El teatro tuvo su primavera
Del 23 de agosto al 4 de octubre se llevó a cabo en la ciudad el interesante programa escénico.
El programa Hacia una primavera escénica surgió del impulso de crear un ciclo que nucleara diferentes expresiones escénicas locales, y nacionales, y del que pudieran participar tanto las salas independientes, como las de gestión municipal y provincial. De algún modo, abrir un espacio de dialogo, no sólo pluri-estético, sino también de gestión conjunta, entre esas instancias. Nuclear, bajo una misma denominación, diferentes expresiones de “lo escénico”, que van desde el teatro de objetos, la danza contemporánea y el teatro para niñas y niños, al circo en sus diferentes expresiones. Dar a compartir una diversidad de estéticas escénicas que interpelen a las y los espectadores, que los haga preguntarse, conmoverse, disfrutar e incluso no tener un modo determinado de respuesta antes eso que está espectando. Esa es, de algún modo, una de las grandes virtudes del teatro: el asombro que sigue produciendo el convivio, el estar frente a frente, sin que medie la tecnología.
En total, se presentaron, a lo largo de un mes y medio cerca de 20 obras, entre locales, y otras que participaron trayendo sus espectáculos desde las ciudades de Buenos Aires, Córdoba, Paraná, Mendoza, entre otras. Esto genera la circulación de saberes, que son ricos en sí mismo en términos de experiencia, para el público que asiste a las salas, pero también para las y los hacedores teatrales. Intercambios que permiten abrir la mirada, y mezclar las estéticas locales con otras de distintas procedencias, donde el hecho teatral se concibe, quizás, con otros parámetros. No mejores o peores, sino, simplemente diferentes.
Balance positivo
El público acompañó, en la mayoría de los casos, la diversidad de propuestas que ofrecía el programa, lo cual permite suponer que, como una primera experiencia de estas características, el balance es positivo.
Detrás de “Hacia una primavera escénica”, hubo un equipo humano enorme, poniendo lo mejor de sí, en pos del logro de ese objetivo. Un equipo que conformaron tanto las personas que llevan adelante las salas independientes de la ciudad, como así también quienes gestionaron desde el Municipio y la Provincia.
Desde luego hay aristas de la propuesta a evaluar, para mejorar. Y otras que la exceden. En línea de esto último, la situación que atraviesa el país, es insoslayable. Desde la producción general del programa, se tomó nota de las falencias propias de un primer intento de estas características. Y se tomó nota con la idea de corregir aquellos puntos donde el programa puede no haber cumplido las expectativas propias y ajenas.
La idea de esta singular propuesta, es que quede instalada en la ciudad. Volver a realizarlo el año próximo, apostando, siempre, a la diversidad de lenguajes y enfoque de lo escénico.
En total, se presentaron, a lo largo de un mes y medio cerca de 20 obras, entre locales, y otras que participaron trayendo sus espectáculos desde las ciudades de Buenos Aires, Córdoba, Paraná, Mendoza, entre otras. Esto genera la circulación de saberes, que son ricos en sí mismo en términos de experiencia, para el público que asiste a las salas, pero también para las y los hacedores teatrales. Intercambios que permiten abrir la mirada, y mezclar las estéticas locales con otras de distintas procedencias, donde el hecho teatral se concibe, quizás, con otros parámetros. No mejores o peores, sino, simplemente diferentes.
Balance positivo
El público acompañó, en la mayoría de los casos, la diversidad de propuestas que ofrecía el programa, lo cual permite suponer que, como una primera experiencia de estas características, el balance es positivo.
Detrás de “Hacia una primavera escénica”, hubo un equipo humano enorme, poniendo lo mejor de sí, en pos del logro de ese objetivo. Un equipo que conformaron tanto las personas que llevan adelante las salas independientes de la ciudad, como así también quienes gestionaron desde el Municipio y la Provincia.
Desde luego hay aristas de la propuesta a evaluar, para mejorar. Y otras que la exceden. En línea de esto último, la situación que atraviesa el país, es insoslayable. Desde la producción general del programa, se tomó nota de las falencias propias de un primer intento de estas características. Y se tomó nota con la idea de corregir aquellos puntos donde el programa puede no haber cumplido las expectativas propias y ajenas.
La idea de esta singular propuesta, es que quede instalada en la ciudad. Volver a realizarlo el año próximo, apostando, siempre, a la diversidad de lenguajes y enfoque de lo escénico.