La joven que denunció al cura por abuso dice que irá a la Justicia
Carolina Ferreyra había acusado a Gabriel Rodríguez Martina ante la Iglesia.
Carolina Ferreyra, la joven que denunció ante la Iglesia haber sufrido abusos sexuales , recibió una llamada telefónica del Vicario General del Obispado de Río Cuarto, Juan Giordano, informándole que el sacerdote denunciado por ella (y otra mujer) había renunciado y que el Vaticano aceptó tal decisión.
La noticia echó por tierra cualquier esperanza que tenía la mujer de que finalmente quien fuera su victimario recibiera algún tipo de castigo.
Aunque hasta el momento, Carolina había evitado exponer el nombre y apellido del sacerdote señalado, y sólo lo mencionaba como el “cura intendente”, finalmente salió a la luz que de quien se trata es el actual mandatario de Serrano, Gabriel Rodríguez Martina.
Tras la última noticia, Carolina Ferreyra dijo sentirse decepcionada por el accionar de la Iglesia, al tiempo que sostuvo que está dispuesta a llegar a la Justicia ordinaria con su causa.
“Me estoy asesorando en la Red Argentina de Víctimas de Abuso Sexual del Clero. Nos están asesorando, mejor dicho (en referencia a que habría más víctimas). Sólo que yo sí tengo interés en proseguir con la denuncia en la Justicia ordinaria”, seguró Carolina a Puntal.
Hasta el momento, la joven confiaba en que fuera la Iglesia la que accionara.
Todo se precipitó el jueves pasado, cuando Martina anunció por su perfil de Facebook que el Vaticano le había admitido su renuncia al sacerdocio.
La noticia corrió como reguero de pólvora, y medios provinciales inmediatamente relacionaron este alejamiento de la Iglesia por parte del ahora excura, con una denuncia por presuntos abusos sexuales realizada por Carolina Ferreyra, la joven de Monte Maíz, quien vivió un tiempo en Serrano
Ferreyra no dudó en replicar y manifestar su malestar ante la novedad, al tiempo que informó que el vicario del Obispado de Río Cuarto fue el encargado de comunicarle a ella que el sacerdote había dejado los hábitos.
Con este alejamiento, cae el juicio canónico que se le había iniciado, tras las pruebas presentadas por Ferreyra y otras supuestas víctimas del mismo religioso.
Cabe recordar que en marzo pasado, cuando Puntal publicó el testimonio de Carolina, ésta mostraba el documento que había recibido de la Santa Sede, donde se le daba validez a su testimonio. Pero llegar a esta instancia significó para la víctima 19 años de silencio, o de hacer escuchar su historia a distintos obispos, hasta finalmente lograr ser oída.
Los dichos de Martina
Por su parte, Martina desestimó la denuncia. Consultado por el diario La Voz y por el periodista Pablo Callejón, finalmente dejó algunas declaraciones en las que reconoce que existe tal denuncia en su contra, pero refiere a que ésta tendría que ver con cuestiones políticas.
Asimismo, insistió en que su alejamiento de la Iglesia sería porque el Vaticano no le permite continuar con la licencia.
“Yo había solicitado un permiso ante la Iglesia para poder ser intendente. Ahora, nuevamente como candidato pedí un nuevo permiso y me lo denegaron. Por eso, renuncié para ser candidato a intendente", dijo en declaraciones a Poster Central.
Martina insistió en que la denuncia de su supuesta víctima se “dio fundamentalmente por los medios”, e insistió que respondería a cuestiones políticas.
En la comunidad de Serrano, cada novedad que surge en torno a Rodríguez Martina se replica entre vecinos a través de mensajes por los celulares y capturas de las noticias que surgen a cada momento.
Al intendente y ahora exsacerdote Rodríguez Martina le quedan en adelante 6 largos meses hasta dejar el mandato. Algunos especulan que podría adelantar el traspaso de la intendencia y así evitar estar en el centro de la escena.
Por su lado, la denunciante se preguntó por qué la Iglesia no las notificó a ella y otras víctimas del pedido del sacerdote de renunciar.
La noticia echó por tierra cualquier esperanza que tenía la mujer de que finalmente quien fuera su victimario recibiera algún tipo de castigo.
Aunque hasta el momento, Carolina había evitado exponer el nombre y apellido del sacerdote señalado, y sólo lo mencionaba como el “cura intendente”, finalmente salió a la luz que de quien se trata es el actual mandatario de Serrano, Gabriel Rodríguez Martina.
Tras la última noticia, Carolina Ferreyra dijo sentirse decepcionada por el accionar de la Iglesia, al tiempo que sostuvo que está dispuesta a llegar a la Justicia ordinaria con su causa.
“Me estoy asesorando en la Red Argentina de Víctimas de Abuso Sexual del Clero. Nos están asesorando, mejor dicho (en referencia a que habría más víctimas). Sólo que yo sí tengo interés en proseguir con la denuncia en la Justicia ordinaria”, seguró Carolina a Puntal.
Hasta el momento, la joven confiaba en que fuera la Iglesia la que accionara.
Todo se precipitó el jueves pasado, cuando Martina anunció por su perfil de Facebook que el Vaticano le había admitido su renuncia al sacerdocio.
La noticia corrió como reguero de pólvora, y medios provinciales inmediatamente relacionaron este alejamiento de la Iglesia por parte del ahora excura, con una denuncia por presuntos abusos sexuales realizada por Carolina Ferreyra, la joven de Monte Maíz, quien vivió un tiempo en Serrano
Ferreyra no dudó en replicar y manifestar su malestar ante la novedad, al tiempo que informó que el vicario del Obispado de Río Cuarto fue el encargado de comunicarle a ella que el sacerdote había dejado los hábitos.
Con este alejamiento, cae el juicio canónico que se le había iniciado, tras las pruebas presentadas por Ferreyra y otras supuestas víctimas del mismo religioso.
Cabe recordar que en marzo pasado, cuando Puntal publicó el testimonio de Carolina, ésta mostraba el documento que había recibido de la Santa Sede, donde se le daba validez a su testimonio. Pero llegar a esta instancia significó para la víctima 19 años de silencio, o de hacer escuchar su historia a distintos obispos, hasta finalmente lograr ser oída.
Los dichos de Martina
Por su parte, Martina desestimó la denuncia. Consultado por el diario La Voz y por el periodista Pablo Callejón, finalmente dejó algunas declaraciones en las que reconoce que existe tal denuncia en su contra, pero refiere a que ésta tendría que ver con cuestiones políticas.
Asimismo, insistió en que su alejamiento de la Iglesia sería porque el Vaticano no le permite continuar con la licencia.
“Yo había solicitado un permiso ante la Iglesia para poder ser intendente. Ahora, nuevamente como candidato pedí un nuevo permiso y me lo denegaron. Por eso, renuncié para ser candidato a intendente", dijo en declaraciones a Poster Central.
Martina insistió en que la denuncia de su supuesta víctima se “dio fundamentalmente por los medios”, e insistió que respondería a cuestiones políticas.
En la comunidad de Serrano, cada novedad que surge en torno a Rodríguez Martina se replica entre vecinos a través de mensajes por los celulares y capturas de las noticias que surgen a cada momento.
Al intendente y ahora exsacerdote Rodríguez Martina le quedan en adelante 6 largos meses hasta dejar el mandato. Algunos especulan que podría adelantar el traspaso de la intendencia y así evitar estar en el centro de la escena.
Por su lado, la denunciante se preguntó por qué la Iglesia no las notificó a ella y otras víctimas del pedido del sacerdote de renunciar.