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María Belén Ochoa, la primera mujer trans en asumir como concejala en Holmberg

Se convirtió en la primera en ocupar un cargo legislativo en la provincia. Su historia de vida trascendió entre 2010 y 2015 cuando la Justicia le otorgó adopción plena de sus hijos. Ahora incursiona en la política y busca bregar por los derechos de la comunidad LGBT+

A sus 53 años, María Belén Ochoa no imaginaba que su vida la llevaría al ámbito político. “Nunca estuvo en mis planes”, confiesa con sinceridad a diario Puntal. Sin embargo, el destino la cruzó en su momento con Ignacio Alaniz, del espacio Unidos por Santa Catalina, quien la convocó para formar parte de su lista el año pasado. Conocía al excandidato de toda la vida y esa confianza la motivó a aceptar el desafío. “Pensé: ‘Es una experiencia nueva’, así que vamos para adelante”, relata con entusiasmo. Aunque inicialmente quedó como suplente, recibió una sorpresa cuando, debido a la licencia médica de la titular Analía Dorado, fue llamada a tomar el cargo. “Es todo nuevo pero voy a poner todo para aprender y también para que todo se haga por el bien de la gente”, asegura.

“En la despensa hablo con la gente todos los días, conozco sus necesidades, sus problemas. Siento que en estas charlas que comparto sé lo que pasa en el pueblo y mi idea es ir con todo esto que conozco para plasmarlo directamente en el Concejo Deliberante”.

Su asunción como concejala de la oposición, que se produjo en la última sesión el pasado viernes, es un hito en la historia de la provincia de Córdoba, ya que es la primera mujer trans en ejercer un cargo legislativo parlamentario. María Belén es consciente de la responsabilidad que implica su rol, especialmente como representante LGBT+. “Es toda una novedad positiva en cuanto a inclusión”, comenta con humildad, al tiempo que se compromete a llevar adelante proyectos que aborden las necesidades y desafíos de la comunidad.

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“Voy a hacer todo lo posible para ayudar al pueblo a salir adelante. Mientras esté, voy a trabajar para mejorar la vida de todos”.María Belén Ochoa, Concejala de Santa Catalina Holmberg

La lucha desde el Concejo

Con su llegada al Concejo Deliberante, se enfrenta al reto de representar al colectivo trans y aportar su visión desde la experiencia directa. “¿Qué mejor experiencia que alguien que la vive día a día?, que sabe cómo es y que ha experimentado toda esta lucha. Nadie me contó lo que se vive, yo lo he pasado”, reflexiona, dejando claro que su objetivo es ser una voz auténtica para los derechos de las personas transgénero. Su perspectiva, basada en su propia historia, le permite entender de manera profunda las problemáticas que enfrenta la comunidad LGBT+ y buscar soluciones concretas. “Voy a intentar que las cosas se hagan bien, con todo el esfuerzo que esto conlleva”, añade.

Entre sus prioridades, está impulsar proyectos que promuevan la inclusión y los derechos de las mujeres y la comunidad trans. La flamante concejala ya tiene en mente varias iniciativas, entre ellas, avanzar en la implementación del cupo laboral trans en Holmberg. “Voy a poner énfasis en tratar esos temas y buscar soluciones cuanto antes”, afirma con convicción. Asimismo, busca abordar la violencia de género y otras problemáticas que afectan a las mujeres en su localidad. “Quiero que se enfoquen más en muchos casos que ocurren, si bien muchos toman relevancia porque se conocen, otros permanecen en silencio, pero se les debe prestar atención. Voy a trabajar en esos problemas”, subraya.

Cercana a su pueblo

Desde hace más de una década, María Belén tiene una despensa en Santa Catalina, un punto de encuentro donde conversa a diario con los vecinos. “Hablo con la gente todos los días, conozco sus necesidades, sus problemas”, explica. Este contacto cotidiano con la comunidad le ha permitido entender de primera mano las inquietudes de los habitantes del pueblo para ahora llevarlas al ámbito legislativo. “Siento que en estas charlas que comparto sé lo que pasa en el pueblo y mi idea es ir con todo esto que conozco para plasmarlo directamente en el Concejo”, afirma.

La primera sesión fue un momento muy movilizante y desafiante, asegura. “Anoche (viernes) asumí, es todo nuevo, recién estoy cayendo”, relata, aún con los nervios y la emoción a flor de piel. Durante esa primera reunión, ya comenzó a trabajar en propuestas para mejorar la vida de los vecinos. “Empezamos a aportar algo y esperemos que sea para bien. Y sé que será lo mejor de parte nuestra porque lo que hacemos es con la mejor intención”, asegura con determinación. No obstante, reconoce que los desafíos son muchos y que necesitará el apoyo del resto del cuerpo legislativo para que sus iniciativas prosperen. “Vamos a ver después si se apoya o no se apoya, pero lo importante es aportar desde mi lugar”, agrega.

Una historia que trascendió

La vida de María Belén Ochoa ha estado llena de retos y victorias. En 2010, su historia tomó una notoriedad que llegó hasta el plano nacional cuando la Justicia le otorgó la guarda provisoria de dos niños en situación de abandono, un hecho sin precedentes en Argentina para una persona trans. Fue la culminación de una lucha que comenzó años atrás, cuando se hizo cargo de los pequeños.

Su caso fue histórico no solo por el fallo judicial, sino también por la solidaridad de su comunidad. Fueron los propios vecinos de Santa Catalina Holmberg quienes pidieron al magistrado que dejara a los chicos a su cuidado, reconociendo el cariño y la responsabilidad con los que los había criado.

En 2015 finalmente le otorgaron la adopción plena y cerrar así con final feliz una historia llena de amor.

Una vida que se convierte en largometraje

Sus experiencias han sido tan impactantes que han trascendido más allá de las fronteras de su localidad. Actualmente, se encuentra en pleno rodaje de un largometraje documental titulado “Yo Creo”, dirigido por Florencia Wehbe, que narra su historia desde su infancia hasta su presente. “Es una película, no solo un documental, porque se va a poder ver en los cines”, explica Belén, quien se muestra emocionada por cómo su vida se verá reflejada en la pantalla grande.

El proyecto, que cuenta con el apoyo de diversas instituciones, ha despertado el interés de productores internacionales en países como Colombia y Chile. Sin embargo, ella espera que la película se mantenga en manos argentinas. “Están tratando de que sea argentina, porque si la compran desde otro país, los beneficios se irían para allá y no quedarían en el país”, expresa con preocupación. Las restricciones que impuso el gobierno nacional para la financiación del cine han sido un obstáculo para los realizadores.

El largometraje no solo relatará su lucha como madre, sino también las múltiples adversidades que ha superado a lo largo de los años.

Compromiso con la comunidad y el futuro

María Belén se ha convertido en un referente para la comunidad LGBT+ en Córdoba. Aunque no se siente cómoda con esa etiqueta, reconoce la importancia de su rol. “Me considero una más del montón, de todas las que somos. Pero todo lo que se me ponga en camino y tenga la posibilidad de encarar, lo haré para bien”, asegura con humildad. Su asunción como concejala es, en gran medida, un reconocimiento a su perseverancia y a su inquebrantable compromiso con la inclusión y la igualdad.

“Voy a hacer todo lo posible para ayudar al pueblo a salir adelante. Mientras esté, voy a trabajar para mejorar la vida de todos”, promete, pese a que aclara que su cargo es como suplente hasta que la edila titular finalice su licencia. No obstante, sigue escribiendo su historia, que continúa inspirando y desafiando estereotipos.