Tranquera Abierta | Javier Milei

Desarrollos que desde el Conicet impactan con fuerza en el agro

La idea de Milei de cerrar el organismo de investigación quitaría una interacción clave del campo. ¿Y el Inta?
 

La polémica e inexplicable idea lanzada por el candidato a presidente de la Nación de La Libertad Avanza, Javier Milei, sobre la eliminación del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas) “por su baja productividad” hizo revisar rápidamente algunos de los logros recientes de investigadores que, aún en condiciones y con presupuestos que distan de ser los mejores, logran desarrollos de relevancia mundial.

En particular el agro tiene una extensa vinculación con científicos del Conicet que trabajaron en respuestas a problemas sanitarios o productivos del campo, por mencionar sólo un par de ejes. También uno de los brazos de desarrollos innovadores de agro argentino como es el Inta encendió las alarmas tras los dichos del libertario.

Uno de los últimos grandes hitos nacionales que trascendió fronteras fue el trigo HB4, resistente a sequía, y que fue un logro del equipo de trabajo de la investigadora de la Universidad del Litoral, Raquel Chan, en conjunto con la empresa Bioceres. Chan lidera el grupo de investigación del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (CONICET-UNL). La iniciativa consistió en tomar del girasol el gen que lo hace mucho más resistente a la sequía e incorporarlo al trigo para que adopte la misma característica ante la falta de humedad. El resultado es un piso más elevado de producción en años como el que acaba de cerrar en el país en el que las lluvias fueron moldeadas por una Niña profunda.

Esa innovación abrió las puertas para que ese trigo comenzara a ganar mercados como Brasil o Indonesia, dos de los principales compradores del cereal argentino que terminaron aprobando el desarrollo alcanzado por Chan y su equipo.

Sobre el mismo cultivo, hace dos años que un grupo de investigadores del Inta, Conicet y Unnoba (Universidad Nacional del Oeste Bonaerense) analizaron la fertilidad de la espiga de trigo para aumentar productividad, que podría incrementarse hasta un 5%. Esa investigación aporta herramientas para potenciar la eficiencia de los programas de mejoramiento genético.

Esta semana se conoció el Premio Santander X Global 2023, del que participaron dos mil propuestas de ocho países. El doctor (título logrado en la UNRC) Johan Rodríguez Melo innovó en la utilización de ARN para ayudar a las plantas a defenderse de patógenos y reducir la dependencia de los pesticidas sintéticos.

En relación a la UNRC, la científica local, Silvina Alaniz Zanon, recibió un premio Innovar por un bioinsumo del agro. La científica del Departamento de Microbiología de la Facultad de Ciencias Exactas desarrolló AflaBIO-Plus, un bioinsumo para combatir un hongo presente en cultivos de maní y maíz que produce aflatoxinas, compuestos que pueden generar cáncer en humanos y afectar a los animales.

Otra de las investigaciones de equipos riocuartenses hacen referencia al conocimiento minucioso de una proteína del Mal de Río Cuarto para un antiviral. En este sentido, un equipo de investigadores de INTA Castelar junto con científicos del Conicet-UNRC avanzan en describir, átomo por átomo, la proteína fundamental del virus Mal de Río Cuarto. Esto les permite dar un paso más hacia el desarrollo de una solución más sofisticada para un anticuerpo que proteja el cultivo del maíz.

Son apenas algunos de los ejemplos a escala nacional y local que desde la investigación promovida por parte de los integrantes del Conicet y universidades públicas terminaron impactando positivamente en la producción de sectores privados, aumentando los volúmenes de cosecha por mejoras en los problemas sanitarios de cultivos o la solución ante contextos climáticos adversos.

De allí que la propuesta lanzada esta semana por marte de Milei de cerrar las puertas del Conicet y que sus investigadores “se ganen el dinero con el sudor de su frente” resulte incomprensible teniendo en cuenta la alta relación que existe entre innovación y desarrollo (I+D) y crecimiento de los países. De hecho se observa una relación directa entre el dinero destinado a I+D y el desarrollo de los países. En el ránking mundial, no es casualidad que países como Alemania, Estados Unidos, Corea del Sur, Israel, Finlandia, China, Francia, Canadá o Australia sean los que destinan mayor porcentaje de su PBI a ese fin.

En este sentido, el que cruzó al libertario fue el ministro de Ciencia y Tecnología nacional, Daniel Filmus, quien aseguró que “cara no es la investigación sino la ignorancia”. El funcionario remarcó además que “el año pasado la tercera exportación de la Argentina fue de economía del conocimiento: 7.000 millones de dólares”, apuntó.

“Hoy los países del mundo pelean su desarrollo y competitividad a través de la ciencia y tecnología”, recordó Filmus. La presidenta del Conicet, Ana Franchi, y el exministro Roberto Salvarezza también criticaron la iniciativa.