Río Cuarto | Javier Di Santo

El fiscal Di Santo quebró en llanto y Facundo pidió que "paguen" por lo que hicieron

Los funcionarios judiciales Di Santo, Miralles y Pizarro justificaron la investigación que llevaron a cabo en torno al crimen de Nora Dalmasso. Aseguraron que investigaron a Bárzola y que las pesquisas fueron “correctas”

Los fiscales Di Santo, Miralles y Pizarro, junto a sus respectivos abogados.

 

En la primera audiencia del Jury de Enjuiciamiento, los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro se defendieron de las acusaciones de presunto mal desempeño de su funciones y negligencia grave en su contra.

Di Santo, por ejemplo, quebró en llanto en un momento de su exposición ante el tribunal.

Por su parte, Facundo Macarrón, hijo de Nora Dalmasso, pidió la destitución de los tres.

Di Santo, Miralles y Pizarro justificaron la investigación que hicieron en torno al caso Nora.

En un clima tenso y expectante, se desarrolló la primera jornada del jury contra los fiscales que intervinieron en la investigación del crimen de Nora Dalmasso.

Di Santo, Miralles y Pizarro rechazaron de manera contundente las acusaciones en su contra por presunto mal desempeño y negligencia grave en el ejercicio de sus funciones.

Di Santo, quien estuvo al frente de la causa entre 2007 y 2015, protagonizó uno de los momentos más fuertes al quebrar en llanto durante su exposición.

El fiscal defendió su actuación y aseguró que “es de total falsedad sostener que no se investigó a (Roberto)Bárzola”, en referencia a uno de los principales cuestionamientos de la querella.

Por su parte, Miralles sostuvo que su labor, desarrollada entre 2016 y 2017, fue “correcta, razonable y lógica” y remarcó: “Este fiscal jamás obró de manera negligente ni con mal desempeño”.

Durante su gestión, impulsó la hipótesis de que el viudo Marcelo Macarrón podría haber sido el autor material del crimen de Nora, viajando desde Punta del Este, donde se encontraba en un torneo de golf.

En tanto, Pizarro, quien intervino entre 2017 y 2019, fue más allá y cuestionó con dureza el desarrollo previo de la investigación.

Denunció irregularidades en el accionar policial y comparó la causa con la del violador serial de 2004, al describir las condiciones en las que asumió el expediente.

Pizarro fue quien elevó a juicio a Marcelo Macarrón como presunto autor intelectual de un homicidio por encargo.

Tras el juicio, el viudo fue absuelto de culpa y cargo.

Del otro lado, la querella, representada por los abogados Gustavo Liebau y Mariángeles Mussolini, sostiene que los fiscales omitieron líneas de investigación clave.

En particular, insisten en que nunca se explicó por qué no se avanzó sobre el parquetista Bárzola como supuesto autor material del crimen y acusan a los funcionarios de haberse “encarnizado” con la familia de la víctima.

El proceso continuará hoy con nuevas exposiciones para después llevar a cabo los alegatos y evaluar el desempeño de los fiscales, a los fines de decidir si dejan o no sus cargos.