La jardinería vertical no es ninguna novedad y lleva muchos años practicándose en los entornos urbanos con fachadas vegetales en edificios. Por su atractivo moderno, ha trascendido este concepto de muro vivo a nuestros hogares y es una opción muy viable, sea para el interior de la casa o el balcón, y, si es el caso, para el exterior en una terraza, ya que son fáciles de montar y cuidar.
El empleo de jardines verticales crea una atmósfera especial en cualquier ambiente y da un toque decorativo único: desde un simple conjunto de macetas colgadas en la pared hasta sacos o mallas especiales para este tipo de jardinería, o en simples paneles conformados por palets de madera.
JARDINES VERTICALES
Aunque es más común emplearlos en balcones y terrazas, también pueden colocarse en interiores. Brindan una notable sensación de confort en los interiores. Por una parte, humedecen el aire -lo que es beneficioso principalmente en zonas de climas secos- y lo purifican. Además, regulan la temperatura ambiental.
La variedad de especies que se utilizan es muy amplia. Si se cuenta con suficiente luz natural, se puede optar por casi todo tipo de plantas: desde las meramente ornamentales (con o sin flores) hasta plantas aromáticas y comestibles.
BENEFICIOS DE LOS JARDINES VERTICALES
Montar un jardín vertical en casa aporta beneficios para la salud y el bienestar mental; además, es muy fácil de instalar.
1- Cubrir las paredes con plantas proporciona mucho espacio extra, ya que al liberar el suelo se puede aprovechar para otros usos.
2- Ayudan a proteger los espacios de las inclemencias del tiempo y los rayos ultravioletas. A su vez, actúan como una forma natural de aislamiento al aumentar la eficiencia energética de los ambientes.
3- Mejoran la calidad del aire. Como cualquier planta, tu jardín vertical te dejará un aire más puro y un olor más agradable. Dependiendo de la especie, el aroma puede ser increíblemente fascinante.
4- Embellece el espacio. La variedad de vegetación permite la creación de diseños únicos, pasando de ser un objeto decorativo a una obra de arte viviente.
CÓMO HACER UN JARDÍN VERTICAL
El primer paso es cubrir la pared en cuestión con una lámina impermeable (por ejemplo, de plástico). Una vez cubierta la pared, se aplican dos capas de geotextil en las que colocaremos la raíz de las plantas o el musgo. Al final, se deberá instalar un sistema de riego por goteo que mantenga la humedad.
Por supuesto, necesitaremos invertir tiempo en el cuidado de este y, dependiendo de la ubicación (interior o exterior), no siempre podremos plantar todas las especies de plantas, vegetales o flores que nos gustaría.
ALGUNAS OTRAS OPCIONES
Si te resulta muy complicado, podés recurrir a la versión original del jardín vertical: las plantas trepadoras. La hiedra, la madreselva o el jazmín son especies que tapizarán muros y, a su vez, refrescarán los ambientes.
También podés optar por una alternativa más sencilla que no requiere de mucho mantenimiento: maceteros colgantes. Del material y color que vayan con el estilo de tus ambientes.
POR:
ARQ. ANTONELA VARRONI/ ARQ. EMILIA PONCIO
JUNTA ESTUDIO
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