Río Cuarto |

“Hay instituciones que están en una transición hacia el parto respetado”

Virginia Crettón reconoce que existe un impulso para mejorar las condiciones para las mujeres embarazadas, pero que la ley no se cumple en su totalidad.

“Eel parto respetado lo que plantea es que la mujer puede elegir dónde parir, siempre y cuando las condiciones sean seguras. Entonces cuando hablamos de parto respetado y, más que todo en esta semana, no hablamos de parto domiciliario específicamente. Nos referimos al derecho de la mujer a elegir, y especialmente, hablamos de las instituciones, porque la mayoría de las instituciones no cumple la ley”, afirma Virginia Crettón, coordinadora de la Casa de la Luna y doula. 

Del 14 al 18 de mayo se celebra la “Semana Mundial del Parto Respetado”, con el lema “Menos interferencias, más acompañamiento”. Este evento se viene desarrollando en distintos países desde 2004. Ese mismo año, Argentina sancionó la ley 25.929 de parto humanizado para garantizar el respeto en todo el proceso. “Buscamos que las instituciones y las mujeres despierten en empoderamiento  y que el Estado tome riendas en las situaciones en las que no se cumple la ley”, señala Crettón. 

-¿Cómo se aplica la ley de parto humanizado en la ciudad?

-En realidad, no existe ninguna institución que esté desarrollada ya como para cumplir la ley. Hay instituciones que están buscando orientarse a ese lugar y cuando te consultan como doula, les podés decir: “En este lugar están realizando determinada transición”. En la Maternidad Kowalk, hay un grupo de gente impulsando desde adentro otra mirada. una iniciativa de transición, especialmente de las parteras, que ya es una luz. Hay muchos relatos de mujeres que han parido en los últimos dos años de manera amorosa y respetuosa. En el San Lucas, que es privado, también.

Según algunas estadísticas aportadas por obstetras de la ciudad, hay un 85% de cesáreas en la parte privada, y un 25% parte pública y la OMS habla de que lo saludable para un país es un 15%. Estamos hablando de un porcentaje mucho mayor que para nosotras es alarmante.

-¿Qué implicancias tiene para   una mujer transitar un parto respetado?

-En el momento en que una mujer da a luz, y más que todo cuando está empoderada, eligiendo su postura, teniendo libertad de insultar un dolor, totalmente libre en ese proceso es un momento energético muy fuerte. Cada una de las mujeres que hemos acompañado estos procesos sabemos que tu cuerpo te trasciende. Este proceso no es un acto médico, sino sagrado, trascendental de la vida de esa persona, y de esa familia, por lo tanto de todos.  Las instituciones no han integrado ni lo espiritual ni lo emocional, desde lo trascendental. Por eso gana lo domiciliario en el parto respetado, pero si las instituciones empezaran a trabajar desde otro espacio, como el parto humanizado, la podríamos pasar muy bien todos. 

-¿Por qué el parto respetado excede la experiencia del parto domiciliario?

-Yo creo que el parto en la casa está relacionado a una visión de vida y tampoco es para todo el mundo.  Además, un parto domiciliario tiene un costo alto que no lo cubre la mutual.  Si creemos que todas las personas se merecen un parto respetado, sabemos que ese dinero hoy no lo tiene todo el mundo. La ley no viene para que algunas personas tengan parto respetado, sino para todas las mujeres y para que niñas y niños nazcan en un ambiente respetado. Hay un montón de situaciones que ya no aceptamos de nuestras parejas, de nuestros jefes, en la calle... pero sí lo aceptamos en la sala de partos. 



Desnaturalizar la violencia



Manuela Centeno, del Concejo Municipal de Género, adelantó que mañana por la tarde se realizará una charla-debate para tratar el tema de parto respetado. “La violencia obstétrica es una de las formas que padecemos las mujeres, por eso lo tomamos desde el Concejo y nos parece interesante desnaturalizar el tema”. 

Además, agregó: “Desde el Concejo queremos hacer que estas charlas sigan y no sólo sean abiertas al público en general sino empezar  a entrar en instituciones, escuela de enfermería, en la Maternidad. El objetivo es desnaturalizar la violencia, porque el mismo médico que te dice: "Me estás tratando de violento" no sabe que nos estamos sintiendo mal en determinadas ocasiones”. 





Los principios de la ley 25.929

La ley 25.929 de Parto Humanizado establece: “Toda mujer, en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto, tiene los siguientes derechos:

a) A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas para optar libremente cuando existieren diferentes alternativas.

b) A ser tratada con respeto, y de modo personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales.

c) A ser considerada protagonista de su propio parto.

d) Al parto natural, respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados.

e) A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.

f) A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación, salvo consentimiento manifestado por escrito.

g) A estar acompañada, por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de parto, parto y postparto.

h) A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.

i) A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.

j) A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.

k) A ser informada específicamente sobre los efectos adversos del tabaco, el alcohol y las drogas sobre el niño o niña y ella misma.