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Informalidades e intimidación en la Liga Regional de Río Cuarto

Desorganizaciones en la casa madre del fútbol resuenan semana a semana. El plantel femenino de Estudiantes manifestó con antelación no contar con jugadoras para la competencia y no fue tenido en cuenta

Con menos de 24 horas de anticipación la Liga Regional de Río Cuarto decidió reprogramar un cruce suspendido el último domingo, por inclemencias del tiempo, entre el plantel femenino de Atenas y Estudiantes. Los clubes debían entonces jugar el miércoles desde las 21.30 horas por los Cuartos de Final de la Copa “Trini López”; “Sin embargo, el plantel “celeste” no se hizo presente en la cancha del “albo”” prefieren decir algunos.

Claro está que lo que no se dijo es que, más allá de los canales informales que algunos eligen utilizar para este tipo de reprogramaciones, Estudiantes de Río Cuarto había ya manifestado mediante una nota formal, no solo por no poder presentarse porque no contaban con la cantidad de futbolistas, sino también por la informalidad del accionar, lesiones, certificados de trabajo y principalmente por las situaciones intimidatorias que tuvieron que soportar las jugadoras en sus respectivos lugares de trabajo horas antes. Esto último es un dato que llamó la atención a las chicas, ya que por ejemplo el sr. Prosecretario de la liga, Carlos Gariboglio, se hizo presente en un local donde una de las jóvenes trabaja y consultó el horario en que finalizaba su jornada laboral. Situación que resultó poco apropiada y que además pone en duda la palabra de la joven.

Con relación específicamente al partido Estudiantes explicó que contaba solo con nueve jugadoras y sin arquera. De esas nueve los casos eran: cuatro jugadoras que nunca jugaron en la primera (entre 12 y 14 años), cuatro jugadoras que tuvieron escasos minutos de juego (sub14 y sub16) y una jugadora que es la única de primera división que jugo la mayoría de los partidos. Asimismo, el cuerpo técnico tampoco podría estar presente, por sus obligaciones laborales. Obviamente, ante los hechos es una falta de respeto y de poco profesionalismo exponer a jugadoras de 14 años contra jugadoras mucho mayores y experimentadas.

Las responsabilidades y horarios, para la competencia en liga son de suma importancia, ya que a la hora de competir se contemplan diferentes variables, en cualquier categoría y sin importar género. Gran número de los integrantes del equipo trabaja y estar al tanto de esa realidad no debería rozar la incertidumbre, de lo contrario estaríamos hablando de cierta “discriminación” o diferencia entre el fútbol femenino y el masculino. Eje que en el siglo XXI ya no deberían osar cuestionarse. ¿Por qué si reprogramación consensuada en fútbol masculino y no así con femenino?

Un ejemplo puntual, ocurrió un mes atrás cuando la primera local y reserva de Estudiantes (masculino) tuvieron que cambiar día y horario, porque el equipo Lutgardis Riveros de Alcira Gigena no podía competir, porque casi la totalidad el plantel trabajaba o tenía responsabilidades por fuera en determinado horario. Otro, podría ser cuando Juventud Unida de Río Cuarto, tuvo el mismo inconveniente y se cedió la localía, jugándose finalmente el partido en cancha de Renato Cesarini. Hubo que acatar las decisiones, colaborar y ponerse a disposición.

Como es sabido, ser sede para cualquier equipo de la región, implica pérdidas significativas en ventas de entradas, concurrencia y la estructura que se pone a disposición por parte de los clubes. Los de la Avenida España, en ese momento, supieron entender el pedido de los responsables de la casa madre y luego de varios llamados y gestiones se accedió, para trabajar de manera ordenada y mancomunada.

Por todo lo expuesto, es que el Fútbol Femenino de Estudiantes pidió el miércoles 16 de noviembre que se reprograme el partido al día sábado y/o domingo próximo; teniendo en cuenta también que en la reunión de delegados semanas atrás, en ningún momento se estableció que los partidos postergados por razones climáticas tenían que ser reprogramados durante la semana y mucho menos, teniendo en cuenta que se habían fijado determinadas fechas contemplando la posibilidad de “hasta dos fechas de interrupción por temas climáticos”. “Nos parece una barbaridad obligarlas a jugar de noche y sin jugadoras, por un “capricho” teniendo fechas disponibles” acusan desde AAE.

Claro está, que cuando las partes no tienen intención de colaborar para que se desarrollen las actividades de la mejor manera, nada llagará a buen puerto. Según allegados, la dirigencia celeste, pretende seguir cursando las formalidades por canales oficiales, para evitar creer que todo lo que está ocurriendo, no tiene que ver con hechos malintencionados ni represalias por internas, que claramente dañan la ilusión de jóvenes que juegan al fútbol en equipo, representando a una institución emblemática de la ciudad.

El fútbol femenino de Estudiantes tendrá ahora que afrontar una situación que tomará curso legal, ante un partido que, además, nunca fue reprogramado en el sistema COMET por la Liga Regional. Obviamente el cruce, por reglamento, se dió por ganado a Atenas quien avanza así a las Semifinales de la Copa de Oro del certamen y donde enfrentará a Sportivo Municipal; pero las leonas no se quedarán con esa injusta sensación, que, al parecer, habla más de segregación y desorden institucional que de buena predisposición y fair play.