En declaraciones periodísticas, Francos expuso el desagrado de la Casa Rosada por el incremento dl 84% en las jubilaciones de Córdoba: “El otro día veía al gobernador de Córdoba que decía que tienen las jubilaciones más altas del país. Es una especie de afrenta al gobierno nacional porque eso lo hacen con fondos que manda la Nación, por un acuerdo en la Corte Suprema a partir de un conflicto que nosotros no generamos. Ante la Corte hicimos un acuerdo para girarle una suma mensual y él dice que a ese monto mensual lo utiliza para aumentar las jubilaciones. Entonces, genera una situación incómoda porque ellos tienen un sistema jubilatorio propio y, claro, los jubilados nacionales con eso se quedan muy atrás. Entonces, me parece que no es una buena decisión generar esta distorsión entre las jubilaciones de Córdoba, que las pagamos todos los argentinos, con las jubilaciones nacionales”.
El jefe del bloque de legisladores del oficialismo provincial, Miguel Siciliano, le contestó con un posteo en las redes sociales. “El ministro Francos cae en errores en el planteo, que son por desconocimiento o con malicia. En primer lugar, el aumento a los jubilados cordobeses lo hace el gobierno provincial, con dinero de los cordobeses, por lo que es una mentira absoluta decir que lo hace con dinero del gobierno nacional. Además Córdoba tiene uno de los ingresos brutos más bajos del país; por lo tanto argumentar que la suba de las jubilaciones se hace con la suba de ingresos brutos es otra mentira absoluta”, indicó Siciliano. El legislador agregó que la provincia tiene superávit desde hace 20 años y que el gobierno de Llaryora apuesta a un Estado presente. “Entendemos que el superávit fiscal es innegociable, pero también que el superávit social lo es mucho más”, planteó el jefe de la bancada oficialista.
A Francos también le salió al cruce José Ignacio Scotto, presidente de la Agencia Córdoba Joven. “¿Una afrenta? No, ministro. En Córdoba no competimos con la Nación ni con nadie. Sólo intentamos combatir la pobreza, la desigualdad y el abandono que generan muchas de las políticas públicas nacionales (...) Los fondos que usamos para aumentar las jubilaciones son de los cordobeses, por ley, y ni siquiera llegan completos. Pero en Córdoba hay prioridades claras y el gobernador Llaryora eligió que una de ellas sean nuestros jubilados. ¿Situación incómoda? Incómoda es la de millones de jubilados nacionales que siguen cobrando una miseria y aún así el gobierno nacional quiere vetar un aumento votado por el Congreso. En Córdoba no vetamos derechos, los garantizamos”.