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Tras los dichos de Cristina, destacan que sin importaciones no hay exportaciones

La Bolsa de Comercio de Córdoba dio a conocer un trabajo en el que advierte que el 11% de lo que vende Argentina es extranjero

En medio de la discusión por el comercio exterior argentino y la balanza comercial, ante la restricción cambiaria, la Bolsa de Comercio de Córdoba publicó un trabajo en el que destaca la relevancia de las importaciones para que el país pueda sostener y aumentar el actual nivel de exportaciones.

El tema cobró más relevancia aún tras los dichos de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que apuntó al “festival de importaciones” que habría en el país, al que le adjudicó un grado de especulación y de ineficiencia de algunos organismos y funcionarios.

“Argentina tiene una de las economías más cerradas del mundo. Su apertura comercial, medida como las importaciones y exportaciones respecto al Producto Bruto Interno (PBI), fue de 33,4% durante 2021. De acuerdo al Banco Mundial, en la región el ratio fue de 49% en 2020, mientras que en el mundo alcanzó un 52,1%”, alertó el informe firmado por el subdirector del Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa, Fabio Ventre, y la economista Manuela Rossi.

En este sentido, existe un consenso en la necesidad de incrementar las exportaciones para reducir la “escasez” de divisas en la economía local. Por este motivo, el Gobierno nacional lanzó el Plan Argentina Productiva 2030, que incluye diez metas, entre las que se destaca la propuesta de duplicar las exportaciones para que lleguen a US$ 174.000 millones en 2030.

Lo cierto es que para incrementar las ventas hacia el resto del mundo y cumplir con este objetivo, el país necesita aumentar las importaciones de insumos requeridos para la producción de bienes y servicios.

Según un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la Bolsa de Comercio de Córdoba, cada dólar exportado por Argentina cuenta con 11 centavos de contenido importado. Entonces, para duplicar las exportaciones (como propone el Plan Argentina Productiva 2030) habría que incrementar las importaciones al menos US$ 10.000 millones.

“Esta dinámica se explica por el desarrollo de las cadenas globales de valor. El comercio internacional incentiva a que los países se especialicen en determinados eslabones, por lo que las exportaciones -y también los productos producidos y consumidos en el mercado interno- requieren de importaciones”, indica el informe.

Mientras que 11% de lo exportado por Argentina tiene contenido importado, 5% de lo producido para consumo local requiere de insumos que provienen del resto del mundo. De este análisis se desprende que las importaciones son el doble de significativas para exportar que para producir para consumo doméstico.

Al desagregar el alcance, se percibe que sectores como los de la industria química o de la electrónica y relacionados requieren una alta proporción de insumos importados para producir: 27% y 43% en relación al valor bruto de la producción, respectivamente.

Un porcentaje alto de las importaciones de estos mismos sectores es destinado a productos de exportación. Lo mismo ocurre con la industria automotriz, otros vehículos o las ramas industriales ligadas al caucho y plástico, entre otros.

A su vez, en Argentina el 8,5% de lo producido es enviado al resto del mundo. Esto se conoce como “propensión a exportar”. En base a este indicador, en el país hay 12 sectores con un potencial exportador superior al promedio: entre ellos se cuentan el automotor, los servicios IT (software y programación) y la agroindustria.

En promedio, cada dólar que exportan estos 12 sectores requiere 15 centavos de importaciones.

Les resulta tres veces más necesario importar para exportar que para vender dentro del país.

Un caso destacado es el de la agroindustria, uno de los sectores más competitivos de la economía argentina. Es uno de los menos demandantes de importaciones (equivalen a 0,6% de lo que produce), pero sus exportaciones llevan 7,4% de contenido importado. Para las exportaciones agroindustriales resulta 13 veces más importante contar con importaciones para exportar que para producir localmente.

En función del mapa exportador argentino, es esperable que -de alcanzarse el objetivo propuesto por el Gobierno- la mayor parte de las exportaciones sean generadas por la docena de sectores con más potencial. En ese supuesto, se requerirían aún más divisas para las importaciones que los US$ 10.000 millones estimados de base.

“Si existe el festival de importaciones es por las distorsiones que generan las políticas del Gobierno”

Tras los dichos de Cristina, que apuntó al “festival de importaciones”, el responsable del trabajo de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Fabio Ventre, explicó a Puntal que “si existe el festival de importaciones es por las propias distorsiones que generan las políticas del Gobierno”.

El economista destacó que “el tema de las importaciones es un problema que como consumidores habitualmente no tenemos en cuenta porque nos llega en el final de la cadena productiva. Pero cuando uno observa las dificultades para conseguir insumos, se empieza a ver la falta de algunos productos en efecto cascada. Esto se da en un súper o en un concesionario de autos”, explicó.

Y agregó: “Las importaciones son importantes para producir bienes para el mercado interno, pero también para exportar. Esto último, que tanto se habla de que hay que crecer en ventas al mundo para generar dólares, sin importaciones es imposible de lograr”.

Es imperioso importar...

Importar no solo que es bueno, sino que es ante todo necesario. Y si agregamos que las importaciones son dos veces más importantes para exportar que para producir para el mercado interno, es aún más notorio.

¿Por qué esa relevancia?

Hay cosas que no se producen acá y que debemos importar, como hacen todos los países del mundo. Ninguno produce todo lo que necesita. Pensemos en los semiconductores con los que se produjo un cuello de botella en el mundo. Cada país tiene su fortaleza productiva; en el caso de Argentina somos muy buenos produciendo alimentos, por ejemplo. Y seguramente otros países no y necesitan importarlos.

¿No se puede vivir con lo nuestro?

Vivir con lo nuestro no nos conviene y si fuera posible sería con un país más empobrecido. Vivir con lo nuestro no es positivo; tenemos que reforzar las exportaciones de la agroindustria, de la tecnología y la industria del conocimiento, y no producir cosas que nos salen carísimo. El mensaje de fondo es que no se puede exportar sin importar y no es conveniente vivir con lo nuestro porque nos termina saliendo más caro.

¿Cuál es hoy el diagnóstico?

Hoy está complicado porque faltan insumos o partes como neumáticos, que obligaron a hacer paradas técnicas en las plantas automotrices. A eso sumemos la falta de dólares para importar y ciertas trabas que se imponen ante esa situación. Eso claramente preocupa porque afecta al sector productivo, a la actividad económica y la generación de empleo. En el medio, un proceso inflacionario con proyección de al menos 70% anual y un porcentaje muy alto de pobreza.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal