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Pipo marcador

Roberto Oscar Ferreiro jugó 296 partidos en Primera, con destacadas actuaciones en Independiente y River

Uno mira las fotos de la época y ahí está Pipo. En un costado, sin mirar demasiado al frente, casi sin sonreír, preparado para jugar. Y cuando la pelota rodaba, su reciedumbre y su firmeza no iban más allá de la marca y el rechazo.

Sí, se advertía, que había un cartel imaginario: "no pasarán", para completar la escena.

Pipo es Roberto Oscar Ferreiro. Nacido un 25 de Abril de 1935 en Avellaneda y propietario de la franja derecha de la defensa roja durante diez gloriosos años de los "Diablos".

Hace unos días conversando telefónicamente con un amigo hincha del "Rojo" que vive lejos, lo con-moví diciéndole, que Pipo había fallecido en el 2017. No se había enterado, el hombre, y recordamos juntos algunas cosas de Roberto Ferreiro. Murió el 20 de abril de ese 2017.

Con un buen paso por River, en el final de su carrera y con una trayectoria más que aceptable como director técnico.

Independiente no venía bien en el torneo del 58, que encima ganaría el Racing Club. En la fecha 22 y después de una dura caída en la anterior, en Avellaneda, ante Vélez cuatro a uno, debutó de cuatro, Roberto Ferreiro. En la cancha de San Lorenzo, el rojo le ganó al Ciclón uno a cero, victoria que sirvió para recuperarse y le dio una mano a Racing ya que el "cuervo" era el enemigo real de la Academia en ese certamen. Era el 12 de Noviembre y el juez fue Nai Foino. Su primer Independiente con Abraham; Wrobel y Bendazzi; Ferreiro, Victor Rodriguez y Varacka; Raffo, Bonelli, Blanco, Nawacki y Sesti. Obsérvese la presencia de Juan Nawacki que sería protagonista de la Liga Regional en los sesenta ju-gando para Independiente Dolo-res y luego como técnico en varios equipos.

El único gol del rojo en el debut de Pipo, lo marcó Blanco, en el primer tiempo. Y Ferreiro quedó. Fue el cuatro del campeón del sesenta jugando alternativamente con otros compañeros como Toriani, Navarro, Rolan, Acevedo, Maldonado, Silveyra, Douksas, los Gimenez y D´Ascenzo entre quienes se preparaban sin saberlo, para ser el Independiente de Amé-rica, a mediados de la década.

Manuel Giúdice, el cordobés, ter-minaría de modelar al equipo que salía a la cancha y levantaba los brazos en un saludo que hizo época y que volvió hace poco.

Esa mística que recorrería Amé-rica, jugó la primera fecha del campeonato del 63 ante Chaca-rita, el 28 de Abril, ganando tres a cero con goles de Conigliaro, Rolan y Suarez y esta formación: Trucchia; Navarro y Decaría; Fe-rreiro, Rolan y Maldonado; Ber-nao, Berg, Luis Suarez, Conigliaro y Bequi.

Después del título del 63, llega-rían las Copas Libertadores. La del 64 ganada a Nacional y la del 65 a Peñarol.

Luego y en cada una de las ocasiones narradas, las tenidas tremendas contra el Inter de Italia de Helenio Herrera, choque que lo tuvieron a Pipo Ferreiro como especial protagonista, ya que en el primero de los cruces, en la intercontinental del 64 (recordar que era partido y revancha), luego de la victoria en Avellaneda uno a cero, fue expulsado en la revancha en Milán y se perdió el tercer encuentro en Madrid, siendo reemplazado por Guzmán, para la derrota en tiempo suplementario con el recordado gol de Corzo en el minuto 110.

Pipo Ferreiro jugó en Independiente hasta el 68. En realidad, el rojo le dio la libertad de acción después de ganar el Nacional 67 con la manija del brasileño Oswaldo Brandao y la defensa con él, Mon-ges, Acevedo y Pavoni.

Apenas quedó libre, River lo contrató para jugar el Metro 68. Llegó con el Zurdo López y el Chamaco Rodriguez que eran de Ferro; con Recio de Platense y el mendocino Roberto Gutierrez.

Sufrió en River frustraciones, como todo River en esos tiempos. Ante los Matadores de San Lorenzo, frente al Velez campeón 68; Chacarita del 69, Boca de Di Stéfano y hasta Independiente en el 70 por un gol de diferencia.

Pero su seriedad y firmeza siempre estuvieron de pie. Su primer River en aquel Metro 68 fue ante Rosario Central en Arroyito por la primera fecha. Ganó el millo uno a cero y Gatti; Ferreiro, Miguel Angel López, Zywica y Matosas; Carlos Rodriguez, Recio y Ermindo Onega; Cubilla, Daniel Onega y Mas, el equipo. El gol de Daniel Onega y el árbitro Guillermo Nimo. Ya en 1962, había debutado en la Selección Nacional, en donde jugaría 20 partidos incluidos los del Mundial de Inglaterra 66. Su primera Selección fue con Jim López de técnico y reemplazó a Carmelo Simeone en un Chile 1 Argentina 1 por la Copa Dittborn, en Santiago. El gol lo hizo Artime y la Nacional fue con Andrada; Navarro y Cardozo; Simeone (Ferreiro), Carlos Griguol y Maldonado; Ernesto Juárez, Menotti (Mario Rodríguez), Ar-time, Oscar Rossi y Brookes. Jugó los cuatro partidos de Argentina en el mundial inglés y el último encuentro con la casaca albiceleste fue justamente la derrota ante el local en Wembley, la tarde de la ex-pulsión de Rattín. Roma; Perfumo y Marzolini; Ferreiro, Rattín y Albrecht; Solari, González, Artime, Onega y Mas; eran la base de ese equipo del Toto Lorenzo.

Un técnico exitoso le apareció luego al fútbol nacional. Dirigió muchos clubes destacándose nítidamente el título intercontinental con el rojo ante la Juventus con la pared Bochini-Bertoni en Roma y la Libertadores del 74 ante el San Pablo.

Pipo tomaba, capturaba y ateso-raba más gloria con la casaca de toda su vida.

Salvó del descenso a Unión y ascendió a Nueva Chicago por primera vez a la "A", con lo que significó ello para la popular insti-tución de Mataderos.

Condujo a varios equipos más, entre ellos el ascenso de Villa Dálmine en el 89.

Pipo Ferreiro jugó en primera 296 partidos y no hizo goles. Los evitó. Integró muy buenas líneas defensivas. Y con nombres a su lado como "Hacha Brava" Navarro, el "Negro" Rolan, Jorge Maldonado, el "Chivo" Pavoni, el para-guayo Monges y Acevedo; son parte de una pared que Indepen-diente levantó en los sesenta y si Usted mira bien cuando entra al Estadio Rojo la va a ver, aunque esté remodelado. El hincha del diablo la tendrá en el alma siem-pre. Y los rivales tenían a esas de-fensas en el cuerpo.

Ganó como jugador, cinco títulos con Independiente. Con los Dia-blos Rojos, además, tres como téc-nico y los mencionados de Chicago y Dálmine. Caracterizado siempre por su peinado a la gomina con raya hacia el costado y su bigote a la moda de Errol Flynn, actor y galán estadounidense de los 50, según contaban las crónicas de la época.

Pipo, el cuatro. Pero un cuatro que servía para ganar cualquier mano.