Investigadores riocuartenses que desarrollan su actividad en el Conicet advierten que el organismo científico técnico les puso un freno a la asignación de becas, las promociones y que además se les cortó el financiamiento a investigaciones en curso. La situación afecta a decenas de profesionales que desarrollan su tarea en la Universidad Nacional de Río Cuarto, y se replica en todo el país. En medio de ese marco, también hay versiones de que se prorroga el presupuesto de 2023, pero todo es incertidumbre y malestar.
Edgardo Carniglia, director del Instituto de Investigaciones Sociales, Territoriales y Educativas (Iste), dependiente del Conicet y de la UNRC, definió la coyuntura como “muy preocupante, tanto por las medidas y las decisiones que van apareciendo del nuevo Gobierno como por la incertidumbre sobre qué va a pasar”.
En tal sentido, señaló que las luces de alarma no tienen que ver solo con el Conicet, “sino con lo que yo llamo el sistema de ciencia y técnica y educación superior, que comprende también a las universidades públicas y a otros organismos como el Instituto Nacional Tecnología Industrial (Inti) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta)”.
“Cuando empiezan las políticas de ajuste y, como la investigación científica en general en Argentina se hace exclusivamente en organismos públicos, se genera una crisis importante en el sistema. De hecho, ocho de los institutos de investigación que hay en Río Cuarto, recientemente creados, dependen tanto de la Universidad como del Conicet. A todo eso se le suman otras medidas, como estos primeros despidos de 49 integrantes del personal administrativo a nivel central”, apuntó.
Parate
- De las nuevas medidas, ¿cuáles son las que impactan de manera más directa?
- Por un lado, no se comunicaron los resultados de las becas doctorales y posdoctorales, que se conocen habitualmente en diciembre o a más tardar en los primeros días de enero de cada año. Tampoco se han comunicado los resultados de las solicitudes de promoción de los colegas que tienen la posibilidad, si cumplen determinadas condiciones, de promocionarse cada cuatro años o en un período más extenso e ir subiendo de categoría como investigadores. A eso se suman las versiones de que el presupuesto del consejo, y también de las universidades, por ahora estaría congelado en los valores del año anterior. En un contexto de de importante inflación genera una situación de desfinanciamiento en un lapso muy breve de los organismos científicos de la Universidad. Después, en general, son afectados todos los trabajadores por este marcado deterioro del salario a partir del incremento muy significativo de la inflación acontecido en los últimos meses y lo que está previsto para los meses que siguen.
- Estas medidas ¿a cuántos agentes, a cuántos investigadores becarios están afectando? Y por otro lado, ¿qué se ha estado haciendo en este tiempo?
- Localmente, no tenemos un dato preciso pero podemos decir estimativamente que afectan a varias decenas de colegas. Ya sea los que quieren ingresar como becarios como a otros que se han presentado en las promociones, y también hay otros a los que no les están llegando los fondos para el financiamiento de la investigación. O sea que hay varias situaciones en particular en los institutos de investigación de Río Cuarto, que como te decía dependen del Conicet y la UNRC. Hay muchas personas involucradas, ya sean becarios, investigadores de carrera, docentes investigadores que se ven afectados por las medidas que se fueron tomando y por la incertidumbre. La gente de Conicet se está moviendo, y está muy activa para reclamar la resolución de de estas distintas situaciones. Por ejemplo para pedir la reincorporación de los 49 despedidos o para que aparezca alguna información que es clave para el funcionamiento del sistema. Como representante de uno de los ocho institutos de investigación de la Universidad Nacional de Río Cuarto, he participado por lo menos en cuatro encuentros de alcance nacional, con una participación muy importante de las unidades de ejecutoras del consejo.
- En ese marco, ¿en qué situación están los investigadores que desarrollan su trabajo en las universidades nacionales de la provincia y cómo los afecta esta coyuntura?
- Córdoba tiene el centro científico tecnológico más complejo de Argentina, con 42 institutos, entre los cuales están los 8 de Río Cuarto, creo que hay 3 de Villa María y el resto son de la Universidad Nacional de Córdoba. Insisto en esta idea de sistema de ciencia, tecnología y educación superior porque, por ejemplo, en un escenario en el que desaparezcan las becas de posgrado para los investigadores, se complica también la situación de las universidades, que son las que dictan esos cursos. Así que hay toda una capilaridad en el sistema que va haciendo que esta crisis vaya impactando en un sistema que, además, siempre trabaja a mediano y largo plazo. La investigación científica tiene procesos complejos y los resultados, que además son públicos porque el sistema lo es y los resultados son de conocimiento de la comunidad, generalmente se van acumulando lentamente en el tiempo. Entonces, a este tipo de de actividad, es muy fácil destruirla con algún ajuste, por más que siempre va a haber resistencia de la gente, y después va a ser muy difícil recuperarla, por lo menos en el corto plazo.
Llevan un reclamo al Gobierno y a la conducción del organismo
En medio de la incertidumbre y la preocupación por la falta de definiciones clave para este año, investigadores del Conicet de distintos puntos del país establecieron una serie de acciones que desarrollarán desde mañana en la Ciudad de Buenos Aires.
“Se presentará un petitorio este viernes en distintas áreas en el Congreso de la Nación, en la Jefatura de Gabinete, de la que ahora depende el organismo, y también ante las nuevas autoridades del Conicet, que han estado un poco ausente en todo este proceso de crisis”, comentó Edgardo Carniglia.
El petitorio apunta a que que se dé marcha atrás en algunas de las decisiones que se tomaron y que se reinicien las actividades postergadas. Además, les piden definiciones de fondo sobre el rol del organismo “en el contexto de un modelo de país”.
“Sería casi suicida destrozar al Conicet y destrozar a las universidades, si se pretende que en Argentina tengamos una sociedad con mayor bienestar, mayor igualdad social, con diversidad cultural, participación política y también con sustentabilidad ambiental. Todos los países que han hecho procesos significativos en este sentido del desarrollo siempre han tenido un aporte clave un aporte fundamental de organismos de ciencias, tecnología y educación superior”, sostuvo Carniglia.

