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Holmberg: por el estado de la ruta 8, conductores circulan por calles internas del pueblo

Debido al asfalto deformado que obliga a transitar a paso lento, los vehículos buscan atajos por adentro de la localidad. Preocupados por el riesgo que ello significa, la Municipalidad tuvo que colocar varias lomadas

Holmberg.- El fin de semana largo acentúa una problemática que se registra en los últimos meses: el tránsito vehicular que atraviesa la localidad de Holmberg.

 Al incremento de la circulación de camiones que implica el inicio de la temporada de cosecha en los campos de la zona, se suma el éxodo de turistas por el fin de semana extra largo, que hicieron de este tramo, donde confluyen dos rutas nacionales, un verdadero cuello de botella durante los últimos días.

Si bien se dispuso un diagrama de restricción a la circulación de camiones en horario nocturno, hay distintos factores que llevan a los conductores de vehículos menores a optar por ingresar al ejido urbano de la localidad por cualquiera de los extremos urbanos para agilizar el paso por el lugar y esquivar así la travesía de ruta nacional Nº 8.

“Estamos haciendo controles y, en calle La Rioja, por donde entran al pueblo los vehículos cuando vienen en sentido norte-sur, ya instalamos dos lomos de burro”, explicó a PUNTAL Miguel Negro, intendente municipal de Holmberg. Además, adelantó que están por implementar esa misma medida en calle Paul Harris, otra de las que asiduamente utilizan como atajo para sortear la ruta 8. 

“Es un peligro cómo ingresan al pueblo. Entran por una calle que está detrás de la estación de servicio y salen a la ruta por la otra punta”, graficó. 

Por estos días, y ante el movimiento de viajeros por el fin de semana largo, algunas calles del pueblo se han visto colmadas de vehículos. Esta situación altera la habitual tranquilidad de los habitantes y aumenta el riesgo de accidentes.



Asfalto huellado



Uno de los factores que dificulta el paso de vehículos menores sobre el tramo de ruta 8 que atraviesa la localidad es la profundidad que adquirió el asfalto por la huella que dejan los transportes de carga.

Negro dijo que ya se hicieron los reclamos correspondientes, pero que hasta el momento sólo encontraron respuesta al pedido de iluminación de la rotonda que une las rutas 8 y 35, en el ingreso sur. 

“Hay coches chicos que tocan abajo porque cada vez se hace más honda la huella. Y tuvimos que arreglar nosotros la pendiente de la banquina que es un peligro”, señaló Negro, para mencionar que en el colegio secundario hicieron colocar barreras metálicas para evitar que algún despiste rompa la estructura del edificio escolar, tal como ya ha sucedido.

Y agregó: “Ha crecido mucho el tránsito por ruta 35, sumado a todo lo que es la circulación de ruta 8 y de A005, todo confluye aquí. Los vecinos se quejan porque el pueblo queda dividido en dos. Tenemos el colegio secundario de un lado de la ruta y los dos primarios del otro, y cruzarla es prácticamente imposible”.

El mandatario destacó que la Comunidad Regional se ha sumado al reclamo por la situación pero que hasta el momento no hay novedades certeras de la posible concreción de la anunciada autovía. 

Mientras tanto, el paso de la ruta por el medio de esta localidad sigue siendo un dolor de cabeza para las autoridades municipales, policiales y de Gendarmería Nacional.

“La profundidad de las huellas son de hasta 10 centímetros o más. Los auos chicos van para donde la ruta los lleva porque son como canales, no se dirigen como el conductor quiere”, dice un vendedor de sandías instalado a la vera del camino y que observa cómo frenan los vehículos. Los automovilistas hacen peligrosas maniobras para evitar chocar o salirse de la traza.