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Holmberg: quedó sola en medio de la pandemia, la quieren desalojar y no tiene dónde ir

Liliana Beatriz Arriola vive en un campo próximo a ruta 8, donde su marido trabajó durante 13 años. El propietario le pidió que se retire, y la mujer espera que el Ministerio de Trabajo se expida sobre sus reclamos.

Liliana Beatriz Arriola vive en un campo próximo a Holmberg, donde su marido fue peón general durante 13 años. Todo el vínculo laboral transcurrió con normalidad hasta que su esposo, Raúl Ledesma, se enfermó de cáncer en el cerebro.

Tras fallecer Raúl, los propietarios del campo le piden a la mujer que abandone el lugar, pero Liliana les pide le reconozcan los derechos laborales de su marido. Además, asegura que hoy, en medio de la pandemia, no tienen recursos ni lugar donde poder irse.

La mujer, de 52 años, permanece viviendo en el campo de la zona rural de Holmberg, en el kilómetro 618, sobre ruta nacional N° 8, pero ahora el dueño de la propiedad en vez de hacer el desalojo con el proceso legal que dictamina la ley, decidió cortarle el suministro de luz y de agua a la vivienda. “Vino gente de la Cooperativa de Holmberg a cortar la luz. Fui a hacer la denuncia a la policía y me dijeron que no pueden hacer nada porque el dueño es él”, dijo la mujer. Previo a ello, además se le colocó un candado en la tranquera para impedirle el ingreso.

Unos meses de morir, el peón rural había iniciado los trámites de jubilación por invalidez, debiendo previamente renunciar al trabajo. Pero todo quedó trunco.

Liliana asegura que verbalmente habían acordado con la patronal la renuncia para acogerse al beneficio de la jubilación dada la discapacidad de más del 70% que le había sobrevenido a Raúl por el cáncer, todo ello con la promesa de no desampararlos a él y a su familia.

Agregó Arriola que la cuarentena dejó trunco por el momento su reclamo legal de las deudas laborales que según ella tienen los patrones de su esposo producto de los 13 años de trabajo. Ello, dado que la audiencia fijada por el Ministerio de Trabajo no pudo realizarse tras declararse la cuarentena.

Liliana hoy sostiene la familia con los ingresos que obtiene de cuidar a un anciano en la ciudad de Río Cuarto. “Camino 4 a 5 kilómetros hasta Holmberg y ahí tomo un colectivo hasta la ciudad para cuidar a una persona. Pero el dinero apenas me alcanza para sobrevivir. Estoy toda la noche con la angustia de saber que mis hijos y nietos quedan solos en el campo sin luz ni agua”, dijo angustiada a Puntal.

Sin encontrar salida, solicitó asesoramiento legal al doctor Irto Ercole, profesor de su hijo adoptivo en Malena, quien en lo inmediato tiene como mandato intimar a la Cooperativa de Holmberg a reconectar de inmediato la luz y de igual forma intimar a la patronal para la inmediata provisión de agua, todo bajo apercibimiento además de reclamar por los daños y perjuicios que todo esto le ocasiona.

Lo que dice el dueño

Por su parte, y conocida la noticia ayer en los medios, el propietario del campo familiar, que se identificó como Guillermo, expuso en un mensaje escrito a LV16 que el caso estaba en la Justicia, al tiempo que apuntó que Arriola “no tiene 3 menores a cargo. Sólo uno es hijo de la misma y del empleado que lamentablemente falleció en febrero ya habiendo renunciado en noviembre a las labores. Este hijo que ambos tienen en común tiene 17 años y los dos más pequeños son hijos de una hija de ella y padres que se hacen cargo de esos niños. Aclaro ante todo que nadie dio el permiso para que esta hija se instalara a vivir también en la casa que se le asignó al empleado por 12 años, donde se les pagaron la luz y demás gastos”.

Por último, el dueño asegura que a esta familia se la denunció en la policía por “robo de animales y cobro de pastajes, destrucción de cultivos”.

Donaciones para la familia

En medio de versiones cruzadas, vecinos de Holmberg y docentes del colegio de Malena al que concurre el hijo de Arriola se solidarizaron con ellos y les acercaron ayer mercadería. En tanto, se movilizaban para organizar campañas para juntar donaciones.

Profesores del colegio dijeron conocer de esta historia, y ayer intercambiaban mensajes en la búsqueda de coordinar alguna acción para asistir a la familia de Liliana en esta emergencia.