En los últimos 60 días, han sido varios los hechos delictivos ocurridos en varias poblaciones del sur provincial. La seguidilla de acontecimientos policiales contrasta con la escasa cantidad de personas detenidas.
Hechos que conmocionaron a comunidades enteras, como el crimen del párroco Jorge Vaudagna, agresiones y cuantiosos robos en campos, preocupan a los vecinos.
Sobre estos últimos, se presume que se trataría de bandas que tienen conocimiento para desactivar sistemas de alarmas y hacerse de cifras millonarias con semillas, agroquímicos, herramientas y hasta dinero en efectivo.
En los últimos tiempos, y por la pandemia, muchos efectivos policiales fueron afectados a controles en rutas y accesos, lo cual diezmó en parte la tarea de prevención de otros sectores.
Tras levantarse estos puestos se trabaja para volver a reforzar los patrullajes dentro de las comunidades y en particular en las zonas rurales.
"El tema de la inseguridad en algunos establecimientos rurales y otros hechos ocurridos en los pueblos es para tener en cuenta, y consideramos que desde la Comunidad Regional algo hay que hacer", expresó el intendente de Chaján y presidente de la Comunidad Regional del Departamento Río Cuarto, Ricardo Reynoso.
Recopilando uno a uno los antecedentes, están a la espera de una reunión en el Centro Cívico con el ministro de Seguridad de la provincia, Alfonso Mosquera, quien ya está interiorizado de lo que viene sucediendo.
En la mayoría de los casos, salvo un sospechoso en el asesinato del padre Vaudagna, no hubo ni hay detenidos.
En Vicuña Mackenna, el crimen del religioso expuso el malestar de la comunidad por otra serie de hechos de inseguridad, sobre los cuales siguen reclamando respuesta a las autoridades. Así lo hicieron en la última marcha del pasado viernes, donde entregaron notas a la policía y el intendente.
Robos millonarios
Sobre robos en establecimientos rurales, los delincuentes se alzaron con sumas millonarias, sea en dinero como elementos.
Así en San Basilio, el pasado 9 de octubre, esta zona se vio sacudida por un robo de alrededor de 7 millones de pesos en total. La firma rural de Darío Papes, conocido productor de la zona, fue la damnificada.
Los delincuentes se llevaron unas 500 bolsas de semillas de alta calidad todas, semillas de maíz híbrido con un valor de aproximadamente $ 7.000.000.
"Vimos que habían cortado el alambre que da a la calle e inmediatamente hicimos la denuncia a la Policía de San Basilio, que comenzó la investigación e hizo las pericias correspondientes en el lugar", explicó el propietario Darío Papes en esos momentos.
En Bulnes, el productor Martín Pauletti relató que los delincuentes utilizaron el mismo método que en San Basilio y en el campo de un productor (Sergio Goyo) entre Sampacho y La Carolina. Cortaron alambres y de la casa se llevaron elementos de valor. En esta oportunidad, desactivaron una alarma de última generación.
Los investigadores dicen que las huellas halladas en estos casos son muy similares y corresponderían a una camioneta doble cabina.
También una escuela rural fue víctima de la delincuencia. Se trata del establecimiento ubicado en la zona de Las Cortaderas -entre Chaján, Suco y Achiras-, que fue despojado de computadoras, equipo electrógeno y varios objetos más que son utilizados en tiempos de clases. La investigación está en manos de la policía de Achiras.
El pasado domingo, en Paunero, hubo un cuantioso robo de agroquímicos, bolsas de semillas, armas, herramientas, un generador, todo por cifras millonarias, y lo peor fue que maniataron y amordazaron al encargado del establecimiento, propiedad de un productor de Sampacho.
Agresiones y violencia
También han tenido en vilo a varias localidades hechos de violencia y agresiones.
El más grave, el asesinato del padre Vaudagna.
En tanto, en Sampacho ocurrieron agresiones graves como el caso de una mujer que fue atacada por su nuera y tras ser rociada con alcohol prendida fuego, sufriendo graves quemaduras.
También en la misma localidad un productor fue agredido por un grupo de jóvenes que habían ingresado a su quinta, en las afueras del pueblo, en lo que había sido una juntada.
En el último hecho, también en Sampacho, un policía fue víctima de un grupo de jóvenes durante un operativo de control de tránsito, hecho no esclarecido del todo, y finalmente una mujer -esposa de un conocido comerciante- fue asaltada y golpeaba por al menos dos malvivientes cuando intentaba ingresar a una quinta de su propiedad en la ruta E 86, a unos 3.500 metros del pueblo.
Los vecinos insisten en la necesidad de mayor presencia policial patrullando las calles. En tanto, en la zona rural, productores asumen que deberán sumar nuevos dispositivos de control.

