Aún alta, la inflación fue del 4% en julio, el índice más bajo en lo que va del año
En lo que va de 2024, los precios escalaron 87%. El costo de vida durante los últimos 12 meses trepó 263,4%.
La división que más aumentó fue restaurantes y hoteles (6,5%), seguida por bebidas alcohólicas y tabaco (6,1%)
La inflación desaceleró al 4% por ciento en julio pero no logró perforar el piso que esperaba el Gobierno, según el informe del Indec.
En lo que va del año, los precios subieron 87%, de acuerdo con la información oficial.
En la comparación interanual, el incremento de precios alcanzó el 263,4%.
Tercera desaceleración seguida
El Ministerio de Economía destacó la tercera desaceleración consecutiva en la medida interanual.
"Vale destacar que la inflación general, además de ser la menor del año, fue la más baja desde enero de 2022″, indicó.
Economía sostuvo que "el análisis de las medias móviles de las variaciones del IPC Nacional en los últimos meses es consistente con una profundización en el proceso de desinflación".
"La media móvil de tres meses de la variación del IPC Nacional se ubicó en el menor nivel desde febrero de 2022, y resultó más de tres puntos inferior a la media móvil de seis meses. Este último indicador ya es el más bajo desde julio del año pasado", resaltó.
Rescató que las canastas que sirven para medir pobreza e indigencia se movieron por debajo del IPC y que el índice de salarios avanzó por encima.
La división de mayor aumento en el mes fueron restaurantes y hoteles (6,5%) y bebidas alcohólicas y tabaco (6,1%) por el incremento en cigarrillos.
Les siguieron vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (6,0%) por las subas en alquiler de la vivienda y gastos conexos y suministro de agua.
La división con mayor incidencia en todas las regiones -excepto en la noreste- fue alimentos y bebidas no alcohólicas (3,2%), donde se destacaron las subas de frutas y verduras, tubérculos y legumbres.
En la región noreste la mayor incidencia la tuvo vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (6 por ciento) por los incrementos de electricidad, gas y otros combustibles, alquiler de la vivienda y gastos conexos y suministro de agua.
Indumentaria, lo que menos subió
Las dos divisiones que registraron las menores variaciones en julio fueron prendas de vestir y calzado (1,6%) y transporte (2,6%).
A nivel de las categorías, estacionales (5,1%) lideró el incremento –por las subas en frutas y verduras, tubérculos y legumbres–, seguida por regulados (4,3%) por las subas en cigarrillos y tarifas, mientras que el IPC Núcleo aumentó un 3,8%.
Los precios de los productos y servicios estacionales subieron 5,1%, y los regulados 4,3%, informó el Indec.
Las principales bajas se anotaron en naranja 7,9%; limón 4,5%; leche fresca en sachet, 3,7; arroz blanco 1,5%; azúcar 0,8%; salchicha tipo Viena y pañales descartables, ambos con el 0,2%.
El precio de la cebolla, para llorar
Pero entre las mayores subas están la cebolla 57,1%; papa 28,8%; banana 24,5%; lechuga 21,8%; batata 14,6%; galletitas dulces 7,3% y filet de merluza fresco, 4,5 por ciento.
En lo que va del año, y con una inflación acumulada del 87%, los productos y bienes estacionales aumentaron 81,5%, los regulados 151,4%, mientras que la "inflación núcleo", que no alcanza a ninguna de las otras dos calificaciones, el 75,2%.
El dato de inflación de junio había cortado la tendencia a la baja tras cinco meses de caída del IPC, que en abril registró el primer dato de un dígito (8,8%) desde octubre de 2023.
El dato conocido ayer, por su parte, se ubica apenas por encima del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que anticipaba que la inflación de julio se ubicaría en 3,9% y que la de agosto llegaría a 3,8%.
En tanto, la inflación en la ciudad de Buenos Aires registró 5,1%, por encima del 4,8% de junio, aunque utiliza una metodología de medición diferente a la del Indec.
Una familia tipo necesita $ 900.647 para no ser pobre
Para no ser pobre una familia necesita más de 900 mil pesos por mes, según el Indec.
La Canasta Básica Total subió 3,1% en julio, por debajo de la inflación, y una familia tipo necesitó $900.647,65 para no ser pobre.
Además, una familia precisó $405.697 para no ser indigente.
La Canasta Básica Total (índice que se utiliza para medir la pobreza) sufrió un incremento de 3,1% respecto de junio, acumula 261,8% interanual y 81,7% en 2024.
En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (se usa para estimar la indigencia) también subió 3,1% con respecto a junio, la variación interanual es de 263,4% y la acumulada del año llega a 68,6%.
En junio la Canasta Básica Total había sido de $873.169, contra los $851.351 de mayo, para no ser pobre.
El de la Canasta Básica Alimentaria, en tanto, había estimado en $393.319 el monto para no ser indigente también en el sexto mes del año.
El Indec también reportó que una familia de tres integrantes precisó en julio $717.020 para no ser pobre y $322.982 para no ser indigente.
Por su parte, un grupo familiar de cinco miembros necesitó $947.283 para no ser pobre y $426.704 para evitar caer bajo la línea de indigencia.
El adulto equivalente (la unidad sobre la que se estiman las necesidades básicas y alimentarias del resto de la familia) precisó $291.472 para eludir la pobreza y $131.294 para no ser indigente.
La CBT, además de alimentos, incluye varios puntos del gasto de los hogares, como indumentaria, salud, transporte o educación, lo que determina la línea de pobreza.
Por su parte, la CBA se limita a relevar bienes de primera necesidad y establece la línea de indigencia.
Por otro lado, el Índice de Salarios presentó en junio un alza del 6,2%, por encima de la inflación de ese mes que fue del 4,6%, según el Indec.
Este incremento fue producto de un alza del 6,7% en los salarios de los trabajadores registrados, del 3,9% de los empleados públicos, y del 9,2% de los empleados no registrados, que son un tercio de los ocupados.
En los seis primeros meses del año el Índice de Salarios aumentó 84,3%, también por encima de la inflación, que había alcanzado al 79,8%.
En ese caso, los ingresos de los trabajadores privados registrados "hacían punta" con un alza del 93,6%; los de los empleados públicos 73,3%, mientras que los de los trabajadores "en negro" solo aumentaban 69,8%.
Si se toma un período más largo, 12 meses, el índice de Salarios con el 216,3% quedó por debajo de la inflación que alcanzaba al 271,5%.