La actividad productiva sigue en caída libre en la provincia, de la mano de una recesión que se profundiza y tasas de interés que aún siguen muy elevadas más allá de los recortes que viene aplicando el Banco Central en las últimas semanas.
El informe de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) correspondiente a este mes revela que el 63,72 por ciento de las empresas consultadas admite tener menor nivel de producción que en igual mes del año pasado. Es el pico máximo reflejado por este informe que la central fabril elabora con la colaboración del Consejo Profesional de Ciencias Económicas. El mes pasado, las respuestas que aseguraban que habían retrocedido en los niveles de actividad alcanzaban el 62,7%, y en septiembre habían sido el 58,2%.
Del otro lado de la balanza, los que tenían resultados positivos en la comparación con el año pasado habían caído a un dígito en octubre, pero este mes hubo una leve recuperación. Pasaron de representar el 9,9% en octubre al 14,16% a comienzos de noviembre. Es decir que en este último informe creció la cantidad de empresas que admiten una caída y también las que aseguraron tener un crecimiento. En el medio, se desintegra el grupo de las que “se mantienen sin cambios”, que en esta oportunidad sumaron el 21%.
Esta situación tiene un correlato en las plantillas de personal y el manejo de trabajadores que realizan las empresas. En particular, sólo el 19% respondió positivamente con respecto a la política de empleo que realizó en los primeros 10 meses del año. Un 13% aseguró que incorporó nuevo personal, mientras que un 6% dijo que había incrementado horas extras en la fábrica.
Por otro lado, un 38% indicó que no realizó cambios, un 21% redujo horas de trabajo a su equipo de personal y un 16% adelantó vacaciones. Un 15% señaló que tuvo que despedir empleados y un 10% remarcó que suspendió jornadas de trabajo. Por último, un 7% echó mano a la eliminación de horas extras, retiros voluntarios o resolvió que no se reemplazan las bajas del personal.
Con respecto al futuro del personal, la UIC preguntó sobre qué decisiones pensaban tomar las empresas para el primer trimestre de 2019. Allí el 49% espera no tener que cambiar nada, ni para bien ni para mal. El segundo grupo de respuestas es el de las empresas que creen que recortarán horas de trabajo, y representan el 19 por ciento. Un escalón más atrás se ubica el 13% que piensa reducir jornadas laborales. Por otra parte, el 11% de las empresas sostiene que deberá despedir trabajadores.
Con respecto a esos primeros tres meses del año que viene, el 41% de los empresarios respondió que espera una caída en la actividad económica, mientras que un 29% piensa que encontró un piso y se mantendrá.
Del otro lado de la balanza, los que tenían resultados positivos en la comparación con el año pasado habían caído a un dígito en octubre, pero este mes hubo una leve recuperación. Pasaron de representar el 9,9% en octubre al 14,16% a comienzos de noviembre. Es decir que en este último informe creció la cantidad de empresas que admiten una caída y también las que aseguraron tener un crecimiento. En el medio, se desintegra el grupo de las que “se mantienen sin cambios”, que en esta oportunidad sumaron el 21%.
Esta situación tiene un correlato en las plantillas de personal y el manejo de trabajadores que realizan las empresas. En particular, sólo el 19% respondió positivamente con respecto a la política de empleo que realizó en los primeros 10 meses del año. Un 13% aseguró que incorporó nuevo personal, mientras que un 6% dijo que había incrementado horas extras en la fábrica.
Por otro lado, un 38% indicó que no realizó cambios, un 21% redujo horas de trabajo a su equipo de personal y un 16% adelantó vacaciones. Un 15% señaló que tuvo que despedir empleados y un 10% remarcó que suspendió jornadas de trabajo. Por último, un 7% echó mano a la eliminación de horas extras, retiros voluntarios o resolvió que no se reemplazan las bajas del personal.
Con respecto al futuro del personal, la UIC preguntó sobre qué decisiones pensaban tomar las empresas para el primer trimestre de 2019. Allí el 49% espera no tener que cambiar nada, ni para bien ni para mal. El segundo grupo de respuestas es el de las empresas que creen que recortarán horas de trabajo, y representan el 19 por ciento. Un escalón más atrás se ubica el 13% que piensa reducir jornadas laborales. Por otra parte, el 11% de las empresas sostiene que deberá despedir trabajadores.
Con respecto a esos primeros tres meses del año que viene, el 41% de los empresarios respondió que espera una caída en la actividad económica, mientras que un 29% piensa que encontró un piso y se mantendrá.

