Río Cuarto | Italia

El testimonio de la riocuartense que quedó varada en Italia

Los riocuartenses Isabel Ribotta, de 78 años, y Arturo Padula (77) iban en crucero hasta Europa, pero él enfermó y murió el 26 de marzo. La mujer quedó varada y aislada cerca de Roma. Esperan que la habiliten a regresar al país.
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Isabel Ribotta, una riocuartense de 78 años, perdió a su marido en medio de un viaje en crucero y ahora vive otro drama porque no puede volver de Italia.

Su esposo, Arturo Padula (77), enfermó a mitad de la travesía y, después de ser hospitalizado en Roma, terminó muriendo como consecuencia de problemas de salud previos.

Isabel Ribotta, la historia de la riocuartense varada en Italia

La familia aclara que dio negativo al test de coronavirus. Y, en un pedido desesperado, le reclaman al Gobierno que contemple la situación de los argentinos varados en el país europeo, sobre todo de aquellos que forman parte de los grupos de riesgo.

Escuchá la entrevista a Isabel Ribotta en el programa Buen Día Río Cuarto (BDRC)

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Isabel Ribotta de Padula habló este martes con el programa radial Buen Día Río Cuarto (Digital FM91.9)

Isabel y Arturo partieron rumbo a Génova en el crucero Costa Pacífico a principios de marzo, cuando en Argentina se estaba empezando a hablar de la enfermedad. Se fueron desoyendo el consejo de sus hijos, pero nunca imaginaron lo que les depararía este viaje.

Con un largo recorrido hasta Europa, el barco costeaba Sudamérica y, poco después de dejar atrás Brasil, los pasajeros empezaron a preocuparse en serio por las noticias sobre los estragos de la pandemia en el mundo.

No hay que perder de vista que se dirigían al país que pocos días más tarde se convertiría el principal foco infeccioso en Occidente. En aquel entonces, el número de contagiados de coronavirus en Italia rondaba los 600 por día, pero apenas dos semanas después la marca superaba los 5 mil infectados en apenas 24 horas.

“Dio negativo a coronavirus”

“El crucero llevaba mucha gente grande. Les dijimos varias veces que no viajaran, que lo suspendieran. Cuando pasaron por Brasil, se declaró la pandemia. Ellos, junto con otros argentinos, pidieron volver al país, pero el crucero no modificó su recorrido”, comentó Adalberto Padula, hijo del matrimonio.

El hombre relató que su papá, Arturo, enfermó de bronquitis promediando el viaje y su condición de salud fue empeorando a medida que el crucero se acercaba a Italia.

“Al desembarcar en Civitavecchia, cerca de Roma, lo internaron en el Hospital San Paolo, donde estuvo varios días, pero luego su estado de salud empeoró y lo trasladaron a la capital. Pasó un día y luego, el 26 de marzo, mi papá murió”, relató Padula.

Consultado sobre las causas de la muerte, el hombre fue categórico y descartó que haya sido consecuencia del coronavirus. En este sentido, aseguró que “le hicieron los test con los hisopados y dieron resultado negativo para la enfermedad”.

“El caso de mi papá tuvo que ver con una recaída de un cuadro previo, por lo que al desembarcar en el puerto de Civitavecchia fue necesario internarlo en un hospital y ubicar a mi mamá en un hotel”, agregó el hombre.

Varada en Italia

A partir de entonces, Isabel Ribotta fue separada de su marido y quedó aislada en un hotel de Civitavecchia, a 80 kilómetros de Roma. “Ella está a salvo, pero no tiene opciones para volver”, indicó su hijo.

“El problema es que no hay perspectivas de cuándo puede regresar al país. Hace unos días, estaba previsto un vuelo, pero finalmente se dio de baja porque las autoridades de salud permitían poca cantidad de pasajeros y la aerolínea consideró que el viaje no sería rentable. Poco después se habló de otra alternativa vía Frankfurt, pero también se suspendió”, precisó Adalberto Padula.

Detalló además que la familia tiene contacto diario con personal de la Embajada Argentina en Italia y destacó que se ocupan de los más de 1.600 argentinos que están en ese país y que esperan ser repatriados.

“Entre ellos, se encuentra mi mamá, que integra una lista de más de 150 personas de altísima vulnerabilidad. De hecho, en su caso particular, ella cuenta con al menos 3 motivos de los que prevé el decreto sobre el cierre de fronteras, por los que se consideran excepciones por vulnerabilidad (es paciente oncológica, hipertensa y es adulta mayor)”, puntualizó Padula.

En este sentido, dijo que decidieron hacer público el reclamo motivados por la desesperante situación.

“Hoy en día la única alternativa es la intervención directa de los estados para negociar que se abran fronteras y se habiliten despegues y aterrizajes”, concluyó Adalberto Padula.