El Gobierno rechazó los proyectos para asistir a los endeudados
El vocero presidencial Adrián Ravier anticipó que La Libertad Avanza no acompañará las iniciativas legislativas que buscan asistir a quienes no pueden pagar sus créditos, al considerar que implicarían usar fondos de los contribuyentes para beneficiar a los bancos.
El Gobierno nacional dejó en claro este martes que no respaldará los proyectos que sectores de la oposición impulsan en el Congreso para aliviar la situación de las personas endeudadas con dificultades para afrontar sus cuotas. La posición fue expuesta por el vocero presidencial, Adrián Ravier, durante su conferencia de prensa en Casa Rosada.
Ravier argumentó que una intervención estatal en ese sentido equivaldría a destinar recursos públicos para asistir, de manera indirecta, a las entidades financieras.
"Sería usar dinero de los contribuyentes para salvar a los bancos"
Sobre las iniciativas que se debaten en el Congreso, el funcionario aclaró que aún es necesario conocer los detalles, pero anticipó que La Libertad Avanza difícilmente las acompañará porque, a su criterio, van en sentido contrario a la posición expresada por el presidente Javier Milei.
El vocero reconoció que existe un problema real entre quienes tomaron préstamos y hoy no pueden cumplir con sus obligaciones.
"Claramente hay morosos que están en una situación difícil por no poder pagar los créditos que tomaron"
Sin embargo, remarcó que las entidades financieras también asumieron riesgos al prestar dinero y que, en varios casos, buscaron cubrirse mediante tasas de interés elevadas. En esa línea, cuestionó que sectores de izquierda promuevan medidas para atender el problema.
"Nos sorprende que desde la izquierda, históricamente crítica de los rescates bancarios, se promuevan alternativas que, según su interpretación, permitirían a las entidades recuperar capital prestado bajo su propio riesgo"
La postura oficial: acuerdos entre privados
Ravier ratificó que la posición del Ejecutivo es no intervenir directamente en la relación entre bancos y clientes, y favorecer que las partes negocien refinanciaciones. Según explicó, Milei entiende que se trata de acuerdos entre privados y que el aporte del Gobierno consiste en sostener el programa de estabilización económica para reducir la inflación y las tasas de interés.
El vocero señaló que las tasas que a comienzos de año rondaban el 50% actualmente se ubican cerca del 25%, lo que, según su argumento, genera condiciones más favorables para negociar plazos más extensos.
"Esa es la ayuda que da el Gobierno, dejando relacionarse a los privados"
Esta postura no es nueva: a comienzos de agosto, el propio Milei había descartado una asistencia estatal y planteado que las dificultades de pago debían resolverse mediante acuerdos directos entre bancos y deudores.
El Congreso en el centro de las críticas
Ravier también vinculó parte del deterioro de la situación crediticia con la actividad legislativa durante 2025. Según su explicación, las líneas de crédito comenzaron a expandirse en 2024 y el aumento de la morosidad apareció después. El funcionario atribuyó parte de ese proceso a lo que definió como un "ataque político" desde el Congreso, al sostener que la aprobación de proyectos sin financiamiento claro generó incertidumbre, presionó sobre el tipo de cambio y provocó una suba de las tasas de interés, lo que terminó dificultando que muchas familias pudieran afrontar sus compromisos.
El Gobierno insiste en que la respuesta al problema debe llegar a través de refinanciaciones entre entidades y deudores, junto con una reducción sostenida de la inflación y de las tasas, y descarta por el momento destinar fondos públicos para un programa de rescate.