Que sea la primera y no la única
*Por Agustín Hurtado
Victoria Miranda se convirtió ayer en la primera riocuartense en vestir la camiseta de Las Leonas. Fue un logro no sólo personal, sino también del hockey local en general. En tiempos en los que los calificativos se utilizan de manera desmedida, decir que lo de ayer fue histórico requiere de una explicación.
Son varios los puntos de vista sobre los cuales un hecho se convierte en “histórico”. Uno de ellos es aquel que en el momento no parece tan importante, pero el correr del tiempo lo transforma en un punto de quiebre. Por poner un ejemplo, el debut de Gallardo como DT de River. Por otro lado, está aquel acontecimiento que se vuelve extraordinario simplemente porque no había pasado antes. El caso de Victoria Miranda se enmarcaría dentro de esta corriente.
Miranda llegó allí por varias razones. Desde lo individual, posee el talento propio de las que fueron tocadas por la varita. Además, supo hacer el sacrificio para desarrollarlo y demostró una mentalidad arrolladora para conseguir el objetivo que se planteó.
A su vez, contó con el apoyo de su familia y de la Universidad. Es un producto de las divisiones formativas del Verde.
La aparición de Miranda también se debe a la cantidad chicas que empezaron a jugar a partir del año 2000. Mientras más materia prima hay, más fácil es desarrollar talentos.
Que Miranda haya jugado con Las Leonas es histórico para el hockey riocuartense. Es un espaldarazo para el trabajo que se desarrolla en distintos clubes de la ciudad con una gran cantidad de chicas y chicos que se acercan a jugar.
Ojalá que esa tarea siga rindiendo sus frutos. Ojalá que Victoria Miranda sea histórica por ser la primera riocuartense y no por ser la única.
Son varios los puntos de vista sobre los cuales un hecho se convierte en “histórico”. Uno de ellos es aquel que en el momento no parece tan importante, pero el correr del tiempo lo transforma en un punto de quiebre. Por poner un ejemplo, el debut de Gallardo como DT de River. Por otro lado, está aquel acontecimiento que se vuelve extraordinario simplemente porque no había pasado antes. El caso de Victoria Miranda se enmarcaría dentro de esta corriente.
Miranda llegó allí por varias razones. Desde lo individual, posee el talento propio de las que fueron tocadas por la varita. Además, supo hacer el sacrificio para desarrollarlo y demostró una mentalidad arrolladora para conseguir el objetivo que se planteó.
A su vez, contó con el apoyo de su familia y de la Universidad. Es un producto de las divisiones formativas del Verde.
La aparición de Miranda también se debe a la cantidad chicas que empezaron a jugar a partir del año 2000. Mientras más materia prima hay, más fácil es desarrollar talentos.
Que Miranda haya jugado con Las Leonas es histórico para el hockey riocuartense. Es un espaldarazo para el trabajo que se desarrolla en distintos clubes de la ciudad con una gran cantidad de chicas y chicos que se acercan a jugar.
Ojalá que esa tarea siga rindiendo sus frutos. Ojalá que Victoria Miranda sea histórica por ser la primera riocuartense y no por ser la única.