Mateo Formia. Redacción Puntal
El jueves pasado la Agencia Córdoba Cultura dió a conocer los resultados de la Convocatoria Nuevas Miradas, un proyecto organizado por el gobierno de la provincia para estimular las producciones artísticas. Se postularon un total de 61 proyectos, todos con diferentes propuestas en las artes escénicas: teatro, circo teatro, teatro musical, teatro de objeto, radioteatro, danza contemporánea, títeres, narración oral y performance teatro danza.
Dos de los veinte proyectos que resultaron beneficiados en el marco de esta convocatoria, son de artistas riocuartenses: Compañía Hamishibai, con su espectáculo Hamishibai- El Pueblo de Bizarro; y Kika Producciones con Unos Problemas Terribles. “Me encantan los concursos en los que se premian a varios y no a uno solo”, nos contó Ham Khan, artífice de Hamishibai. Con un tono afable y en un castellano con acento inglés “acordobezado”, el artista demostró su satisfacción con la Convocatoria, “... aparte bien federal. Hubo ganadores de todas partes; de Villa María, Jesús María y de muchos pueblos, no solamente de la capital de Córdoba”.
Ham es un humorista gráfico nacido en Londres, y radicado en Río Cuarto desde 1984. Trabajó para distintos medios internacionales como The Independent y The Guardian de Inglaterra; y The New Yorker y The San Francisco Chronicle de Estados Unidos.
Junto con su compañera Eugenia Rojo, el reconocido artista logró llevar el humor gráfico a la puesta en escena a través del Kamishibai, el “drama en papel”. Ham hace uso de esta técnica, utilizada por siglos en Japón, para contar historias cortas. Creando un estilo propio, “Hamishibai” logra una fusión interesante entre el teatro de papel y el humor bizarro, tan característico de Ham. Con Compañia Hamishibai recorrieron gran parte de Argentina, visitando las calles, centros culturales, museos y teatros independientes de todo el país.
- El humor gráfico siempre tiene un lazo con lo cultural, lo social y lo político. ¿Para vos qué significado tiene el humor y como haces uso de él?
- En lo personal, creo que el humor es un gran antídoto para la depresión. Una forma de jugar despierto y de disfrutar, de ver las cosas desde un ángulo distinto. Como una forma de ahondar en el subconsciente de uno mismo. Aparte, es más barato que salir a comprar un montón de drogas para solucionar problemas.
En el proceso de creación a través de la imagen, el humor es un gran despertar, te energiza, te lleva a otro plano. Simplemente, te alegra la vida.
- Con Hamishibai lograron una fusión interesante entre el humor gráfico y el teatro de papel, y los llevó a quedar seleccionados en la Convocatoria Nuevas Miradas ¿Que significó eso para ustedes?
- Me encantan los concursos en los que no se premia a uno solo, sino a varios. Aparte bien federal. Dentro de lo que es la provincia de Córdoba hubo ganadores de todas partes; de Villa maría, de Jesús María, de Río Cuarto y de otros pueblos. Con la plata del premio, la idea es poder seguir la producción del proyecto artístico que presentamos. Viene bárbaro para nosotros poder trabajar y ganarnos un mango haciendo lo que amamos. Es una alegría muy profunda. El concurso es una etapa más, que nos da la posibilidad de seguir produciendo y profundizando en lo que nos encanta hacer.
Nuevas Miradas tenía un jurado interesante, de gente copada. Igual, para nosotros el jurado más grande es la gente. Ir a un teatro o a una plaza pública, estar en la calle y poder compartir con gente que no conoces. Y al final de una presentación terminás siendo amigos de ellos. Lograr una conexión a través de las obras es fantástico, es lo más grande.
- La pandemia nos obligó a reinventarnos, a buscar y a construir otros caminos ¿ Cómo fue tu experiencia como artista durante el año pasado?
- Fue muy productiva. Nosotros siempre pensamos que toda crisis es una oportunidad. De repente tuvimos que hacer muchos shows virtuales y aprovechamos como pudimos. Encuentro muy difícil la filmación de obras teatrales. El teatro es para ser visto en vivo. Su encanto está en actuar frente a gente de carne y hueso, y que ésta gente también pueda ver una persona actuar, moverse, hacer absurdidades, ridiculeces, tragedias, comedias. En vivo sentis el escupitajo en tu cara, no hay nada igual. Tener que hacerlo virtual te quita la posibilidad del ida y vuelta de esa escupida, porque también el público te llega a escupir varias veces, y no viene nada mal.
Hamishibai consiste en una serie de cuentos cortitos que van cambiando constantemente. Empezamos a crear cuentos mucho más chiquitos de lo normal y obras más bien mudas. Siempre pensando en lo virtual, y que esté hecho para la cámara. Esto fue lo que presentamos en la convocatoria y con lo cual pudimos ser seleccionados. La pandemia fue muy útil. Descubrimos una nueva manera de hacer cuentos que sirvan para teatralizar y para mostrar ante una cámara. Esta bueno porque con la vuelta a la presencialidad podemos llevarlo al escenario.
- La vuelta a la presencialidad fue y es muy esperada por todos los artistas. Hace poco pudieron presentarse con Hamishibai en el Andino ¿Cómo fue volver a actuar frente a esas personas de carne y hueso?
- No hay nada más lindo que la gente de carne y hueso. Yo trabajando por cuarenta años de humor gráfico, me dí cuenta que me faltaba algo, que era la presencialidad del público. Al lector de un diario o de una revista no lo ves nunca, no ves su reacción, su bronca, su alegría o su indiferencia. Actuando en vivo con gente y ver estas reacciones tan diversas, ya sea en una sala con nada más que dos personas o una repleta de gente, es hermoso. Cuando termina el espectáculo se acercan a hablar, se abren conversaciones y encontrás percepciones totalmente distintas sobre lo que hacemos. Todo lo que nos dicen nos sirve para seguir desarrollando y transformando nuestra actuación. No es simplemente la búsqueda de la risa o de la aceptación. Lo que buscamos es una conversación, una amistad, una humanidad, un ida y vuelta.
- ¿Están preparando algún proyecto para este año?
- Con Eugenia Rojo estamos siempre preparando nuevos proyectos. Queremos ahondar un poco más sobre los cuentos mudos y poder crear un show que sirva para llevarlo a países que no hablan castellano. Esto pensado para el futuro. Por el momento estamos contentos de viajar por Argentina, con sus millones de personas y con sus miles de espacios culturales y teatrales. Nuestro proyecto es eso, poder volver lentamente del 2020 y girar sin parar. Y de paso, poder ganar unos mangos y comer una buena cena con un rico vino malbec o aunque sea un vaso de agua saborizada.

