Río Cuarto | insulina | diabetes | tratamiento

A 100 años de su primer uso: "La insulina es vida, no es un castigo para los pacientes"

En enero de 1922 se inició el primer tratamiento contra la diabetes con un descubrimiento que a su responsable le valió el Nobel, pero que para millones de personas fue la posibilidad de vivir dignamente. Especialistas hablan aquí de su actualidad y los avances científicos

Se cumplió esta semana el centenario de la primera utilización de la insulina en un tratamiento contra la diabetes. El descubrimiento del canadiense Frederick Grant, junto a Charles Best, que se dio a conocer en noviembre de 1921, tuvo su primera aplicación en enero del ‘22, asistiendo al tratamiento del joven Leonard Thompson, a quien le dio vida en un escenario totalmente adverso.

En este marco, Puntal dialogó con referentes en el trabajo con la diabetes, que destacaron la magnitud de lo que fue el descubrimiento de la insulina, los avances en las ciencias, las trabas legales y el trabajo con la educación para que las familias con pacientes con la patología tengan una mejor calidad de vida.

“Thompson, que tenía 14 años, estaba agonizando con un diagnóstico de diabetes melitus (en ese momento no se diferenciaba el tipo 1 del 2), le propusieron a la madre aplicarle este hallazgo y llegó a vivir hasta los 39, cuando falleció de tuberculosis”, indicó Nydia Farhat, presidenta de la ONG NADia, sobre lo que fue el descubrimiento de la insulina. “Las familias veían el debut diabético de sus hijos y algunos se negaban a darles insulina, esperaban la muerte comiendo nada, internados, y con una muy mala calidad de vida”, explicó sobre lo que era antes la enfermedad.

Thompson, que tenía 14 años, estaba agonizando con un diagnóstico de diabetes melitus (en ese momento no se diferenciaba el tipo 1 del 2), le propusieron a la madre aplicarle este hallazgo y llegó a vivir hasta los 39, cuando falleció de tuberculosis Thompson, que tenía 14 años, estaba agonizando con un diagnóstico de diabetes melitus (en ese momento no se diferenciaba el tipo 1 del 2), le propusieron a la madre aplicarle este hallazgo y llegó a vivir hasta los 39, cuando falleció de tuberculosis

Recordó que antes de este descubrimiento, los pacientes sufrían un grave deterioro en 3 meses, hasta que se instaló la insulina, y cuando les dieron el premio Nobel a sus descubridores, se popularizó y se utilizaron más. “Pasa lo mismo que con las vacunas ahora contra el Covid-19, había falta de confianza en la ciencia, y muchos acudían a soluciones mágicas que no existen, por lo que perdían a sus seres amados”, comenta Farhat haciendo un parangón con la situación actual con la pandemia de coronavirus.

Había falta de confianza en la ciencia, y muchos acudían a soluciones mágicas que no existen Había falta de confianza en la ciencia, y muchos acudían a soluciones mágicas que no existen

Una de las grandes luchas de la ONG que preside Farhat estuvo vinculada a la ley de Diabetes, que da una cobertura total a los argentinos que tengan la patología. Sostiene que si bien los desafíos se mantienen, porque constantemente hay trabas legales por parte de obras sociales y prepagas, sin esta normativa y en un contexto como el actual, con los altos porcentajes de pobreza que hay en Argentina, el escenario sería mucho más grave.

“La insulina es una hormona que salvó al mundo, fue paga en el país hasta 1998, cuando salió la primera ley de Diabetes, y aún hoy muchas obras sociales las cobran con un porcentaje, porque depende del conocimiento que el paciente tenga de la ley y de las ganas de luchar que tenga, que en general son muy pocas, por el desgaste que genera la enfermedad y las vueltas de las empresas”, sostuvo Farhat, quien indicó que las estadísticas dan cuenta de que la diabetes es la enfermedad que más aportes económicos hace a la industria farmacéutica.

La insulina es una hormona que salvó al mundo, fue paga en el país hasta 1998, cuando salió la primera ley de Diabetes, y aún hoy muchas obras sociales las cobran con un porcentaje La insulina es una hormona que salvó al mundo, fue paga en el país hasta 1998, cuando salió la primera ley de Diabetes, y aún hoy muchas obras sociales las cobran con un porcentaje

Además de la medicación de una persona que no tiene complicaciones, que es de más de 60 mil pesos, se suma nutricionista, psicólogo, actividad física, cremas, y todo lo que son complicaciones por la misma diabetes”, enumeró Farhat y completó: “La insulina es vida, no es un castigo para quien tiene diabetes”.

Quien da cuenta de los alcances de la insulina por experiencia propia es Eduardo Gabosi, quien está pronto a cumplir 60 años con tratamiento y que ha pasado por varias instancias en el desarrollo de nuevas tecnologías que mejoraron su calidad de vida.

“Yo fui uno de los afortunados que pude contar con la insulina, hace 58 años que soy diabético, desde chico aprendí que el tratamiento contra la diabetes tiene cuatro bases: la alimentación, la actividad física, la educación y la medicación”, sostuvo Gabosi, quien destacó que la educación y la educación física son fundamentales, porque permiten tener dietas más libres, por ejemplo.

- En todos estos años debe haber pasado por distintos tipos de aplicación de la insulina.

- Es muy gracioso, porque ahora tenemos la bomba de insulina que inyecta o deja hacerlo de acuerdo a los niveles de cada uno, funciona casi como un páncreas, y recuerdo que hace 50 años yo tenía que hervir las jeringas y agujas para esterilizarlas, que eran más gruesas que un dedo, dolía muchísimo ponerse esas inyecciones. Es muy interesante ver cómo avanzó la tecnología en lo que es diabetes.

Imágenes de los primeros tratamientos, con meses de diferencia entre una foto y otra del mismo paciente a comienzos del siglo pasado.

Insulina.jpg

Imágenes de los primeros tratamientos, con meses de diferencia entre una foto y otra del mismo paciente a comienzos del siglo pasado.

Gabosi consideró clave la educación para los pacientes con diabetes para que tengan una vida digna, “después el paciente elige qué caminos seguir, pero si uno sabe cómo convivir con la enfermedad es mucho más llevadera”, sostuvo, mientras que destacó el trabajo de las organizaciones sociales que concientizan en lo que es educación diabetológica para todos los sectores sociales. “Es una enfermedad que afecta a todos, en todas las edades y clases sociales, por lo que es importante que las nuevas generaciones sepan cómo tratarse”, concluyó.

Avances de la ciencia

María Vettore, médica diabetóloga y asesora de NADia, destacó la importancia de la insulina y señaló que cuando comparte con sus pacientes les indica que en esas aplicaciones está su vida. “Si uno se hubiese enfermado hace 101 años no hubiera tenido opción para el tratamiento porque era una enfermedad mortal, la gente no tenía un plan B”, dijo y consideró que “es fantástico poder decir que con un tratamiento se puede vivir, más allá de lo engorroso que puede ser la colocación, que por el momento solamente puede ser con una inyección”.

Aclaró, no obstante, que también esta aplicación ha ido evolucionando, “no son las agujas que eran antes, son casi como un cabello”, comentó. Destacó, además, que también la calidad de la insulina ha mejorado notablemente para hacer mejores tratamientos. “En estos 100 años se ha evolucionado para bien, con nuevas insulinas modificadas, y se pudo avanzar más en la educación diabetológica que ha ido de la mano, porque la gente le tiene miedo a lo que desconoce”.

En estos 100 años se ha evolucionado para bien, con nuevas insulinas modificadas, y se pudo avanzar más en la educación diabetológica que ha ido de la mano, porque la gente le tiene miedo a lo que desconoce En estos 100 años se ha evolucionado para bien, con nuevas insulinas modificadas, y se pudo avanzar más en la educación diabetológica que ha ido de la mano, porque la gente le tiene miedo a lo que desconoce

Finalmente, el médico endocrinólogo Rodrigo Carnero se refirió a los grandes avances que se han desarrollado en los tratamientos de diabetes, especialmente en los últimos 20 años. “Hubo una flexibilización en el tratamiento, si se piensa que al principio era una insulina porcina, después vino la humana, hecha igual que la de las personas, y ahora están los análogos de insulina humana, que son parecidos pero modificados para que puedan durar más tiempo”, comentó.

Señaló que antes las inyecciones debían darse varias veces al día, con los nuevos desarrollos se puede hacer una sola aplicación que dura 24 horas. “Después está la insulina rápida, que ayuda a corregir antes de cada comida, incluso esta también ha sido modificada, había una que era llamada ‘insulina corriente’, luego una ‘rápida’, y ahora hay una ‘ultra rápida’, que se puede aplicar prácticamente antes de comer”, sostuvo el especialista.

Del mismo modo, hizo referencia a los avances tecnológicos en los últimos años, tomando como partida las bombas de insulina, que existen ya desde hace muchos años, pero que mejoraron su tecnología notablemente. “También aparecieron los sensores de glucosa, que son dispositivos que implantan en la piel y le mide al paciente la glucosa cada 5 minutos durante 24 horas, y es un parche que dura 7 días, por lo que el paciente no se tiene que pinchar el dedo para los controles, o lo tiene que hacer de vez en cuando ante situaciones puntuales”, señaló.

En este sentido, destacó que son tratamientos que cansan a los pacientes, pero cada avance mejora la calidad de vida. Incluso con los nuevos sensores que están vinculados a la bomba de insulina y que en base a cómo está la glucosa administra insulina de acuerdo a lo que necesita el paciente.