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El 71% de los productores no piensa invertir en los próximos 12 meses

Principalmente argumentan los posibles riesgos que implica la incertidumbre política y económica, la ausencia de financiamiento con altas tasas de interés y los riesgos propios del sector. A largo plazo son más optimistas

Los productores agropecuarios cambiaron fuertemente de opinión entre el comienzo del segundo trimestre y el mes pasado a la hora de valorar el momento para invertir. El clima político y económico aparece como la principal causa por la que 7 de cada 10 consultados no cree conveniente ahora destinar dinero para adquirir por ejemplo bienes de capital. Claro, entre aquel momento y el inicio de la primavera la Argentina tuvo tres ministros de Economía y la crisis estuvo a punto de desbordarse en julio; y aunque se evitaron males mayores, las secuelas aún continúan porque las soluciones de fondo no llegaron.

Lo cierto es que el Ag Barometer que realiza la Universidad Austral consultando a productores de distintos puntos del país sobre diferentes aspectos del negocio agropecuario y la producción, mostró en esta oportunidad interesantes resultados vinculados al año electoral, el dólar soja, el clima y la perspectiva de mediano plazo. Pero hay una particularidad: el índice mejoró en términos generales.

De acuerdo a la interpretación que realiza la Universidad Austral sobre ese comportamiento, “una explicación puede provenir de las expectativas vinculadas a un posible cambio de gobierno en el año 2023, hecho que trae aparejado una serie de políticas más amigables para el sector agropecuario. En el corto plazo, no se modifican las expectativas ya que la implementación del dólar soja durante el mes de septiembre se vislumbra como apenas un parche, producto de la desesperante necesidad de divisas, y no como una medida estructural tendiente a corregir el tipo de cambio atrasado (más retenciones) que afecta gravemente la competitividad del sector”, señala.

Al profundizar sobre los proyectos de inversión, el trabajo indica que un 71% de los productores no tiene planeado avanzar en los próximos 12 meses, ratificando así la respuesta a una de las cinco preguntas estructurales donde, en su mayoría, se manifiesta que no es un buen momento para invertir. “Este estado de ánimo es muy distinto al del presente en los meses de marzo/mayo, donde se realizaron importantes inversiones, sobre todo en maquinarias”, remarca el informe.

Las razones para no realizar inversiones se fundamentan en los posibles riesgos que implica la incertidumbre política y económica, la ausencia de financiamiento con altas tasas de interés y los riesgos propios del sector. También se menciona como otra justificación la inexistencia de proyectos atractivos.

Existe una gran preocupación por los acontecimientos climáticos, donde se esperan pérdidas importantes en la producción de trigo (en algunos casos irreversibles) y un impacto sobre la siembra de la cosecha gruesa.

Mejor a largo plazo

En síntesis, si bien hay una pequeña mejora en el índice de Confianza de los Productores, esa confianza se basa más en las perspectivas a cinco años, ya que las condiciones presentes y las expectativas para la campaña 2022/23 presentan situaciones complejas, tanto desde el punto de vista climático como desde el punto de vista político y económico.

En el lanzamiento de la Campaña gruesa de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se estima una importante caída en la producción de trigo y, en menor medida, del maíz. Esta caída se vería compensada por un pequeño aumento en la producción de soja de girasol. La previsión de la caída en el área sembrada y la producción total puede ser mayor si las condiciones climáticas no muestran cambios.

Los productores y el clima

Un porcentaje importante de los productores (59%) teme que se avecinen problemas climáticos severos, y opinan que deberían hacerse cambios en los planteos productivos para que los mismos sean acordes a dichas contingencias climáticas.

Por otra parte, un 49% de los consultados estiman daños irreparables en el trigo, mientras que un 37% piensa que hay posibilidades de recuperación.

La gran mayoría de los productores (68%) no piensa incrementar significativamente el área de soja sembrada a expensas de la siembra de maíz, debido a la falta de lluvias a la fecha.

El financiamiento de la campaña 2022/23

Los canjes, ya sean a cosecha o disponible, resultan las formas preferidas del financiamiento, a las que se suman la utilización de las tarjetas rurales y cheques diferidos. También, existe un alto porcentaje que elige el pago al contado como forma de financiamiento.

Se observa una baja o nula utilización del crédito bancario como instrumento de financiación, decisión que se fundamenta en el incremento en las tasas de interés como una herramienta utilizada para incentivar la demanda de pesos y evitar la presión sobre el tipo de cambio (herramienta que trae aparejados impactos negativos para la actividad productiva).