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Redes para el Desarrollo Regional

En la tercera entrega el Dr. en Historia Gabriel Carini* recorre las políticas públicas de la última década del siglo XX y la primera del siglo XXI, analizando el impacto de los diferentes modelos económicos en el desarrollo social y productivo. Sitúa la acción de la Cámara de Industriales Metalúrgicos entre los avatares del turbulento comienzo de siglo.

Auge y derrumbe de la convertibilidad

En diciembre de 1993, al cierre de la memoria anual, la Comisión Directiva de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Río Cuarto trazaba un balance de su gestión y del contexto que resumía las duras condiciones en las que se desarrollaba la actividad:

“Las transformaciones económicas no han sido asimiladas con facilidad por los empresarios metalúrgicos. Ello se manifiesta con particular intensidad en el sector de la pequeña y mediana empresa, los cuales representan la totalidad de nuestros asociados. Los costos fijos de la mano de una baja utilización de nuestra capacidad instalada han provocado el cierre o el adecuamiento de empresas metalúrgicas. La estabilidad económica es condición necesaria pero no suficiente para el crecimiento. El “costo argentino” es muy alto”.

Este panorama se repetía casi de forma invariable durante toda la década. Son las políticas económicas de la década menemista, si bien representaron una rápida contención de la hiperinflación, implicaron la reforma del Estado, la desregulación de los mercados y la apertura de la economía. Esto modificó radicalmente las formas de producción y las modalidades de intercambio, lo que para el sector industrial implicó un nuevo período de crisis y reversión.

Voces del Fénix

Frente a esta situación una nueva mirada desarrollista surgida de la Universidad Pública y con un perfil territorial, comienza a generar discusiones a comienzo del siglo XXI, sobre propuestas de desarrollo con equidad en un marco federal y como una alternativa a las experiencias de los modelos económicos fracasados. Se desarrolla en Río Cuarto en marzo de 2003 un encuentro sobre economías regionales donde pensar políticas públicas y propuestas de desarrollo endógeno.

Decía el economista local Gustavo Busso en el año 2003 desde el Plan Fenix “Para la región las últimas dos décadas dejan un balance mixto, en donde predominan varios rasgos preocupantes tanto en el ámbito social como económico. El derrumbe del plan de convertibilidad –aunado al contexto internacional complejo y en pleno proceso de recesión- instala a la región del Sur de la Provincia de Córdoba en un difícil entorno que obliga a apelar al compromiso y la creatividad social para afrontar con mayores posibilidades de éxito las nuevas condiciones macroeconómicas y políticas que impone el siglo XXI. La situación actual se caracteriza por el proceso vivido desde el plan de Convertibilidad en el año 1991 y su colapso a fines de 2001”.

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Redes para enfrentar la crisis y el cambio

Más allá del contexto poco propicio para las actividades industriales, los miembros de la Cámara profundizaron la participación en espacios significativos para la defensa de los intereses industriales. Este tipo de acciones habían estado presentes desde el inicio de su constitución, pero en el contexto de crisis se tornaron más significativos. Así, los miembros de la Cámara participaron en representación del CECIS de la Unión Industrial de Córdoba y de la Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina en representación de FIMAR.

Jóvenes como clave del presente y el futuro

Un punto destacado en este período fue la preocupación por la formación de la futura dirigencia de la Cámara, en la convicción de que en los jóvenes radicaba la clave para afrontar la coyuntura de profunda transformación que se estaba percibiendo en las formas de producir.

Se creó la subcomisión de jóvenes, cuyos temas de trabajo eran el desarrollo regional, la innovación tecnológica-organizacional, el apoyo a la actividad productiva y la creación y uso de datos con informaciones útiles para los miembros de la Cámara.

Un hito industrial

La trayectoria de la Cámara de Industriales Metalúrgicos señala, sin duda, un hito para la historia de Río Cuarto y la región. Es una entidad que supo consolidar no solo un espacio institucional donde se canaliza la voz sectorial, sino también un punto de referencia de las actividades industriales en todo el sur de Córdoba.

Esfuerzo, persistencia y trabajo continuo son las claves identitarias de una institución que ha sabido sobreponerse a los contextos de crisis y que continúa proyectándose al futuro.

*Gabriel Fernando Carini

Doctor en Historia. Docente Departamento de Historia, Universidad Nacional de Río Cuarto e investigador de CONICET.

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