Los beneficios de estos “parches verdes” en lo alto de la ciudad van mucho más allá de la cuestión decorativa y están principalmente relacionados con la contaminación ambiental y el cambio climático.
Si bien en Río Cuarto aún no hay una implementación notoria de este tipo de pulmones verdes, tímidamente empiezan a observarse comercios y edificios residenciales que los adoptan como componente estético y ambiental.
Puntal ADC reflejó en ediciones anteriores una iniciativa presentada en el seno del Concejo Deliberante local orientada a promover justamente la implementación de techos verdes y jardines verticales como estrategia para dotar de micropulmones verdes a la ciudad.
Porque es sabido que para ganarle espacio al cemento se puede recurrir a la terraza verde, que pueden ser o bien una sencilla cubierta verde, que es liviana, de bajo mantenimiento y parece una alfombra, o las que se denominan ajardinadas o intensivas, con gran variedad de plantas, incluidos algunos arbustos.
Una solución ambiental
El jardín vertical es el que se consigue tapizando muros, incluso letras de marquesinas publicitarias, con plantas que pueden crecer en distintos medios de cultivo.
Estos jardines se inspiraron en las rocas, acantilados y troncos de árboles, los que se estudiaron durante años hasta lograr la técnica que los imitara.
Los techos y las cubiertas verdes aíslan y enfrían los edificios y viviendas reduciendo el uso de energía y las emisiones de CO2 y disminuyen el efecto de calor.
También reducen la velocidad de escurrimiento de agua, filtran el polvo y la contaminación y a su vez constituyen un hábitat para las especies que compensa el impacto causado por la urbanización.
Los especialistas coinciden en que contar con parches verdes en la trama urbana “es mucho más importante de lo que se cree”, al destacar que permiten bajar la temperatura ambiental, oxigenar espacios, ahorrar agua y electricidad, además de producir la sensación de relajamiento.
Pero también es cierto que demandan de una inversión que supera a la de los jardines convencionales o balcones. Y el más costoso es el jardín vertical, por el tipo de tecnología que requiere, que involucra un complejo sistema de riego y fertilización.
Costos
Estimar el costo de un jardín vertical es muy relativo, ya que intervienen distintas variables y es mayor que uno horizontal porque su mantenimiento se rige por un sistema inteligente.
En cambio, los techos verdes o las terrazas ajardinadas son mucho más económicas, aproximadamente un 10 por ciento el metro cuadrado de lo que cuesta la misma parcela de un jardín vertical.
La contracara es que los techos verdes tienen mayores requisitos estructurales, por lo que hay que evaluar el estado de la loza, su espesor y cuánto peso soporta y no todos los edificios o viviendas particulares están en condiciones de implementar este tipo de jardín, que añade un peso extra a la estructura.
El costo de mantenimiento puede variar según el tipo, mientras que el tratamiento de impermeabilización será clave.
También es de importancia la impermeabilización al agua: instalar una adecuada capa impermeable y a prueba de raíces puede aumentar el costo de instalación.
Se necesitan unos 20 centímetros de tierra y es fundamental consultar con especialistas en el tema para evitar dolores de cabeza.

