En el marco de la segunda jornada del juicio por jurado popular a Hugo Orlando Guzzetta, en la Cámara Primera del Crimen, se tomó declaración a civiles y agentes de la Policía que hicieron referencia a cada uno de los 12 hechos que se le imputan al excomisario por el delito de “malversación de caudales públicos y destrucción de la prueba”. Se trató de un extenso día de indagatorias, al igual que lo fue el lunes, y se espera que mañana continúe el paso de testigos para dar cierre al proceso con los alegatos el viernes.
Numerosos testigos declararon sobre cómo fue el manejo que el excomisario hizo en la pequeña localidad de Villa Valeria en lo que fue una larga jornada.
Ante los jueces Daniel Vaudagna, Natacha García y Virginia Emma, numerosos testigos declararon sobre cómo fue el manejo que el excomisario hizo en la pequeña localidad de Villa Valeria, una sucesión de denuncias por hechos que pueden llegar a parecer parte de un uso desprolijo, pero que por tratarse de un funcionario público y los delitos por darse en el marco de la dependencia policial, llegaron a este tratamiento por jurado popular. Entre los testimonios, fue clave el de Esteban Ledesma, exoficial retirado que se desempeñaba junto con Guzzetta en la dependencia.
Ante el interrogatorio de los jueces, el abogado defensor Luis Sánchez y el fiscal de Cámara Julio Rivero, Ledesma respondió sobre cada uno de los delitos que se investigan en la causa, apuntando fuertemente contra Guzzetta. Hay que recordar que, en la primera jornada del juicio, fue el mismo imputado quien consideró que Ledesma y Jorge Giacusa, que se desempeñaba como jefe de Zona en la Departamental General Roca, fueron los que armaron la causa para sacarlo de su puesto al acusado.
Entre los delitos que se le adjudican a Guzzetta, se encuentra el cobro de adicionales de los agentes de la Policía para fiestas privadas en el pueblo de modo poco transparente y por vías no adecuadas. En la jornada de ayer, uno de los organizadores de un egreso del colegio Cenma en Villa Valeria, Osvaldo Lucero, declaró que el dinero por la seguridad en la fiesta fue abonado directamente al imputado, siendo que el procedimiento para el pago de estos servicios lleva otro tipo de trámites para que quede asentado el depósito en los registros de la institución. También se cuestiona que el excomisario se quedaba con parte del pago que se entregaba y asistían menos agentes de los estipulados para cumplir con los adicionales, pero es algo que, al menos en la audiencia de ayer en el Palacio de Justicia, no quedó en claro.
Por otra parte, atestiguó Carlos Cornejo, un vecino de Villa Valeria al que se le había secuestrado un arma en uno de los operativos y que habría sido el mismo Guzzetta el que se la devolvió sin contar con orden de la Justicia, al tratarse de un arma de guerra que usaba para cazar y que, al momento de ser demorado, no contaba con los certificados correspondientes para declarar la legalidad de su propiedad.
Aquí se presentó una extraña circunstancia en la declaración del testigo, dado que no coincidió con lo que había dicho en instancias previas de instrucción. Ante la Cámara Primera del Crimen, el testigo dijo que había sido llamado por la esposa del imputado, quien le pidió que lo atendiera si lo llamaba Guzzetta desde la cárcel y que lo protegiera al momento de que lo indagaban.
Más hechos
Son varias las denuncias que se realizan contra Guzzetta y que se suman a las dos más difundidas: la del celular que se había demorado en un procedimiento y que el imputado habría tomado para uso personal, teléfono que se le encontró al momento de su detención; y el bombeador que habría llevado desde la dependencia policial a una casa propia.
La investigación estuvo a cargo del fiscal de Huinca Renancó, Marcelo Saragusti, que en abril de 2018 ordenó la detención de Guzzetta, cuando éste era comisario en Adelia María, y estuvo 18 días preso hasta que le concedieron la libertad.
Entre los testimonios, fue clave el de Esteban Ledesma, exoficial retirado que se desempeñaba junto con Guzzetta en la dependencia.
Entre otros hechos, se presenta la donación de una gran cantidad de cereal a la dotación de Villa Valeria para que vendieran y se destinara el dinero conseguido para obras solidarias, pero la acusación apunta contra el excomisario diciendo que no se entregó la totalidad del capital obtenido.
Se esperaba que hoy continuaran las declaraciones, pero se agruparon con las de mañana para evitar el desarrollo de más jornadas del juicio que el viernes tendrá su resolución. Son más de 20 los testigos en esta causa, lo que implican largas jornadas de audiencias para el jurado popular.

