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Advierten que las restricciones del Banco Central "resienten gravemente la producción"

Varias empresas comenzaron a tener dificultades para cerrar acuerdos por insumos o mercadería. La Federación de Cámaras de Comercio Exterior alertó sobre consecuencias serias. La industria, preocupada por las primeras señales que recibieron tras el anuncio

Las cámaras empresarias nacionales y cordobesas coincidieron ayer en rechazar las medidas restrictivas implementadas por el Banco Central en materia de importaciones, como solución a la escasez de dólares que tiene la autoridad monetaria pese al ingreso récord que viene liquidando el agro, que superó los 15 mil millones de dólares en los primeros 5 meses del año. Sin embargo, al Central no le quedó remanente de ese flujo de divisas y las mayores turbulencias cambiarias precipitaron la decisión de ralentizar las importaciones, una variable que quedó bajo la lupa tras los dichos de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre el “festival de importaciones”.

La Federación de Cámaras de Comercio Exterior (Fecacera), que reúne a las entidades de todas las provincias y que es presidida por el cordobés Miguel Zonnaras, emitió un duro comunicado ayer en el que aseguró que “estas medidas afectan seriamente la competitividad y desalientan la actividad productiva y exportadora, restando previsibilidad a sectores estratégicos que agregan valor local -es decir– trabajo e ingreso de divisas tan necesarias en la coyuntura que hoy presenta nuestro país”.

Del mismo modo destacó que existe una “profunda preocupación por nuevas medidas que afectan los pagos de importaciones. Estas medidas constituyen una señal negativa para todo el sector productivo y sus cadenas de valor”, indicó la Federación.

"Si se para el proceso de producción, la reactivación no se puede dar", remarcó el titular de la Unión Industrial Argentina, Daniel Funes de Rioja.

Por otra parte, la Fecacera explicó que “la producción industrial en un mundo cada vez más globalizado requiere -para ser competitiva- de insumos, servicios y bienes de capital importados y cualquier restricción, demora o condicionamiento a este proceso resiente gravemente la producción”.

Zonnaras había planteado en los últimos días la necesidad de modernizar “el marco legal y regulatorio, con controles eficientes, que faciliten tanto la exportación como la importación de bienes de capital, partes e insumos no producidos localmente”. A las pocas horas, el Central apretó el circuito de salida de dólares.

Como representante del sector productivo fabril, Marcelo Uribarren, presidente de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), se quejó porque ante la misma dificultad de otras oportunidades en el país se insiste con una medida que generó más perjuicios: "Siempre la misma receta: el cepo”, remarcó el empresario villamariense.

Pero además, advirtió que la medida puede generar más inflación por escasez en la oferta de productos. “El cepo va a impedir que se puedan adquirir determinados productos, y eso generará más inflación”, alertó Uribarren.

Por último, vaticinó que “la medida va a ir afectando a todos los sectores. Las empresas internacionales están cada vez menos dispuestas a generar inversiones de alto riesgo”, y aseveró que el país está en “un callejón sin salida en la medida que la política económica siga siendo la misma”.

En la misma línea, el presidente de la Unión Industrial Argentina, Daniel Funes de Rioja, dijo ayer en declaraciones radiales que “si se para el proceso de producción, la reactivación no se puede dar”, al tiempo que destacó que los trámites de importación que se verán interrumpidos afectarán a “la continuidad del proceso productivo industrial” por la falta de productos específicos.

“No se debe ni se puede parar la producción; si se para el proceso de producción la reactivación no se puede dar”, insistió.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal