Río Cuarto | Granja-Siquem

La Granja Siquem se prepara para el festejo de sus 25 años

Manuel Schneider, titular de la organización, se refirió a las actividades del aniversario. “La utopía sería que no existiéramos como opción a una necesidad que pide a gritos”, dijo
 
La Granja Siquem conmemora sus 25 años de funcionamiento con una peña junto a amigos. Sus coordinadores aseguran que el trabajo de la ONG surgió de una demanda por una problemática que se veía en crecimiento y que la utopía sería la de que no fueran más necesarios. 

En diálogo con Puntal, Manuel Schneider, coordinador del establecimiento, indicó: “Nosotros surgimos como una necesidad social, con un sueño de construir otra realidad”. Señaló que, “con altibajos, Siquem sigue siendo una necesidad y ese niño joven, que hace 25 años tenía 15 años y se revelaba contra el sistema por todas las injusticias y se expresaba a través de travesuras que socialmente se llaman delitos, hoy tiene 8 o 10 años; la realidad cambió”. 

Schneider reflexionó que este niño al que reciben en la Siquem es fruto de un “sistema injusto que expulsa a una gran cantidad de personas y les da privilegios a quienes se benefician de ese sistema”. Y agregó: “Lo que pudimos hacer en 25 años fue generar el modelo que soñamos en este pedacito de tierra”.

- En este sentido, cumplir el objetivo de trabajo de la granja llevaría a su disolución.

- La utopía sería que Siquem no exista, o no se necesite, o quizás sea una opción pero no por una necesidad a grito, que es la que la generó y la mantiene. Se empezó con un perfil muy bajo y, cuando logramos consolidar el modelo social, comunitario y productivo, decidimos abrirlo y fue a través de la Peña del Abrazo, que será el hecho simbólico de esta fiesta. Se cumplen 25 años y 10 de la peña, un espacio en el que nos abrimos a la sociedad como decisión política y nos encontramos con toda la gente que piensa como nosotros o que quiere hacerlo. En estos encuentros se comparten valores, conceptos de mundo, filosofía de vida y vemos que muchos quieren lo mismo.

- ¿En qué consiste la celebración del próximo sábado?

- La Peña del Abrazo es un encuentro con muchos artistas de todo tipo, con excelentes músicos, y se transforma en un hecho político en el buen sentido de la palabra, presentando el mundo que queremos junto a mucha gente. En los últimos años nos habíamos quedado chicos con el Viejo Mercado y nos arriesgamos a hacerla este año en el Coloso de Banda Norte (sábado 15 desde las 20.30, con una entrada de $ 20).

- Antes de este acto, ¿se desarrollaron otras actividades?

- Hay comisiones que vienen trabajando desde hace meses con la historia de la granja, la difusión, la organización del evento. El festejo puntual será el de la peña, pero también nos estamos juntando con los artistas que participarán del encuentro para que conozcan qué es lo que nosotros queremos y que los chicos les muestren lo que viven, para que luego canten lo que es nuestro día a día. Son pequeños eventos que estamos haciendo para llegar a la peña como evento final.

- Más allá de los niños, ¿cuántas personas forman parte de las acciones de la organización?

- Calculamos que si se suman a quienes conviven en la granja, más los docentes que participan en la escuela y las 20 personas de la cooperativa, somos 100 personas. Muchos viven exclusivamente de este trabajo, la cooperativa tiene a 9 chicos a los que se les paga. En tanto, es innumerable la cantidad de gente que colabora desde afuera, porque justamente nosotros estamos abiertos a que la persona que quiera venir una hora a tomar mates lo haga. Después de 10 o 15 años de estar muy atrincherados, decidimos invitar a todos los que se quieran acercar para que nos conozcan y vean nuestros valores.

- ¿La granja cuenta con un cupo de jóvenes que pueden participar de las actividades que allí se desarrollan?

- El número de chicos con los que trabajamos, que son aproximadamente 50, tiene un cupo dado por el espacio físico, es decir, la cantidad de camas y los lugares en el colectivo para los chicos que van al hogar de día; y también está el aspecto comunitario para conocer qué le pasa a cada chico, porque si el número se hace muy grande es difícil ayudarlos. Son situaciones muy problemáticas y hay que estar atentos a cualquier indicador que exija una acción directa.

- ¿Cuáles son los talleres que actualmente se llevan a cabo en la granja?

- En general las actividades que se hacen tienen como objetivo el aprender a vivir, lo que significa levantarse, servir el desayuno, hasta cómo participar en la escuela, cómo atender a los chachos, o estar en una murga, hacer quesos, lavar los platos, todos estamos metidos en todo, son acciones educativas. El aprender a vivir tiene un fuerte eje en la hermandad y la vida comunitaria, por un lado; y el trabajo y educación, por otro.

Schneider ejemplificó la experiencia que se vive en la Granja Siquem con una anécdota referida a uno de los jóvenes que allí asiste y ahora es padre. Comenta que, tras dos generaciones de niños que no vieron a sus padres con la posibilidad de tener un empleo, este joven llevó la semana pasada a sus hijos a que lo acompañen en las tareas de la guardia. “Es un cambio total de paradigma que nos hace soñar con un mundo diferente”, aseguró.