Río Cuarto | impuesto | Ganancias | Ley

El Juzgado Federal declaró que el cobro de Ganancias a un jubilado es inconstitucional

El juez Ochoa falló a favor de una persona que había reclamado que se le dejara de cobrar el impuesto. Declaró que es inaplicable para los haberes previsionales. Y ordenó a la Afip que restituya los montos ya descontados.

El Juzgado Federal de Río Cuarto declaró “inconstitucional e inaplicable” el cobro del Impuesto a las Ganancias a un jubilado y ordenó además que la Afip reintegre en 10 días los montos que retuvo en ese concepto.

El jubilado, cuyas iniciales son MAP, había recurrido a la Justicia Federal para reclamar que se lo declarara exento de abonar el impuesto a las Ganancias. El hombre percibía en agosto del año pasado haberes previsionales por 93.335 pesos pero, como estaba incluido en la cuarta categoría de Ganancias, le descontaron ese mes 11.640 pesos. La pérdida de sus ingresos oscilaba entre el 25 y el 35 por ciento.

Los abogados de quien inició el reclamo presentaron una acción declarativa de inconstitucionalidad en contra del Estado Nacional. Jorge Gentile, Gustavo de Guernica y Eric Cross invocaron como precedente el caso “García, María Isabel contra el Estado Nacional”, en el que la Corte Suprema declaró la inconstitucionalidad del impuesto a las Ganancias para las jubilaciones.

En el proceso judicial, la Afip argumentó que, en el caso de MAP, no existía infracción al derecho objetivo porque “este no prevé que las jubilaciones, pensiones o haberes de retiro queden excluidos de la obligación de tributar en el Impuesto a las Ganancias y, sin infracción al derecho objetivo, mal puede vulnerar su mandante un derecho subjetivo”. Además, el organismo nacional señaló que no se probó la falta de capacidad contributiva del accionante para afrontar el pago del impuesto.

Además, los abogados de la Afip enumeraron los bienes del contribuyente y argumentaron que podía hacer frente sin inconvenientes al pago del tributo.

Al momento de decidir, en los considerandos el juez Carlos Ochoa resumió cuáles son las personas humanas o jurídicas que están alcanzadas por Ganancias. El artículo 79 de la ley del Impuesto establece que conforman ganancias de cuarta categoría las que provienen de “jubilaciones, pensiones, retiros o subsidios de cualquier especie en cuanto tengan su origen en el trabajo personal y en la medida que haya estado sujeto al pago del impuesto”.

Ya ingresando en el fondo de la cuestión, Ochoa hace una primera afirmación. “El haber de retiro no es una contraprestación ni una ganancia; por el contrario, su naturaleza integral y su calidad de débito social hacia el jubilado -en el caso de autos, retirado- lo coloca al margen de la imposición legal que se pretende. Aparece como reñido con la lógica reconocer por un lado que los beneficios previsionales están protegidos por la garantía de integridad, proporcionalidad y sustitutividad, que consagra la Ley Suprema, y por otro lado calificarlos como rentas, enriquecimiento, rendimiento o ganancia gravada por el propio Estado, que es el máximo responsable de velar por la vigencia y efectividad de esos principios constitucionales. Ello así, deviene irrazonable asimilar las prestaciones de la seguridad social a rendimientos, rentas, enriquecimientos, etc. obtenidas como derivación de alguna actividad con fines de lucro de carácter empresarial, mercantil o de negocios productores de renta, que la ley tipifica con precisión en su articulado”, se lee en los considerandos.

Ochoa ataca, basándose en fallos y criterios preexistentes, el hecho de que una jubilación pueda ser considerada ganancia. “Jurisprudencialmente se tiene dicho que: ‘Como el haber jubilatorio no es una contraprestación, ya que justamente, y por definición, quien la percibe no trabaja, se esfuma por completo, y sin el menor margen para la duda, la idea de que un ingreso jubilatorio es una ganancia. El haber previsional no es un provecho o fruto de tratos con otros, mucho menos de índole mercantil, sino que es un ingreso que se tiene cuya causa o título no es una contraprestación del jubilado sino un hecho anterior, ya finiquitado, que fue la realización de una cantidad determinada de aportes durante su vida económicamente activa. Si la ley que establece el impuesto a las Ganancias atrapa en uno de sus renglones un ingreso económico que no ostenta esa cualidad padece una inconsistencia legal en sus términos, pues incluye hechos que no son los que la propia ley contempla como aquellos que deben ser gravados”, señala el juez.

Ochoa citó el primer fallo dictado por el Máximo Tribunal -García María Isabel c/Afip-. Allí, la Corte ordenó no retener sumas en concepto de ganancias hasta tanto el Congreso legisle la inconstitucionalidad del impuesto a las Ganancias sobre las jubilaciones y pensiones.

En ese fallo, la Corte Suprema señaló que la capacidad contributiva no puede tomarse como parámetro para imponer un impuesto a jubilados y pensionados, ya que soslaya la vulnerabilidad de los jubilados que ampara la Constitución nacional.

El juez señala que ese requisito de vulnerabilidad está presente en el caso de MAP por su edad. “Se denota de ello la imposibilidad de acceder al goce de un porcentaje de su jubilación que fue detraído impositivamente por el Estado, restándole la posibilidad de un mejor proyecto de vida para sus últimos años”.

En esa línea de razonamiento, el juez declaró inconstitucional e inaplicable el impuesto a las Ganancias para ese caso concreto.