Río Cuarto
Investigación binacional busca controlar el uso indiscriminado de antibióticos
El científico local Matías Pellegrino forma parte del proyecto y se refirió a los alcances de la propuesta que se empezará a desarrollar a mediados de año. Cuenta con financiamiento internacional y también del Conicet.
Matías Pellegrino, investigador de la Universidad Nacional de Río Cuarto, forma parte de un equipo de científicos, junto a referentes de la Universidad Nacional de la Plata y de la Universidad de Bristol (Inglaterra), que tiene como objetivo controlar el uso indiscriminado de antibióticos en animales en los tambos y criaderos de cerdos.
En diálogo con Puntal, Pellegrino dijo que los estudios comenzarían en junio de este año, aunque ya tuvieron un encuentro en La Plata para ajustar detalles sobre los procedimientos que se van a utilizar.
“Es un trabajo conjunto entre las tres universidades. Se trata de un proyecto binacional, donde el objetivo principal es tratar de determinar diferentes perfiles ambientales de resistencia a los antibióticos, con el fin de poder implementar medidas a mediano y largo plazo para controlar el uso indiscriminado de antibióticos en tambos y criaderos de cerdos”, explicó Pellegrino.
-¿Cómo se trabajará?
-Lo primero que buscaremos es determinar si esa resistencia de la que hablamos es real. Para eso, se tomarán muestras de los ambientes de esos animales como el agua y los efluentes a los que van a parar los desechos de los establecimientos. También se va a tener un contacto directo con los tamberos y los empleados de los criaderos de cerdos, a través de encuestas de los investigadores de la Universidad de Bristol, para estudiar el comportamiento de esas personas y evaluar el tipo de preparación que poseen para tratar de encontrar alguna explicación respecto al uso indiscriminado o mal uso de antibióticos.
-¿Cuáles son las consecuencias del uso indiscriminado o mal uso de antibióticos?
-Son varios puntos. Una de las cuestiones que se dan, tanto en los tambos como en los criaderos de cerdos, es la utilización de antibióticos de manera preventiva. Es decir, se les da antibióticos a los animales aunque no presenten ningún tipo de enfermedad. Por otro lado, también se hace automedicación. Es decir, en vez de gastar dinero para hacer un diagnóstico certero sobre lo que le sucede al animal, se le administra un antibiótico sin estar seguros de que sea el indicado. Hay que tener en cuenta que en Argentina cualquiera puede comprar antibióticos porque son de venta libre.
-¿Dónde se van a realizar las pruebas?
-El estudio se va a hacer en criaderos y tambos de Argentina, en las regiones de Río Cuarto y de La Plata. Las muestras van a ser analizadas en la Universidad de Bristol. Nosotros vamos a tomar las muestras en alrededor de 20 establecimientos durante las cuatro estaciones del año.
-Más allá del daño que se puede generar en el ambiente, ¿está comprobado que el exceso de antibióticos genere complicaciones en humanos?
-Todavía no está totalmente demostrado, pero hay estudios que marcan que el exceso de antibióticos en vacas llega al consumidor a través de la leche. Por lo general, no trae grandes consecuencias, pero hay que decir que se han visto algunas reacciones alérgicas en lactantes alérgicos que han consumido leche con residuos de antibióticos.
El proyecto en cuestión contará con financiamiento internacional y también tendrá el apoyo del Conicet y del Senasa.
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal
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En diálogo con Puntal, Pellegrino dijo que los estudios comenzarían en junio de este año, aunque ya tuvieron un encuentro en La Plata para ajustar detalles sobre los procedimientos que se van a utilizar.
“Es un trabajo conjunto entre las tres universidades. Se trata de un proyecto binacional, donde el objetivo principal es tratar de determinar diferentes perfiles ambientales de resistencia a los antibióticos, con el fin de poder implementar medidas a mediano y largo plazo para controlar el uso indiscriminado de antibióticos en tambos y criaderos de cerdos”, explicó Pellegrino.
-¿Cómo se trabajará?
-Lo primero que buscaremos es determinar si esa resistencia de la que hablamos es real. Para eso, se tomarán muestras de los ambientes de esos animales como el agua y los efluentes a los que van a parar los desechos de los establecimientos. También se va a tener un contacto directo con los tamberos y los empleados de los criaderos de cerdos, a través de encuestas de los investigadores de la Universidad de Bristol, para estudiar el comportamiento de esas personas y evaluar el tipo de preparación que poseen para tratar de encontrar alguna explicación respecto al uso indiscriminado o mal uso de antibióticos.
-¿Cuáles son las consecuencias del uso indiscriminado o mal uso de antibióticos?
-Son varios puntos. Una de las cuestiones que se dan, tanto en los tambos como en los criaderos de cerdos, es la utilización de antibióticos de manera preventiva. Es decir, se les da antibióticos a los animales aunque no presenten ningún tipo de enfermedad. Por otro lado, también se hace automedicación. Es decir, en vez de gastar dinero para hacer un diagnóstico certero sobre lo que le sucede al animal, se le administra un antibiótico sin estar seguros de que sea el indicado. Hay que tener en cuenta que en Argentina cualquiera puede comprar antibióticos porque son de venta libre.
-¿Dónde se van a realizar las pruebas?
-El estudio se va a hacer en criaderos y tambos de Argentina, en las regiones de Río Cuarto y de La Plata. Las muestras van a ser analizadas en la Universidad de Bristol. Nosotros vamos a tomar las muestras en alrededor de 20 establecimientos durante las cuatro estaciones del año.
-Más allá del daño que se puede generar en el ambiente, ¿está comprobado que el exceso de antibióticos genere complicaciones en humanos?
-Todavía no está totalmente demostrado, pero hay estudios que marcan que el exceso de antibióticos en vacas llega al consumidor a través de la leche. Por lo general, no trae grandes consecuencias, pero hay que decir que se han visto algunas reacciones alérgicas en lactantes alérgicos que han consumido leche con residuos de antibióticos.
El proyecto en cuestión contará con financiamiento internacional y también tendrá el apoyo del Conicet y del Senasa.
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal
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