La primera semana de diciembre marcará un hito en la ciudad de Río Cuarto con la producción de la primera película corta musical, grabada en formato cine en la ciudad de Río Cuarto. Este acontecimiento reunirá a más de 400 personas, entre técnicos, músicos, bailarines y otros artistas locales, además, el rodaje se llevará a cabo en lugares emblemáticos de la ciudad. Esta película además de estrenarse en salas comerciales, se presentará en festivales audiovisuales y musicales de la provincia de Córdoba y la República Argentina, y esperando así también llegar al circuito de exhibición nacional e internacional.
El proyecto, bautizado como Rizoma HNA, gira en torno a una versión única del Himno Nacional Argentino creada por el Instituto Vitillo Ábalos. Esta iniciativa es el resultado de una colaboración entre la Productora CA Cine, Cine Con Lo Que Hay e Instituto Vitillo Ábalos.
Nuestro Himno Nacional Argentino, a diferencia de otros himnos, no está hecho para marchar, no es una marcha militar.
Más bien es la expresión romántica de la necesidad de recuperar los pequeños momentos de gloria, en medio de la interminable batalla en la vida de los pueblos unidos del sur.
Desde el grito de libertad en aquella Casa de Tucumán, hasta el pibe de Rosario que levantó la copa, apoyar a nuestra Patria y celebrarla en cada momento, es nuestro rasgo testigo. Nosotros no somos ciudadanos argentinos, somos hinchas.
Producido por Cine Con Lo Que Hay + Instituto de Artes Folclóricas Vitillo Ábalos, cuentan sobre el trabajo: “Cuando pensamos de qué manera construir este relato, encontramos que nuestra historia, y por lo tanto nuestra identidad, se formó con una arquitectura similar a la de un rizoma. Un rizoma es básicamente un tallo horizontal que, subterráneamente, conecta lo que visto desde la superficie pareciera estar separado.
Este proyecto, que reúne a más de 400 artistas, tiene como objetivo poner en valor nuestra identidad, mientras fomentamos el desarrollo de las industrias culturales como nuevas matrices productivas, capaces de generar puestos de trabajo en roles técnicos y artísticos. Por otro lado, también favorece a otras industrias y comercios que indirectamente forman parte del ecosistema audiovisual.
Nuestra política de consumo es priorizar la compra de productos y servicios en el territorio, por lo que el dinero que se recauda, vuelve a la ciudad a través de la contratación de servicios de cátering, transporte de carga y de pasajeros, alojamiento, compra de telas e indumentaria, materiales de construcción, tecnología, seguridad, entre otros.
Creemos fuertemente que las industrias culturales son pilares de la construcción de la identidad nacional. Somos la ventana desde la cuál nos mostramos al mundo y el espejo desde el que construimos sentido, desarrollamos autoestima y consolidamos un sistema de valores que es nuestro principal capital simbólico”.

