Río Cuarto | Industrial

"La zona de Río Cuarto es clave para la reconstrucción del país"

José Urtubey, vicepresidente de la UIA, disertó en el cierre de la 4a Feria Industrial que se desarrolló de manera online. El ciclo contó con la participación de referentes nacionales.
 Puntal.com.ar

Con una gran convocatoria a través de las redes sociales, cerró la 4ª Feria Industrial de Río Cuarto, que este año se desarrolló de manera virtual por las dificultades de la pandemia. Referentes del país y de nivel latinoamericano disertaron en un ciclo de entrevistas online y se realizaron diversas capacitaciones. Ayer se llevó a cabo la última jornada de esta edición de la feria que dejó interesantes presentaciones.

José Urtubey, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina, cerró la feria con su análisis del contexto actual y de las herramientas implementadas ante la pandemia. “Hicimos una encuesta sobre 750 casos en todo el país y 11% de las empresas nos dijo que están al borde del concurso, una pyme que cae no puede levantarse”, indicó y consideró que el gobierno nacional hizo un gran esfuerzo en acompañar a las empresas a pesar de las malas condiciones que se dieron, “no había demasiados lugares de donde sostener la situación, pero el Gobierno hizo lo que pudo y toda ayuda es importante”, consideró.

Explicó que en su actividad personal, con la empresa “Celulosa”, sostuvo que fue un momento complicado, en especial con el respeto de todas las medidas de seguridad que se debieron tomar.

Consultado sobre el futuro de la región centro del país, indicó que en “Santa Fe, Córdoba y Mendoza tienen un rol preponderante; el gran desafío de Argentina es asistir a quienes lo necesitan y convertirlo en empleo genuino y producción”, dijo el dirigente, y señaló que en términos del Mercosur hay que mantener una agenda en especial con Brasil: “De todas formas no se puede actuar sin pensar en lo que se hace en el resto del mundo”.

“La Unión Industrial trabaja con los sectores productivos y las regiones, con una agenda muy fuerte con todos que la mantiene equilibrada”, señaló el dirigente, que valoró el trabajo de las camadas más jóvenes dentro de la UIA; “hay mucha expectativa con eso”, comentó.

Para cerrar, señaló que “la zona de Río Cuarto es clave para la reconstrucción del país; la idiosincrasia, el empuje y la conciencia del aparato productivo, muestran que son el corazón de Argentina en materia productiva, explicó el empresario.

A su turno, Juan Alberto Porras Brambila, de la Unión Industrial de México, comentó cómo afectó la pandemia al país norteamericano, y señaló que hay más de 43 mil empresas que están intentando mantenerse en pie. “Antes del coronavirus tuvimos un 2019 bastante malo, muy complicado en México por el cambio de presidente, lo que causó un nivel alto de incertidumbre en las inversiones que repercutió en los proyectos grandes”, explicó el directivo.

Señaló, en tanto, que hubo un crecimiento nulo el año pasado y con el inicio de la pandemia la situación fue peor. Consultado sobre las políticas para las empresas sostuvo que han sido muy bajas, “comparadas con los países del G20, donde hay una gran inversión para recuperar la economía del país; aquí el rescate a las empresas ha sido casi nulo, sólo para los microempresarios, y no hubo apoyo para resolver la situación, no hemos visto una buena estrategia del gobierno nacional mexicano, pero sí en los estados, donde hubo buen número de programas de apoyo”, explicó Porras Brambila.

El mayor crecimiento lo vivió el sector relacionado con las tecnologías de la información, al igual que lo que es logística, “mientras que la construcción fue el que tuvo peor resultado en este contexto”, sostuvo el directivo, en relación también a la obra pública. “En México, la industria de la construcción repercute en otros 37 sectores, por lo que al pararse repercute en otros ámbitos de la economía”, dijo.

Finalmente, sostuvo que para conseguir un crecimiento sostenido en el tiempo debe plantearse una política industrial, más allá de lo que se realiza en los servicios, el agro o el turismo. “El tratado que teníamos con Estados Unidos y Canadá había dado buen impulso a la industria de exportación, pero sólo fue aprovechado por las grandes empresas; las pequeñas y medianas no tuvieron la capacidad de subirse a ese tren del tratado. Arrastramos 30 años sin una política industrial, y cuando estábamos encaminándolo, nos pegó el Covid-19”.