¿Qué tan competitiva es Argentina para producir sus granos?
El principal problema de la competitividad del agro se encuentra por el lado de los ingresos y no de los costos, indica el Ieral
En Argentina se sabe que el sector agropecuario presenta serias desventajas en la comparación internacional por el lado de los ingresos, puesto que ninguno de sus competidores castiga la exportación de granos y derivados con impuestos a la exportación, las llamadas retenciones.
Sin embargo, existe mucha menos evidencia sistemática sobre el posicionamiento relativo del país en materia de costos. Allí se centra un estudio del Ieral de la Fundación Mediterránea para determinar qué tan competitiva es la Argentina para producir sus granos, en un informe que intenta unir ambas puntas. Para eso toma una serie de insumos como fertilizantes, herbicidas, fungicidas, transporte, combustible y maquinaria.
Los economistas Franco Artusso y Valentino Costamagna explican que Argentina presenta precios más altos en 7 de los 13 productos respecto de Brasil (54% de los casos), en 8 frente a Paraguay (62%), en 5 frente a Uruguay (38%) y en 4 frente a Estados Unidos (31%).
Así, en agroquímicos no se observan grandes brechas entre los precios locales y el promedio de los otros cuatro países: los fertilizantes se ubican entre 1,6% y 12,9% por debajo, con la excepción del superfosfato triple, que resulta 10,2% más caro; en herbicidas, los precios aparecen entre 1,2% y 3,7% más bajos, salvo el 2,4D, que se ubica 3,5% por encima; y el fungicida relevado es 13% más barato en Argentina.
En combustible (gasoil grado 2) la situación se revierte, Argentina se encuentra más cara que los otros cuatro países, con un precio 21,4% superior al promedio.
En servicios de transporte de carga (flete granario), el valor local es 3,7% superior al promedio —más caro que en Brasil y Paraguay, pero más barato que en Uruguay y Estados Unidos—.
En maquinaria agrícola, en cambio, el panorama es mixto: los tractores resultan más caros en Argentina que en los otros cuatro países (+28,5% en promedio), mientras que las cosechadoras aparecen más baratas (-8,2% en promedio).
De acuerdo al estudio de Artusso y Costamagna, “el seguimiento de los costos del último año muestra una tendencia favorable en la competitividad argentina, logrando una reducción en la brecha de precios con respecto a sus competidores regionales y Estados Unidos. Lo que inicialmente se manifestaba como una desventaja generalizada en la gran mayoría de los rubros analizados, evolucionó hacia una posición mucho más equilibrada, especialmente en el segmento de los agroquímicos”.
En la actualidad, afirman, gran parte de los fertilizantes, herbicidas y fungicidas se sitúan en niveles competitivos o incluso por debajo de la media regional, marcando una mejora sustancial en el acceso a insumos básicos para la producción.
“Sin embargo, persisten desafíos estructurales importantes que impiden una competitividad plena, destacándose los sobrecostos consistentes en maquinaria pesada y combustible, rubros donde el país continúa operando con valores superiores a sus pares. Dicho esto, no debe perderse de vista que el principal problema de la competitividad del sector agropecuario se encuentra por el lado de los ingresos y no de los costos, debido a que en Argentina los productores enfrentan derechos de exportación que reducen de forma directa el precio efectivo que reciben por sus productos, lo que no ocurre en los demás países analizados”, remarcaron los economistas del Ieral.