El Cecim (Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas) apuntó contra el general Martín Balza por negar la existencia de delitos de lesa humanidad en la guerra de Malvinas. Balza manifestó en medios de comunicación que “en Malvinas no hubo crímenes de guerra”, en tanto que aseguró: “En el conflicto armado en el Atlántico Sur, argentinos y británicos respetaron el derecho internacional humanitario. Se peleó sin odio y con notable respeto por la dignidad del oponente, la población civil y los prisioneros de guerra”.
El Cecim refutó la opinión de Balza en cuanto a que durante la guerra de Malvinas no hubo crímenes de guerra ni violaciones a los derechos humanos y como argumento detalló distintos hechos en los que se documentan las atrocidades del ejército británico a prisioneros y las torturas y vejaciones producidas por militares argentinos a sus propios soldados.
“Una vez más, el lobby militar en la voz de Balza intenta paralizar toda posibilidad de investigar los hechos denunciados por crímenes de guerra”.
Además, en un documento emitido esta semana, el organismo lo acusó de haber sido el responsable de las operaciones de inteligencia que las Fuerzas Armadas llevaron adelante sobre el Cecim en 1992, cuando él era jefe del Ejército.
En un fragmento del escrito, los miembros del ente sostuvieron que “toda guerra es un crimen” y que en Malvinas, “en los escenarios donde se produjeron combates, la intensidad de los mismos superó por la cantidad de bajas y el tiempo de duración las estadísticas de la guerra de Vietnam”.
En contra de las manifestaciones de Balza, los integrantes del Cecim aseguraron: “En Malvinas hubo quienes tuvieron que enfrentar en las primeras líneas de combate a las unidades militares británicas que avanzaron sobre las defensas argentinas en el territorio insular, muchos de nosotros fuimos tomados prisioneros en las posiciones de combate y es allí donde vimos la actuación de las tropas británicas que violaron las normas mencionadas”.
En este sentido, precisaron que los soldados británicos en el Monte Longdon “fusilaron a prisioneros argentinos, un caso que trascendió es el del entonces cabo José Carrizo, que en la mañana del 12 de Junio de 1982, un soldado ingles le apoyó la boca de su arma en la espalda y, aunque él levantó sus manos en señal de rendición, una ráfaga de ametralladora le arrancó un ojo y parte de su masa encefálica, Carrizo formaba parte de la Primera Sección de la Compañía B del RI7 y milagrosamente sobrevivió”, argumentaron en el documento desde el organismo.
Del mismo modo, otro segmento del informe sostiene que “existen testimonios de soldados que fueron tomados prisioneros en diferentes posiciones que dan cuenta de estas actitudes violatorias y que constituyen crímenes de guerra; Raúl Vallejos, oriundo de Chaco, en Ganso Verde fue obligado a trasladar municiones junto al resto de su grupo. En medio de esa tarea una explosión mató a tres de sus compañeros, hirió gravemente a otros diez y le produjo a él la pérdida de una pierna. Su caso junto al de Carrizo y otros hechos están denunciados en la causa 6000453 que investiga la Justicia argentina en el Juzgado Federal de Río Grande en Tierra del Fuego, donde hay pedidos de indagatorias de militares británicos”.
Respecto de Balza
Respecto de las actuaciones de Balza, desde el Cecim consideraron que “fue jefe del Ejército desde el 4 de noviembre de 1991 al 10 de diciembre de 1999, durante su gestión el Ejército argentino desarrolló operaciones de inteligencia sobre las organizaciones de Ex Combatientes, específicamente dirigidas al CECIM La Plata”, y agrega: “A partir de la desclasificación total de los archivos secretos de Malvinas producto del decreto 502/15 del PEM, pudimos tomar cuenta de todos los dispositivos implementados por la dictadura militar, operaciones de inteligencia y contra inteligencia para ocultar las graves violaciones a los DD.HH. cometidas en este caso por las propias Fuerzas Armadas durante la guerra de Malvinas”.
Sostuvieron, en tanto, que también pudieron tomar conocimiento de las operaciones ilegales que se realizaron en democracia: “Haciendo informes donde se evidencia la infiltración que nuestra organización tuvo por haber puesto en evidencia las asignaturas pendientes que todavía persisten en cuanto a la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia de todos aquellos ex combatientes que fueron víctimas de graves violaciones a los DD.HH.”.
Finalmente, concluyeron: “Una vez más, el lobby militar en la voz del general Martín Balza intenta paralizar toda posibilidad de que los hechos denunciados por Crímenes de Guerra o Graves Violaciones a los DD.HH. sean investigados para que los responsables sean condenados. La posición adoptada por el general Martín Balza, referida a la guerra de Malvinas, se refleja en sus actos como jefe del Ejército y en sus opiniones publicadas”, concluyen sobre las posiciones del exjefe del Ejército.

