Siete de los rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell fueron identificados ayer por testigos en la segunda tanda de ruedas de reconocimiento y fueron señalados como las personas que participaron del ataque dentro y fuera del boliche Le Brique que terminó con la muerte del joven el pasado sábado.
La medida fue supervisada por la fiscal del caso, Verónica Zamboni, y contó con la particularidad de que varios de los reconocimientos fueron realizados de manera fotográfica, ya que algunos de los imputados, después de pasar seis días encerrados en un calabozo, perdieron el bronceado y se complicaba la conformación de las rondas.
Uno de los principales sospechosos, Máximo Thomsen (20), fue reconocido en la jornada de ayer de manera fotográfica por dos de los tres testigos como una de las personas que le pegaron a Fernando en la calle, frente al boliche, la noche del último sábado.
Las fuentes explicaron a Télam que este muchacho, joven promesa del rugby, es el más comprometido en la investigación, ya que fue identificado de manera directa por cuatro testigos distintos.
En el caso de Ciro Pertossi, también fue reconocido por uno de los testigos, que lo ubicó como atacante de uno de los amigos de Fernando.
Según los pesquisas, otro de los identificados de manera fotográfica fue Enzo Comelli, el joven imputado que el jueves había sido reconocido por dos personas golpeando a la víctima cuando se inició el ataque en la calle. En esta oportunidad, un nuevo testigo lo señaló como uno de los integrantes del grupo dentro del boliche.
También fue reconocido Matías Benicelli (20), a quien un testigo le endilgó haber estado arengando la agresión a Fernando, dijeron a Télam al menos dos fuentes que estuvieron presentes en la rueda de presos.
Según los investigadores, en la medida de ayer hubo un quinto reconocimiento positivo por dos de los testigos, que identificaron a otro de los rugbiers como uno de los miembros del grupo agresor.
El abogado Fabián Amendola, quien representa a la familia de la víctima, aseguró que cuatro de los diez rugbiers detenidos (Thomsen, Ciro Pertossi, Comelli y Benicelli) iban a ser sometidos desde ayer a reconocimientos fotográficos en lugar de presenciales, debido a que después de seis días detenidos perdieron el bronceado y se complica conformar las rondas.
El abogado precisó que esta medida fue solicitada porque "los chicos, con estos días que han estado encerrados, han perdido el color tostado de la piel y las personas que han encontrado para conformar las ruedas están mayormente bronceadas".
"Eso era una complicación, así que no hubo inconvenientes en que se realicen algunas de estas medidas de manera fotográfica", puntualizó el letrado.
Las imágenes usadas junto con las de los imputados son obtenidas de legajos policiales o de acusados de otras causas: "Lo importante es que las características sean parecidas".
Según el abogado, seis de los imputados pidieron por su parte continuar con la modalidad presencial iniciada el jueves en la sede de la Secretaría de Seguridad Balnearia y explicitó que está previsto que se extiendan al menos hasta el martes próximo.
El crimen de Fernando fue cometido la madrugada del sábado pasado a la salida del boliche Le Brique, en pleno centro de Villa Gesell, el cual fue clausurado por irregularidades en el expendio de bebidas alcohólicas.
Además de Thomsen, Ciro Pertossi, Comelli y Benicelli, permanecen detenidos Alejo Milanesi (20), Ayrton Viollaz (20), Luciano Pertossi (18), Lucas Pertossi (20), Juan Pedro Guarino (19) y Blas Cinalli (18).