Río Cuarto

Inclusión a niños con discapacidad, eje del trabajo de los jardines maternales

Inclusión a niños con discapacidad, eje del trabajo de los jardines maternales
Inclusión a niños con discapacidad, eje  del trabajo de los jardines maternales
 
En el Salón Blanco de la Municipalidad se llevó a cabo el cierre de las actividades de los jardines maternales municipales. Los coordinadores indicaron que en 2018 se hizo fuerte hincapié en el trabajo de inclusión a las personas con discapacidad.

Mercedes Novaira, subsecretaria  de Educación y Culto de quien dependen estos espacios, aseguró en diálogo con Puntal: “Hacemos un fuerte trabajo de vinculación con las instituciones que tienen que ver con la educación y el trabajo con discapacidad.   Más allá de que sea una ley, se buscó hacer realidad la inclusión de los chicos con discapacidad”.

Del cierre de actividades participaron 150 docentes y auxiliares, con una ceremonia de despedida del 2018. Compartieron un momento juntas todas las docentes y luego recibieron de regalo un pan dulce elaborado por los talleres de Cocina vinculados al área Municipal. 

“Son muchos los alumnos con discapacidad, por ello hemos puesto más profesionales en algunos locales para darles mejor contención”, indicó la funcionaria.

Por otra parte, Novaira destacó que en el año se intervinieron artísticamente con murales a todos los jardines. Con el mismo personal de cada establecimiento. “Hay 34 jardines distribuidos en toda la ciudad, incluso abrimos uno próximo al dispensario Santa Clara, en el sector de los hornos”, comentó. 

Mercedes destacó el trabajo de las coordinadoras del programa: Mariela Soave y Giorgina Loser. “Hay 1.362 chicos en los padrones, de los cuales hay 7 incluidos con discapacidades. Para estos casos se trabajó con el equipo interdisciplinario de la Provincia, sobre todo con el C.A.D.A.”, indicó y aseguró que “es una posibilidad que nos permite llegar antes en los barrios. Se detecta la discapacidad en los jardines”.

Finalmente, señaló que “todos los jardines cuentan con el servicio de emergencia, con seguro de vida para todos los niños, las docentes y las auxiliares”.

Capacitación constante



Por su parte, Mariela Soave comentó que: “En los 34 jardines tenemos 88 salas discriminadas por edades: bebés, sala de 1 año, de 2 y de 3. A los que egresan de este último año hemos tenido vinculaciones con Inspección de la Provincia para tramitar la matrícula”. 

En lo que es inclusión de personas con discapacidad, Soave consideró que “se ha podido hacer el vínculo para que los chicos puedan mantener sus estudios. Incluso tenemos a una alumna con parálisis facial, algo que antes no tenía visibilidad en los jardines”. 

- ¿Fue necesario una capacitación específica para avanzar en la contención de estos casos?

- Nuestra gran fortaleza es que las 70 docentes que tenemos a cargo de salas están recibidas, con título de Nivel Inicial, es personal capacitado. Incluso se desarrollaron durante el año diferentes formaciones. A veces asusta el trabajo en inclusión, pero nos capacitamos constantemente, lo que nos sirve para abrirnos a la realidad en la que estamos inmersos. 

“Nos hemos cercado a cada caso para que pudieran estudiar en condiciones igualitarias. Todos tienen las mismas posibilidades de recibir los servicios del Estado”, dijo y agregó: “Si bien a veces son dependencias que funcionan en vecinales, todo el recurso humano y el presupuesto es aportado por la Subsecretaría de Educación y Culto”. 

Finalmente, la coordinadora señaló que los jardines funcionan de acuerdo a las mismas ordenanzas que los privados, y mencionó: “Ponemos mucho énfasis para que el servicio sea igualitario, se apunta a dar una contención con merienda y en algunos jardines con un comedor”.