El fenómeno se explica principalmente por la pérdida de cobertura de obras sociales y el encarecimiento de los servicios de medicina privada, lo que obliga cada vez a más personas a volcarse al sistema público.
Actualmente, los hospitales provinciales atienden a 1.700.000 personas que no cuentan con obra social, lo que tensiona la capacidad de respuesta del sistema sanitario provincial.
En el Hospital de Río Cuarto, se reciben “más 500 consultas diarias, no sólo de vecinos de la ciudad y la región sino también de distintos puntos de la provincia que llegan en busca de atención médica pública”.
Además, “se realizan más de 500 cirugías por mes, lo que evidencia la presión creciente sobre el sistema público de salud ante las dificultades de acceso al sector privado”.
En tanto, “los servicios de guardia están a full, con consultas de adultos, pediatría y también salud mental”.
Mucha gente se acerca a los hospitales derivada de los dispensarios locales que sólo hacen atención primaria de la salud.
Los casos de mayor complejidad son atendidos en los nosocomios provinciales.
En el caso del Hospital de Río Cuarto, no sólo se atienden pacientes de la ciudad y la región, sino también de otras provincias.
También se llevan a cabo allí los nacimientos y cuestiones vinculadas con la maternidad.