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Herbáceas, arbustos y árboles, las preferidas de los paisajistas

Al momento de pensar el paisaje urbano de una ciudad toman protagonismo diferentes factores y en la selección de especies será clave en la composición de los espacios verdes.

Y por sus características, atributos y aporte de beneficios ambientales, las herbáceas, arbustos, árboles exóticos y nativos, suelen ser las variedades más elegidas por los paisajistas.

Por ser un gran complemento para árboles y el césped, las plantas herbáceas y los arbustos son generalmente elegidas por los paisajistas. Y si son nativas, además, aportan beneficios que favorecen la biodiversidad, son resistentes a plagas y enfermedades, de fácil reposición y bajo consumo de agua.

Algunas de las más utilizadas por los especialistas en paisajismo, entre plantas exóticas y nativas son: Euryops (margarita amarilla) y Buxus (boj), Pennisetum latifolium (cola de zorro), Agapanthus (agapanto), Clivias (clivias), Nasellas (stipa), Salvia guaranítica (salvia), Dietes (lirio africano) y Ophiopogon (pasto ingles).

En tanto, ha árboles de tipo exóticos, aunque no son originarios de nuestro país o región, se adaptan muy bien al contexto urbano.

Entre estos, los paisajistas mencionan a: Fraxinus (fresnos), Musa paradisíaca (plátano), Tilia platyphyllos (tilo), Lagerstroemia indica (crespón), o Liquidambar styraciflua (liquidámbar).

Paisajismo urbano

Un ejemplo de la implementación de determinadas especies vegetales para un fin bien definido lo presenta la Ciudad de Buenos Aires.

Jacarandás, lapachos, sauces, tipas o salvias son parte de la vegetación elegida para intervenir los diferentes espacios verdes con el objetivo de lograr que el centro porteño recupere la biodiversidad de especies de aves e insectos.

"Más allá de embellecer la ciudad y crear superficie verde en lugares hostiles, el paisajismo trabaja en la incorporación paulatina de especies nativas que a pesar de no ser tan ornamentales como las exóticas, atraen desde el cordón sur hacia el centro biodiversidad de aves e insectos y requieren menor mantenimiento", contó Maricel Meneghini, paisajista del Gobierno de la Ciudad.

Macetas ornamentales colgantes con vegetación floral en las calles semipeatonales del microcentro y canteros que decoran con Agapanthus (flor del amor) la extensión de los Metrobus del Bajo y 9 de Julio aportan al nuevo paisaje de la ciudad.

A la vez, variedades de Pennisetum latifolium (cola de zorro), Ophiopogon (césped mondo), Formios (lino de Nueva Zelanda) y Dietes (lirio africano) en el cantero central ubicado sobre la avenida Corrientes, que inundan de "plumerillos" la calle ícono de la ciudad de Buenos Aires, le dan el color de vegetación autóctono a las postales porteñas.

La profesional explicó que en la Ciudad de Buenos Aires no solo se trabaja con el concepto de paisajismo en plazas o parques: también se busca llevar más espacios verdes a avenidas, zonas peatonales, veredas, espacios baldíos, plazas de proximidad, terrazas y terrenos de herencia vacante.

La elección de la vegetación está sujeta al área de intervención, dimensiones del proyecto, requerimientos, entorno y asoleamiento. Y los lugares en los que se trabaja se eligen priorizando, en todo momento, aportar verde en sectores donde es escaso.