Una red solidaria de vecinos permitió a un camionero conseguir un trabajo
Los conductores que transitaban ayer por el acceso este a Huinca Renancó se vieron sorprendidos cuando al pasar veían personas abrazándose y llorando. No sabían que era el final feliz de una historia que comenzó 16 días atrás, cuando el misionero Huberto Rodríguez tomó una decisión ajustada por su situación de emergencia laboral.
Con 63 años, viudo, mecánico matriculado y camionero, quedó en una situación de emergencia y decidió salir a dedo por la ruta desde la provincia de Misiones hacia el sur en busca de un trabajo.
"No hay trabajo en Misiones y yo me largué haciendo dedo provincia por provincia. Nunca le aflojé", cuenta Huberto, quien atravesó por varias situaciones difíciles con altas temperaturas en las rutas y pasando por decenas de localidades del país con un solo objetivo: volver a insertarse laboralmente.
Huberto es de Misiones, llegó a Huinca y allí fue asistido por vecinos. Su historia conmovió y una familia puntana acudió a su encuentro y le aseguró un puesto como camionero.
Su derrotero no pasó desapercibido y generó una cadena solidaria que tuvo su final feliz. El hombre consiguió un trabajo.
Fue Walter Rodríguez, un vecino de Villa Huidobro, quien lo trasladó en su vehículo hasta Huinca y en el recorrido conoció la historia de Huberto y decidió publicarla en redes sociales, apelando a que alguien más pudiera dar una mano.
Tras su difusión por el medio Cabledigital, la publicación se viralizó y comenzaron a aparecer vecinos con intención de ayudar. Es así que una familia huinquense, la de Alejandra Contreras, dio con Huberto en la YPF del acceso norte a la ciudad, le llevó comida y el hombre fue trasladado hasta Realicó (La Pampa). En medio, y mientras la historia se replicaba por redes, una mujer de Justo Daract (San Luis) propietaria de una empresa de camiones y un geriátrico decidió ser quien acercara una propuesta. Así, recorrió 150 kilómetros desde su ciudad en busca del hombre para darle una oportunidad laboral.
Ayer por la mañana Marta de Biscaldi se encontró con Huberto y se fundieron en un abrazo.
“Soy camionera de alma y además tengo un geriátrico y estaba sentada ahí cuando vi la noticia. Me conmovió mucho y pensé que no lo podíamos dejar tirado en la ruta", sostuvo la mujer de Daract.
“Me empecé a comunicar y tengo que agradecer a la Policía de Huinca como a una bombera, Ester Fernández, al señor de la Estación de Servicio de Huinca. Yo andaba buscando un chofer de camiones y, bueno, Huberto va a manejar uno", sonríe la mujer.
En tanto, el hombre no dejaba de agradecer y mostrar a todos su documentación que avalaba su trayectoria como mecánico matriculado y camionero.
Entonces se dio lo extraordinario de la historia: personas desconocidas se fundieron en un cálido abrazo, de esos que no abundan. Primó la satisfacción de poder mejorar la calidad de vida de un hombre que está solo y busca trabajo los 63 años.
En medio de la ruta, el calor, los mosquitos, nada parecía importar más que este final feliz.
Ignacio Castro. Redacción Puntal