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Córdoba, al margen de las inversiones millonarias previstas a nivel nacional

Las provincias patagónicas son las que mayor volumen de proyectos ostentan, con 12 mil millones de dólares, con foco especialmente en Neuquén y Río Negro. ¿Qué deberían hacer las otras jurisdicciones según el Ieral?

El petróleo y el gas impulsan los principales proyectos de inversión en Argentina, todos recostados sobre la zona andina patagónica.

 

Tal como se viene destacando en los últimos meses, las principales inversiones anunciadas en el país se recostaron sobre la zona andina, desde Santa Cruz hasta Jujuy, con mayor relevancia en Neuquén, Río Negro, Catamarca, Salta y Jujuy. Es que las características de las actividades son determinantes para su ubicación grográfica: especialmente petróleo, gas y minería.

De esta manera, muchas jurisdicciones están quedando al margen de esos anuncios, como Córdoba, lo que supone un desafío para las políticas públicas y cierta reconfiguración del escenario productivo. Así lo remarca un reciente informe de la Fundación Mediterránea, elaborado por el economista Gerardo Alonso Schwarz.

El trabajo destaca que el nuevo contexto macroeconómico argentino, sumado a los marcos normativos de promoción de inversiones, como el RIGI o el recientemente aprobado RIMI “están reconfigurando el mapa productivo nacional modernizando, y en algunos casos reconvirtiendo, los perfiles productivos locales en base a las nuevas oportunidades que brinda la mayor apertura de la economía local”.

En esta línea, la llegada de proyectos de inversión responde a una lógica de especialización territorial que en algunas regiones consolidan su perfil exportador primario o energético, mientas que en otras apuestan a la economía del conocimiento y la reconversión de sus industrias tradicionales.

El trabajo tiene en cuenta los anuncios de inversión realizados en las 24 jurisdicciones provinciales durante el último año y medio, desagregados por regiones y provincias, permitiendo identificar no solo los montos totales sino también en los sectores que los explican y el empleo a generar en cada provincia.

En ese marco, la Patagonia lidera el ranking de inversiones con un total de US$ 12.284 millones. En esta región, claramente se destacan las provincias de Neuquén y Río Negro a través de distintos proyectos de gran escala de shale oil y gas y de infraestructura asociados a los yacimientos de Vaca Muerta, consolidando a la región como destino de inversiones energéticas.

En segundo lugar, la región de Cuyo registra US$ 10.146 millones en anuncios. Aquí, la provincia de San Juan es la gran protagonista gracias a la reactivación y expansión de la minería de cobre y oro. Mendoza complementa este flujo con inversiones en energía y la modernización de refinerías.

El NOA se posiciona en tercer lugar con US$ 7.705 millones en inversiones anunciadas. Dentro del “triángulo del litio” Salta sobresale por varios proyectos productivos, aunque también se destaca la provincia de Catamarca por proyectos mineros, mientras que en Tucumán el motor de las inversiones es la agroindustria.

La Región Centro, por su parte, se caracteriza por una alta diversificación de los proyectos -detalla el informe del Ieral- con una inversión total anunciada de US$ 4.894 millones. En esta región la provincia de Buenos Aires concentra los montos más altos del bloque, resaltando la producción de fertilizantes y la inversión siderúrgica. En paralelo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) capta inversiones significativas en real estate y tecnología.

Finalmente, el NEA registra US$ 2.658 millones de inversiones según los anuncios publicados. Dentro de esta región, Corrientes se destaca ampliamente por un proyecto de producción de pasta celulósica en base a fibra de pino valuado en US$ 2.000 millones, lo que representa la gran mayoría de la inversión regional. Misiones aporta a la cifra total con la modernización de una planta de celulosa ya existente y proyectos turísticos de alta gama, mientras que Chaco y Formosa se enfocan en parques solares y plantas industriales de menor escala relativa.

Desafíos

El trabajo de Schwarz destaca que la disparidad en la distribución de inversiones y su impacto en el empleo “subraya la necesidad de políticas públicas que complementen los esquemas de incentivos nacionales. Los datos muestran que las regiones con recursos estratégicos (principalmente energía y minería) han logrado capitalizar la mayor parte de las grandes inversiones, y a partir de este marco surgen desafíos de diferentes características según la estructura productiva y los recursos de cada provincia”.

Y puntualiza que “para aquellas zonas que hoy no se destacan en el mapa, la política pública debe centrarse en la infraestructura logística y la formación de talento humano, además de generar los incentivos fiscales y regulatorios locales que faciliten la radicación de inversiones complementarias a los sectores de mayor crecimiento, impulsando la creación y modernización de proveedores locales”. En esa tarea deben concentrarse jurisdicciones como Córdoba.

Y agrega: “A nivel municipal y provincial, es imperativo desburocratizar los procesos de radicación y ofrecer incentivos fiscales locales vinculados estrictamente a la generación de empleo genuino”.

A modo de cierre, el informe del Ieral destaca que “el nuevo contexto macro ya ha comenzado a cambiar el mapa productivo (y de empleo) nacional y seguramente en los próximos años veremos una consolidación de esta tendencia, por lo cual es necesaria una articulación inteligente entre los tres niveles del estado alineando incentivos para facilitar las inversiones (y por lo tanto la creación de empleo) en todas las regiones del país”.