El XXIII Gran Premio Argentino Histórico, en su tercera etapa, nos llevó como dice la popular zamba, aquello de “un pueblito aquí, otro más allá”, y pudo vivir Puntal de manera exclusiva, gracias a la invitación del Automóvil Club Argentino, recorriendo la ruta junto a los participantes de la competencia por una geografía espectacular.

La etapa pasó por lugares muy chicos, donde se agolpaba el público para ver pasar a los autos de la competencia, en un día donde se festejaba la llegada de la primavera y el día del estudiante. Todo se juntaba para que los habitantes de los lugares por donde pasó la caravana del “Museo itinerante”, se acerquen a la ruta para brindarles su aplauso y apoyo.

Lugares como El Rodeo, La Puerta, Los Varela, Balcozna, La Merced, los Altos y llegar a Alijilán, por una ruta donde cambia el paisaje de montaña para dar paso a grandes naranjales, olivares y también plantaciones de higueras, que le dan un colorido muy particular a los campos.

Precisamente el municipio de Alujilán organizó un ágape especial para todos los participantes, esperándolo con una enorme mesa fría para que todos los competidores puedan reponer energías luego de un largo trajín de más de 300 km. de competencia por la montaña, algunos tramos que vieron pasar el Gran Premio hace 50 años, ahora reeditando aquellas epopeyas.

La atracción principal es la presencia del piloto polaco Sobieslaw Zasada y su imponente Porsche 911 Dakar, que corrió por estos caminos en aquel Gran Premio de 1967 que ganó con un Porsche 911, y hoy con juveniles 96 años soporta estoicamente los kilómetros de cada etapa.

Hoy martes las tripulaciones tiene un día de descanso para que puedan reponer energías y también solucionar algunos desperfectos en los autos luego de una exigencia importante para una mecánica que también siente el paso de los años

La representación riocuartense en los más alto de la categoría Contemporáneos luego de tres etapas

La tercera etapa, con 304 kilómetros puros de montaña es quizás una de las má difíciles de la competencia, con la complejidad que presentó gran parte del camino mojado por una lluvia caída minutos antes de que pasaran los primeros autos de la caravana, lo que hizo mucho más difícil cumplir con la exactitud deseada los tiempos de paso en cada autocontrol.

En la categoría Contemporáneos la pareja representante de Río Cuarto, Francisco Figueroa-Florencia Lôpez Tapia, a bordo del Ford Escort Ghia 1.8 de 1992, repitieron triunfo parcial, logrando una penalización de 8s.39/100, que los puso a 11 centésimas del ganador en la categoría Velocímetro, Raúl Fernández-Guillermo Braklo (Renautl FuegoGTX 1985), y superando por 172.43/100 al segundo en Contemporáneos, Martín Tambussi-Leandro Fumagalli (Peugeot 208 GT 2002).

En la clasificación general, Francisco Figueroa-Florencia López Tapia la lideran con un total de 36s.56/100, seguido de Martín Tambussi-Leandro Fumagalli con 1m.36s.82/100.

En la divisional Velocímetro, el laboulayense Gastón Carletti, navegado por el bahiense Mariano Lindón (Renault TX 1981), ocupó la tercera posición con 11s.15/100.

La clasificación general de Velocímetro la lidera Edison Fernández-Andrés Urrutia (Fiat 128 1976) con 23s.74//100, segundo Gastón Carletti-Mariano Lindon con 23s.85/100

El binomio cordobés Eduardo Bongiovanni-Luis Bongiovanni (Chevy Coupe 1974) tuvieron una muy buena etapa llegando en la 7ª posición con 14s.69/100.

En la divisional Odómetro, la etapa fue para la dupla entrerriana Edgardo Vergagni-Victor Sorrentino (VW Gacel 1.8 1991) con 1s.89/100 de penalización, seguido de Juan Lilio-Mario Porfiri (Mercedes Benz 220 1963) con 2s.32/100. Los cordobeses Carlos Di Tella-Jorge Caviglia (Peugeot 404 1975) finalizaron la etapa en la 17º ubicación con 5s.40/100 de penalización.

La general de Odómetro y también primero en la clasificación agrupada es Juan Lilio-Mario Porfiri (Mercedes Benz 220 1963) con 6s.48/100 de penalización, seguido de Miguel Gómez-Guillermo Cistari (Renault Fuego 1986) von 8s.05/100.