Regionales
Huinca: cumplió 100 años y fue agasajada por su familia y el intendente
Se trata de Solange Otto, conocida como la abuela Dota. Es hija de padre alemán y madre francesa, quienes fueron parte de la camada de los primeros extranjeros que se establecieron en el sur cordobés.
Solange Otto celebró en Huinca Renancó sus 100 años junto con su familia y fue agasajada por el intendente. Doña Dota, como la llaman cariñosamente, es hija de un alemán que se radicó en la zona a principios del siglo pasado y su mamá era francesa.
Hoy vive en barrio Norte de la localidad y todos la conocen como abuela Dota, mejor dicho, tatarabuela de un niño que vive en Río Cuarto. Es madre de tres hijas y tiene ocho nietos y 19 bisnietos.
Asegura que no necesita médicos y que goza de una salud de fierro porque todos los días se toma con el almuerzo una copita de vino rosado. Además admite que de joven tuvo muchos pretendientes.
Dota es un personaje entrañable para la comunidad, muy querida y adorada por sus familiares y amigos. Enviudó hace años y actualmente vive sola, cerca de una de sus hijas. Tuvo tres, una de ellas falleció y otra es hija del corazón que ella misma crió.
La celebración de los 100 años se realizó en la casa de un allegado. "Estuvimos de fiesta en una casa de familia, me festejaron el cumpleaños, no los voy a nombrar a todos porque son muchos", ríe Dota, quien recibe a Puntal en su hogar, donde vive acompañada de una mujer que la ayuda con los quehaceres diarios.
"Cuando yo era joven andaban mucho los muchachos atrás mío, tenía muchos pretendientes, pero me busqué uno nomás, que fue mi marido, me casé y nos fuimos a vivir al campo, cerca de Del Campillo, en la Estancia San Juan, ahí pasamos años muy lindos y tuve a mis hijas, también viví en Bruzone y terminé acá en Huinca, donde estoy ahora", cuenta.
Su historia es un poco el relato de la mayoría de quienes vinieron a poblar estas comunidades a principios de siglo pasado. Es hija de inmigrantes y lo dice con mucho orgullo. Su padre vino a pintar estancias en la zona de Del Campillo y su mamá tuvo una hermana que vivió hasta los 93 años. "Mi papá vino cuando le tocó el servicio militar en Alemania, lo hacían dos años por tierra y cuatro por marina. Se las picó para la Argentina y se quedó en Del Campillo. Era soltero y conoció a mi mamá, que era francesa, la trajeron a los siete años al país. Se conocieron en Del Campillo", detalla la mujer que, más allá de su centenar de vida, goza de una memoria prodigiosa. “Tuve una infancia hermosa, fuimos a Alemania, vivimos allá un año pero mis padres no se quisieron quedar y regresaron a la Argentina, porque ellos querían mucho a estas tierras", recuerda emocionada.
Doña Dota siempre está hablando de sus recuerdos y no pierde oportunidad para contar que los años que pasó en el campo fueron los mejores de su vida y ahora disfruta mucho de su familia, que la va a visitar periódicamente.
Ayer el intendente, Oscar Saliba, la fue a visitar para llevarle de regalo un equipo de mate de parte del Municipio. "Disfruté mucho de hablar con Dota, estas historias son las que nos enriquecen como comunidad porque mucha gente se siente identificada con los inmigrantes, ya que son descendientes de italianos, gallegos, y en este caso alemanes y franceses", dice el mandatario y agrega: "Es sorprendente la memoria que tiene y cómo cuenta su historia. Es un orgullo para Huinca".
Ignacio Castro. Redacción Puntal
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Hoy vive en barrio Norte de la localidad y todos la conocen como abuela Dota, mejor dicho, tatarabuela de un niño que vive en Río Cuarto. Es madre de tres hijas y tiene ocho nietos y 19 bisnietos.
Asegura que no necesita médicos y que goza de una salud de fierro porque todos los días se toma con el almuerzo una copita de vino rosado. Además admite que de joven tuvo muchos pretendientes.
Dota es un personaje entrañable para la comunidad, muy querida y adorada por sus familiares y amigos. Enviudó hace años y actualmente vive sola, cerca de una de sus hijas. Tuvo tres, una de ellas falleció y otra es hija del corazón que ella misma crió.
La celebración de los 100 años se realizó en la casa de un allegado. "Estuvimos de fiesta en una casa de familia, me festejaron el cumpleaños, no los voy a nombrar a todos porque son muchos", ríe Dota, quien recibe a Puntal en su hogar, donde vive acompañada de una mujer que la ayuda con los quehaceres diarios.
"Cuando yo era joven andaban mucho los muchachos atrás mío, tenía muchos pretendientes, pero me busqué uno nomás, que fue mi marido, me casé y nos fuimos a vivir al campo, cerca de Del Campillo, en la Estancia San Juan, ahí pasamos años muy lindos y tuve a mis hijas, también viví en Bruzone y terminé acá en Huinca, donde estoy ahora", cuenta.
Su historia es un poco el relato de la mayoría de quienes vinieron a poblar estas comunidades a principios de siglo pasado. Es hija de inmigrantes y lo dice con mucho orgullo. Su padre vino a pintar estancias en la zona de Del Campillo y su mamá tuvo una hermana que vivió hasta los 93 años. "Mi papá vino cuando le tocó el servicio militar en Alemania, lo hacían dos años por tierra y cuatro por marina. Se las picó para la Argentina y se quedó en Del Campillo. Era soltero y conoció a mi mamá, que era francesa, la trajeron a los siete años al país. Se conocieron en Del Campillo", detalla la mujer que, más allá de su centenar de vida, goza de una memoria prodigiosa. “Tuve una infancia hermosa, fuimos a Alemania, vivimos allá un año pero mis padres no se quisieron quedar y regresaron a la Argentina, porque ellos querían mucho a estas tierras", recuerda emocionada.
Doña Dota siempre está hablando de sus recuerdos y no pierde oportunidad para contar que los años que pasó en el campo fueron los mejores de su vida y ahora disfruta mucho de su familia, que la va a visitar periódicamente.
Ayer el intendente, Oscar Saliba, la fue a visitar para llevarle de regalo un equipo de mate de parte del Municipio. "Disfruté mucho de hablar con Dota, estas historias son las que nos enriquecen como comunidad porque mucha gente se siente identificada con los inmigrantes, ya que son descendientes de italianos, gallegos, y en este caso alemanes y franceses", dice el mandatario y agrega: "Es sorprendente la memoria que tiene y cómo cuenta su historia. Es un orgullo para Huinca".
Ignacio Castro. Redacción Puntal
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