La morosidad es una de las características de los programas municipales. Si bien por contrato existe la posibilidad de que el Estado les retire la propiedad a los incumplidores, nunca se avanzó en ese sentido. Ahora la idea es que la falta de pago comience a revertirse a partir de nuevo beneficios.
“Lo que vamos a hacer es darles un marco de regularización para que ingresen los beneficiarios de viviendas y terrenos. En el caso del pago contado, se aplicará una quita del 30% sobre el total de los intereses. En tanto, se abre la posibilidad de que los beneficiarios cancelen sus deudas en hasta 48 cuotas. En estos casos, los topes de intereses dependerán del monto de consolidación de la deuda”, señaló Antonetti.
“Actualmente, no hay un marco de regulación. Hoy, los beneficiarios se acercan y cancelan las cuotas que deben más los intereses por mora de acuerdo a sus posibilidades económicas. No existe una financiación sobre esa deuda”, agregó.
El funcionario dijo que los niveles de incumplimiento son muy variados: “Hay beneficiarios que deben 2 cuotas y hay otros que deben 20”, sostuvo.
Caducar
“Si bien hay planes que están en condiciones de caducar, uno trata de hacer todo lo posible para que el vecino retome su pago, regularice su situación y obtenga el beneficio de la vivienda propia. Ahora damos un marco regulatorio para que se puedan financiar las deudas. Habrá un interés común para los que abonen a través de chequeras y uno más bajo para el que aporte su CBU para que se debite de manera directa”, concluyó.