hagan", dijo.
"Vamos a ver qué pasa hoy. Esperemos que no pase nada que después tengamos que llorar. Que no haya personas heridas, como pasó con C5N en la marcha anterior. Que caminen y después no se quejen. Y si después les falta una cama el día que tengan que asistirlos, va a ser por culpa de ellos", arremetió.

