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Es huinquense y vive a 20 kilómetros de Gaza: "Perdí a dos amigos en los ataques"

Se trata de Carlos Roitman, quien está radicado en Israel hace 27 años. Ahora reside en Ashkelon y cuenta en primera persona cómo pasa estas horas en medio de detonaciones y sirenas, en alerta permanente para resguardarse en un refugio

Carlos Roitman es un huinquense que vive en Israel hace 27 años, hoy afronta uno de los momentos más complicados, ya que está casi en epicentro de la zona de conflicto. Actualmente reside en Ashkelon, a 20 kilómetros de la Franja de Gaza. En las últimas horas, la ciudad fue atacada por Hamas y las detonaciones son constantes. Este medio logró comunicarse con el vecino de la región, quien con sonidos de detonaciones de fondo y en alerta ante la posibilidad del ruido de las sirenas que alertan para resguardarse, contó en primera persona cómo está viviendo estos instantes dramáticos, entre el temor y la tensión. Sumado a ello, la tragedia de la muerte de dos amigos argentinos durante las acometidas del grupo terrorista.

“Perdí a dos amigos en los ataques, nos vimos con uno el mes pasado, justamente habíamos organizado hacer un asado cuando viniera. Uno escuchó ruidos, salió de su casa y le pegaron dos balazos. El otro muchacho también lo mataron, era de Río Cuarto (Rodolfo Fabián Skariszewski). En esa zona donde estaban ellos, hicieron una masacre total”, contó Carlos, quien en medio de estas primeras frases, comentó que tal vez debía abandonar la conversación en cualquier momento, atento a las alarmas para dirigirse al refugio seguro, cercano al sitio donde se encuentra.

El huinquense relató que a su ciudad “le han pegado muy duro, hubo terroristas hasta hace poco, porque entraron muchísimos durante el primer ataque. Entonces, hasta ayer hubo terroristas dando vueltas. Y casualmente a cuatro eliminaron cerca de acá, de la entrada de Ashkelon, de la parte sur, yo estoy en la parte norte. No sabemos si hay más que andan dando vueltas, por la parte de la zona que está más pegada a la frontera con Gaza. Estamos cerca porque lo que pasa es que el país, de una punta a la otra, es como si fueras de Huinca a Buenos Aires”.

-¿Esto ha sido lo más complejo que te ha tocado vivir desde que vivís en Israel?

-Hace 27 años que estoy acá y donde yo estaba antes que era a 7 kilómetros de Gaza esto era constantemente. Hace 15 años sufrimos algo parecido, una cosa así. Había estado mi mamá y estuvimos en el refugio hasta que nos dieron salida para el norte. Acá la gente te ayuda, te dan las casas, te reciben, yo por ejemplo en este momento estoy en un hotel, porque están arreglando la casa acá. Te brindan ayuda ante cualquier cosa, cualquier problema, te sacan del lugar y te llevan al norte. Ese momento que viví antes fue complicado, fueron 47 días, yo seguí trabajando no más con mi señora que ahora está en el norte. Pero en ese momento entraron pocos (terroristas), pero ahora lo que se viene para mí va a ser más que complicado. Es peor que la vez anterior.

-¿Cómo pensás que pudo ocurrir este ataque sorpresivo?

-Yo estoy muy caliente con la presidencia, vamos a decirlo. Lo que han hecho es una locura. No puedo creer que a Israel le pase una cosa así. Falló todo, la verdad que estamos todos sorprendidos. Las fallas, es todo muy raro. Tiene que haber un gobierno de unidad urgente, recién ahora se está hablando de que se están por armar, ellos tendrían que salir desde el primer día, como en la guerra del 67, que al minuto salió un gobierno de unidad y listo. Acá se está hablando de muertes, de chicos y bebés que fueron ejecutados, fueron a la casa y mataron a familias enteras. Esto es una locura, todavía no fue el primer ministro a ver el lugar, todo mal. Y yo justamente voté al primer ministro, así que estoy recaliente. Nunca más de mi parte, esto es un desastre. Eso tiene que unirnos, si es por mí que limpien Gaza, pero luego tienen que renunciar muchos. El mundo está anulado después de esto que pasó porque es un país muy adelantado en seguridad, le venden a todo el mundo todo tipo de armamentos, seguridad. No entiendo cómo hubo fallas terribles en todo esto.

-Hay un operativo de repatriación, ¿estás pensando en volver en algún momento?

-En este momento no. En este último año vino a Israel muchísima gente por la situación económica de Argentina. No es que soy un héroe, aclaro que estoy un poco nervioso pero estoy muy acostumbrado a esto. Yo iba a trabajar con bombas, una vez quedé bastante mal honestamente, eso fue hace ya 20 años. La primera guerra que hubo la pasé como si nada fuera y la segunda se me cayó la moneda, luego ya me acostumbré. Hoy es cierto que lo que se comenta en la televisión da miedo, antes no estaban tanto lo de las redes, YouTube y todas estas cosas. Yo me entero mucho más por todas las redes que hay, desde Argentina me están contando que están viendo cosas que yo acá en la televisión no las veo. Entonces si hay posibilidad de repatriación, lo primero que hacen muchos que han venido en el último tiempo es alocarse y se entiende porque esto es la vida. Yo suelo escuchar “boom boom” a cada a rato. Yo estaba trabajando con los cubanos y la gente estaba muy nerviosa, estaban histéricos. Pero yo no pienso en estos momentos en irme, salvo que la cosa en el norte se complique muchísimo y haya una guerra. Entonces podría pensarlo, no sé si con este tema de los aviones que están mandando desde Argentina, sino me saco un pasaje y me voy. Si puedo ir a Argentina, a Argentina, si no, me voy a la China o me voy a donde sea, pero a salvo. Por ahora no, es más mañana voy a ir trabajar.

La ciudad bajo fuego

El martes último, Ashkelon sufrió un severo ataque de Hamas. A través de un mensaje en Telegram, el grupo terrorista advirtió a los residentes de esta población -que es un centro turístico de Israel- que debían escapar o refugiarse porque iban a bombardearla.

Y así fue, las sirenas de alarma sonaron minutos después de las 17, cuando estaba programado el ultimátum del grupo terrorista. Según informó el periódico Haaretz, un cohete impactó en el Hotel Regina de la ciudad.