En plena pandemia, una pareja moldense da a luz y lucha contra el cáncer de otra hija
La familia Funes, de Coronel Moldes, es protagonista de una historia cargada de fortaleza y entereza en tiempos difíciles, marcados por la pandemia del coronavirus. En febrero diagnosticaron a la hija mayor con cáncer cerebral, mientras la mamá, Deolinda (35), cursaba el séptimo mes de embarazo. El tratamiento de la niña de 13 años obligó a la pareja a establecerse en Córdoba, donde la mujer en soledad por la cuarentena, dio a luz a la pequeña Sofía, que nació con síndrome de Down.
Así, la vida del matrimonio dio un giro dramático poco más de un mes antes de declararse la emergencia sanitaria en el país, según cuenta el medio Infobae.
La vecina moldense transitaba su séptimo mes de embarazo cuando su hija Guadalupe comenzó con fuertes dolores de cabeza y vómitos. La llevaron al hospital y tuvo que quedar internada con un cuadro de gastroenteritis y migrañas. Los médicos que la atendieron no entendían las causas de esos síntomas y ordenaron una resonancia. La enviaron a su casa, pero al llegar comenzó a convulsionar. Volvieron al hospital y allí les confirmaron que la niña tenía un tumor cerebral.
Con ese diagnóstico, debió ser trasladada al Hospital de Niños de Córdoba. En el transcurso de un mes fue sometida a cinco operaciones pero la situación no mejoraba. “Había un líquido en su cerebro que complicaba todo. Los médicos nos decían que el tumor crecía día a día. Nos hablaron de nuevas cirugías y nos advirtieron que pasaríamos allí un par de meses”, cuenta Deolinda.
Al mismo tiempo, se acercaba la fecha de su parto y comenzaba el aislamiento obligatorio en todo el país. Junto a su marido, Ricardo (36), se mudó a la capital provincial, y dejó a su hijo Felipe (3), al cuidado de los hermanos de su esposo. “Mi hijo se quedó con miedo porque no entendía del todo qué pasaba. Además, yo estaba con una panzota enorme y preocupada por la salud de Guadalupe. No podía disfrutar el nacimiento de mi tercera hija, porque mi primera hija estaba al borde de la muerte”, lamenta la mujer.
La llegada de Sofía
El primero de abril la pareja tuvo la llegada de Sofía. “Estaba en la habitación, viendo tele, cuando me empecé a sentir rara y rompí bolsa -relata Deolinda. Le avisé a Ricardo, que estaba en el hospital cuidando a Guada. Por suerte teníamos una familia amiga de Coronel Moldes que me vino a buscar y me llevó a la Maternidad. Eso fue lo más complicado, ya que tuve que estar todo el tiempo sola por los protocolos de cuidados del Covid-19. A mi marido no lo dejaron presenciar el parto y acompañarme en ese momento. Sofi nació por parto natural en plena cuarentena. Luego de hacerle los primeros estudios, se acercó una médica y nos informó que había nacido con síndrome de Down”.
Deolinda está feliz con la más chiquita de la familia. “No fue un nuevo golpe. Es mi hija. Es hermosa. El diagnóstico no me dio miedo. Quizás el temor sea por su futuro, y las complicaciones que pueda tener. Pero le hicimos los controles y está muy bien. ¡Y tiene mucho carácter!”.
La batalla de Guada
Guadalupe cumple con un tratamiento de rayos para eliminar el tumor y tiene que someterse a 15 sesiones. “Ella está muy tranquila -cuenta la madre- y con la expectativa de volver a su casa y al colegio en Coronel Moldes, esperando ansiosa el reencuentro con su hermano, sus abuelos, primos y tíos". Mientras tanto, estará alojada en la Casa de Ronald McDonald de Córdoba junto a sus padres, realizando el tratamiento.
“Mi hija es una chica muy buena, dulce, apacible. No tiene maldad. Adora jugar con su hermano Felipe, que le dice Tata. Es muy protectora con él. Y ahora con Sofi es igual. Siempre está pendiente de lo que necesitan sus hermanos. El año pasado terminó el colegio con promedio de 8.90. Le encanta Educación Física y quiere ser maestra jardinera”, dice Deolinda, sin entender por qué la niña pasa por ese calvario.
Sin embargo, pese a las adversidades, los Funes se mantienen unidos. “A nosotros cinco, toda esta situación nos hace estar más fuertes y unidos que nunca. Y también lo vemos en nuestros familiares. Lo que pasa con Guada y la llegada de Sofi generaron mucha unión en nuestras respectivas familias. Están todos trabajando para terminarnos nuestra casa”.