Río Cuarto | Janucá

Janucá, la fiesta de las luces y de los milagros del pueblo judío

Uno de los integrantes de la Sociedad Israelita, Mauricio Kremer, explicó la historia de la celebración: “Es una de las festividades judías más conocidas fuera de la colectividad. Se celebra siempre en forma interreligiosa. Desde el punto de vista histórico, lo que recuerda la festividad de Janucá -que en hebreo quiere decir reinaugurar- es una reinauguración que se hizo del segundo templo de Jerusalén en el año 164 antes de la era común, cuando el imperio griego había colonizado la zona de la tierra santa”, expresó.

"La intención que tenían era helenizar a toda la población. No perseguían eliminarlos, sino les prohibieron llevar adelante su fe. Entonces, cuenta la historia que había una familia que eran los Macabeos, que tuvieron 20 años de lucha para lograr reconquistar la ciudad de Jerusalén y cuando reingresan al templo, el candelabro que habitualmente estaba allí, que se usaba con un aceite especial, tenía una cantidad de aceite sólo para tenerlo encendido un día. Por eso, el milagro de la luz que se celebra en esta festividad fue que ese aceite que tendría que haber durado un solo día, duró ocho días y les dio tiempo a los sacerdotes que ya estaban en el templo a producir nuevo aceite para tener la Menorah (el candelabro) prendida todo el tiempo”.

Las enseñanzas de Janucá

Kremer contó, además, que se trata es una festividad hogareña. “Cada uno de nosotros en nuestra casa encendemos una vela durante 8 noches. Empezamos el domingo pasado”, dijo. “Uno de los significados que quería compartir con ustedes es que siempre tenemos que ir en busca de mayor cantidad de luz”, expresó. “Además del milagro de la duración del aceite, siempre tenemos que tratar de transmitir más luz al mundo e ir por más”, añadió.

También se refirió al milagro de un sacerdote que tuvo la visión de esconder un frasco de aceite puro para que nadie lo encuentre. “Esa es otra enseñanza, a pesar de estar en situaciones agobiantes e incómodas no debemos dejar de mirar el tiempo por venir”, agregó. 

Finamente, contó: “La última enseñanza es que la palabra Janucá también viene de la raíz hebrea Jinuj que es educación. Creo que tenemos que compartir la tradición de cada uno para que cuando  conozcamos quién es el otro y qué hace, sin dudas vamos a poder convivir mejor y dialogar mejor”.