Río Cuarto | Herrera

Márcico le apunta al 2 de Calleri: "Herrera siempre fue un prestamista de mi sociedad"

El ídolo de Boca fue procesado por defraudación. Uno de los denunciantes es el exarquero y actual subsecretario de Deportes. Márcico sostiene que Herrera no le compró inmuebles sino que le prestó dinero y que cobró intereses y parte del capital en dólares
Calleri y Herrera, la dupla a cargo de la secretaría de Deportes de la Municipalidad.   

“Sí, qué tal, buen día. Estoy haciendo un descargo que ya les voy a pasar. Lo único que puedo decir es que Herrera siempre fue un prestamista para mi sociedad, donde yo le pagaba un interés mensual desde el año 2008”. La frase, escrita en un intercambio por WhatsApp, pertenece a Alberto “Beto” Márcico, histórico ídolo de Boca y de Ferro, que fue procesado en los últimos días por defraudación en negocios inmobiliarios y recibió un embargo por casi dos millones de dólares.

Márcico, junto a su hijo Lucas, están acusados de haber comercializado departamentos de manera fraudulante; la Justicia considera que habría vendido los mismos departamentos a varias personas a la vez.

Uno de los denunciantes es Martín Herrera, subsecretario de Deportes de la Municipalidad y número 2 de Agustín Calleri.

El monto de la denuncia, en total, es por 1.500.000 dólares. Buena parte de ese monto, 735 mil dólares, corresponden a departamentos que Márcico le habría vendido a Herrera;el subsecretario dice que su excompañero (jugaron juntos en Boca) nunca se los entregó.

El actual funcionario hizo operaciones con Márcico entre noviembre y diciembre de 2012. Herrera compró dos departamentos por 80 mil dólares cada uno, ubicados en Roosevelt 3607, en ciudad de Buenos Aires. Además, adquirió otros tres inmuebles en una torre de Migueletes al 1200 por 255 mil dólares, 155 mil y 165 mil dólares. Las operaciones se habrían hecho en efectivo;a cambio, el exarquero recibió boletos de compraventa de parte de Márcico.

La otra mitad de la causa es por una denuncia de una empresaria, Marta Zulema Rondinella.

El caso tomó estado público en 2020, cuando se iniciaron las actuaciones judiciales y los pedidos de indagatoria de la Justicia.

Entonces se supo que Herrera había ido a ver las propiedades que Márcico le había vendido, pero que se encontró con la sorpresa de que estaban ocupadas por otras personas. La sospecha es que el exvolante vendió el mismo departamento a varios compradores.

Márcico admite los inconvenientes que tuvo su empresa y los adjudica a una de las tantas crisis que padeció el país.

Sin embargo, asegura que está dispuesto a cumplir y da su propia versión de cómo ocurrieron los hechos y qué rol cumplía cada uno. Según el ídolo de Boca, en realidad su excompañero no compró departamentos sino que le prestaba dinero y que por ese préstamo recibía un interés mensual que se habría ido cancelando sin inconvenientes.

En el intercambio de mensajes por WhatsApp que este diario mantuvo con Márcico, el exfutbolista indicó que el descargo que hará público se centrará, precisamente, en el rol de financista que cumplía, según su versión, el actual subsecretario de Deportes.

“Nunca compró un departamento a la sociedad, siempre fue un negocio financiero para Herrera. Cobrando intereses mensuales como lo dice en los WhatsApp que nos enviábamos todos los meses para cobrar interés y capital”, señaló Márcico. Agregó que, cuando la operación se produjo, Herrera vivía una situación particular: estaba en pleno proceso de separación.

Márcico prometió presentar evidencias de las operaciones financieras que realizaron con Herrera. Y aseguró que los boletos de compraventa que se entregaban oficiaban en realidad de garantía.

En un descargo que Márcico realizó en 2020 cuando surgió el primer pedido de indagatoria, ya había negado la venta de los departamentos y había hablado de que su relación con Herrera era puramente financiera. “Cuando en la denuncia relata como antecedente comercial una inversión en el año 2008, omite mencionar que, en realidad, fue un préstamo de dinero y respecto del cual Herrera cobró sus respectivos intereses. En el año 2011 le fue devuelto la totalidad del capital, por lo que se dio por finalizada la operación comercial”, planteó entonces el exjugador.

Y detalló: “Ante el éxito y la satisfacción que le generó aquel acuerdo, decidió nuevamente realizar otro préstamo de dinero con idénticos fines. En esta segunda oportunidad, factores externos -crisis económica imperante en nuestro país, en especial en el sector de la construcción- impidieron por el momento la devolución de parte de lo prestado, lo que reconozco y tengo la intención de cumplir, sin perjuicio de haberle abonado sus intereses. En efecto, en el año 2012 Herrera me volvió a realizar un préstamo dinerario, y respecto del cual estuvo cobrando sus respectivos intereses y parte del capital durante muchos años”.

El abogado de Herrera, José Pelleriti, admitió en 2020 que hubo un préstamo de 160 mil dólares pero señaló que no tiene nada que ver con la causa de los departamentos. “Quiere meter todo en la misma bolsa y no es así”, indicó a los medios el abogado.

Márcico siguió sosteniendo, desde entonces, la versión de que Herrera era un prestamista. “Claramente, se advierte que Herrera hizo un negocio financiero, el cual puedo aceptar que no resultó como se esperaba pero esta circunstancia dista mucho de su mendaz reclamo con el carácter que pretende atribuirle al negocio”, señaló el ídolo de Boca en una de las declaraciones que presentó en la Justicia.

Ahora, los abogados de Márcico y su hijo Lucas están preparando las presentaciones para apelar procesamiento que decidió el juez Fernando Caunedo después de una investigación realizada por el fiscal Andrés Madrea.